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Concierto de Santa Cecilia Frank J. Cogollos Músico, compositor y director de la Banda de Música de Sant Antoni

Frank J. Cogollos: «En Ibiza hacen faltan más auditorios»

Frank J. Cogollos estrenará este sábado con la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa su obra ‘Riquer, el corsari’, una oda a los corsarios ibicencos por la que el músico valenciano afincado en la isla desde 1999 ha recibido el Premio Bienal de Composición musical

Frank J. Cogollos, ayer, en el colegio Portal Nou, donde es profesor de Educación Musical. | J.A. RIERA

Frank J. Cogollos (Carcaixent, Valencia, 1977) espera con ansias el estreno de su nuevo trabajo, ‘Riquer, el corsari’, por el que el Patronato de Música de Ibiza le ha galardonado con el Premio Bienal de Composición musical. Esta obra de siete movimientos dedicada al marino ibicenco Antoni Riquer se escuchará por primera vez en directo este sábado, 19 de noviembre, en Can Ventosa, en el Concierto de Santa Cecilia que ofrecerán el Cor y la Banda Simfònica Ciutat d’Eivissa a partir de las 19 horas. El director de la Banda de Música de Sant Antoni y también profesor de Educación Musical del colegio Portal Nou ha invertido un mes y medio en crear esta oda musical a los corsarios de Ibiza.

En los últimos tiempos ha recibido varios galardones por sus obras. ¿Qué valor tiene para usted el Premio Bienal de Composición musical de Ibiza?

Es muy importante porque es un premio que he ganado en la que es mi segunda casa. Para mí era un reto muy grande intentar ganar este galardón en Ibiza y además con una obra que tiene que ver con su historia. La composición ‘Riquer, el corsari’ la hice a propósito para presentarla a este certamen. En las bases del concurso no se establecía una temática concreta, pero me apetecía hacer algo vinculado a Ibiza y pensé que sería bueno inspirarme en el marino ibicenco Antoni Riquer porque su hazaña (la captura del buque corsario ‘Felicity’ con el jabeque que comandaba, ‘San Antonio y Santa Isabel’,) daba mucho juego.

¿Cómo suena ‘Riquer, el corsari’?

Toda la obra, que tiene siete movimientos, está pensada a partir de un motivo melódico de cinco notas que voy transformando y desarrollando empleando diferentes recursos poéticos y musicales. Narro a través de la música lo que ocurrió el 1 de junio de 1806, empezando por el despertar en su casa de Riquer a las seis de la mañana y el avistamiento del ‘Felicity’ hasta la victoria de los marinos ibicencos y la entrada triunfal en el puerto tras lograr capturar el buque inglés teniendo muchos menos medios materiales y humanos. He introducido en la composición elementos extramusicales con la idea de meter lo máximo posible a los oyentes dentro de la historia. Por ejemplo, hay fragmentos breves en los que los músicos cantan y para la batalla recurro en algunos momentos a instrumentos no convencionales como las espadas o el ocean drum, que imita el oleaje del mar. En este concierto no ha sido posible, pero en un futuro me gustaría acompañar la obra con proyecciones de ilustraciones para poder meter todavía más al público en situación.

¿Cuándo y cómo se inició en el mundo de la composición?

Como percusionista que soy, me gusta ir probando cosas nuevas. Empecé como músico intérprete en grupos como Projecte Mut y tocando en formaciones como la Banda y la Orquestra Simfònica Ciutat d’Eivissa. Me gustó y luego decidí probar con la dirección y me convertí en director y hará aproximadamente seis años me inicié en la composición. Todo empezó haciendo pequeños arreglos, cuando dirigía la Banda Juvenil de Ibiza, y, poco a poco, me fui atreviendo a crear mis propias obras. Llegó un punto en el que pensé que necesitaba formarme. Llevo dos años años estudiando composición con el maestro Saúl Gómez Soler.

¿Qué faceta de todas las que desarrolla le llena más?

Lo que me llena más es hacer un poquito de todo. Realmente lo que más me gusta de lo que he probado es ser director. Me encanta porque puedes jugar con la música, eres como un alquimista que va probando pócimas, y, además, dispones del mejor instrumento que se puede tener, una banda o una orquesta de músicos, tocando todos según tu criterio. Eso es una maravilla. Aunque últimamente la composición también me atrae mucho porque es algo más personal e íntimo y para mí es una vía de escape. Intento siempre pensar y hacer las obras que me gustaría escuchar si fuera público, que me gustaría tocar si fuera el intérprete y que me gustaría dirigir. De hecho, muchas veces, cuando estoy componiendo me pongo a dirigir también. La faceta de director me ayuda muchísimo a la hora de crear porque me da una visión más global de la obra.

¿Qué balance hace de estos quince años al frente de la Banda de Música de Sant Antoni?

Muy bueno. Siempre ha habido muy buen rollo, la gente viene encantada. Ahora mismo la formación la integran en torno a cuarenta músicos. Siempre estamos intentando hacer cosas que se salgan un poco de lo habitual, como los conciertos en el Cine Regio, en los que interpretamos bandas sonoras sincronizando la música con las imágenes de las películas, o las actuaciones con banda de rock. Ahora mismo estamos enfrascados en un proyecto mío. Quiero tener todo mi trabajo recopilado en un CD y estoy grabando unos temas con la banda de Sant Antoni, y otros con la de mi pueblo, Carcaixent.

¿Tiene alguna carencia la Banda de Música de Sant Antoni?

La verdad es que ahora mismo no me puedo quejar. Estamos bastante bien porque ensayamos en el Espai Jove y tenemos un local muy grande. Me gustaría, como siempre, que hubiera mayor inversión para poder hacer más conciertos, que es algo que todos los músicos queremos.

¿Cómo valora la evolución del panorama musical en la isla desde que aterrizó en Ibiza en 1999 hasta ahora?

La evolución es muy positiva porque cuando empecé en 1999 solo estaba el Patronato de Música de Ibiza y el Conservatorio, que en aquella época estaba en Cas Serres, y no había orquesta. Ahora tenemos un conservatorio en pleno centro de Vila, con casi todas las especialidades; un patronato que está tope; una orquesta sinfónica y tres escuelas municipales de música más, la de Santa Eulària, que ya tiene más de veinte años; la de Can Blau, en Sant Josep; y la de Sant Antoni, con su banda.

¿Qué echa en falta como músico en la isla?

Hace falta un poco más de inversión pública en cultura en general. En cuanto a infraestructuras, desde luego Ibiza está muy necesitada de un auditorio o varios porque Can Ventosa, no lo es, es un teatro, y en Santa Eulària lo que hay es un palacio de congresos. y en Sant Antoni no hay nada, allí haría falta una casa de cultura o un auditorio para que se puedan hacer actividades de tipo musical. Es verdad que se ha hecho uno en Jesús y otro en Caló de s’Oli, pero creo que para algunas actuaciones se quedan cortos, hace falta más aforo.

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