En una de las playas más famosas y concurridas de Ibiza, ses Salines, se encuentra uno de esos chiringuitos que no dejan indiferente a nadie: Beso Beach. Sobre la fina arena, los veranos saben mejor con la cuidada gastronomía de su restaurante y los ricos cócteles para refrescarse a pie de mar.

Beso Beach Ibiza invita a sus comensales a dejarse llevar por sus encantos

En Beso Beach Ibiza tienen una obsesión: que sus clientes vivan un verano inolvidable. Por ello, cada día se esfuerzan en crear esa atmósfera divertida que va evolucionando a lo largo de la jornada. «Sólo disfruta y diviértete en un entorno idílico con el mejor de los ambientes a orillas del mar Mediterráneo», apuntan desde este icono de la isla blanca.

Deliciosas paellas y arroces elaborados con productos frescos. Beso Beach

La gastronomía de inspiración vasco-mediterránea se mueve en los fogones de Beso Beach Ibiza, donde la paella, la fideuà y los mariscos reinan en la carta acompañados de productos de proximidad. La lubina o el rodaballo elaborados en la brasa a la bilbaína son dos propuestas que no te puedes perder en el restaurante, así como su langosta al estilo Formentera con chips caseras y huevos fritos (de la que también presentan una versión con bogavante nacional).

Una tentación ideal para picar. Beso Beach

El «txuletón de ternera con 35 días de maduración a la brasa» también es una de las estrellas de la carta, en la que no pasan desapercibidos sus variados y tentadores entrantes.

Una gastronomía cuidada y presentada con esmero para disfrutar en el contexto más especial.