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Diario de Ibiza

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Ibiza Medieval 2022

Ibiza Medieval: «Lo mejor es el ambiente de vuelta a la normalidad»

Opiniones hay para todos los gustos, pero, en general, feriantes y visitantes valoran positivamente esta Eivissa Medieval, que el ayuntamiento de Vila calcula que han visitado «entre 155.000 y 160.000 personas». Los comerciantes están contentos con las ventas y los residentes, felices de que se haya podido recuperar un evento que da vida al casco antiguo

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Así ha sido la cuarta jornada de la Feria Ibiza Medieval Vicent Marí

«El balance para mí es superpositivo. Estos días había mucha gente en el mercado y las ventas han ido bien». Esa es la valoración que hace Maria Ferrer, alias Trazatrazos, de la vigesimotercera edición de Ibiza Medieval (que se clausuró anoche). Como es la primera vez que esta joven licenciada en Bellas Artes de Sant Antoni participa en la feria, no puede comparar con Medievales precovid. Lo que sí le ha quedado claro en estos cuatro días de mercado es que sus dibujos en tinta china de payesas triunfan entre turistas y residentes. «La verdad es que salgo con la moral alta», comenta después de que alaben su trabajo Mónica y Eusebio Noguera, que acaban de comprarle tres obras. La pareja, que visita la feria por segunda vez, también opina sobre ella. «Esta calle (Antoni Palau) la veo maravillosa, pero a partir de la zona de Sa Carrossa es penoso, veo el mercado muy pobre», comenta Noguera.

Ángel y Pilar no comparten esa visión negativa, pero sí coinciden con Noguera en que «la mejor zona de la feria es la Marina», y es que esta pareja de Vila siente debilidad por la artesanía local. La única pega que ponen es que «los precios de la restauración son carísimos» y confían en que el año próximo «el mercado vaya a más y siga creciendo». Dicen que echaban de menos el evento y lo han demostrado porque este es su tercer día en Eivissa Medieval. En este momento están echando un vistazo al puesto de cuchillería artesanal ibicenca de Xicu Rocha, un joven de 21 años con taller en Cala de Bou que participa por primera vez en la feria. Está satisfecho con la experiencia. «La gente me pregunta bastante por lo que hago y los materiales que empleo. Agradezco mucho el interés, porque, además, a mí me encanta explicar mi trabajo», asegura.

Dámarys González, que acude por quinta vez a Ibiza Medieval con su puesto de juguetes de madera, cree que este año ha visitado el mercado «bastante gente, pero un poco menos de turistas». Respecto a las ventas, señala: «Esta feria siembre ha sido buena, pero esta edición la veo más floja que otras anteriores».

Dámarys González, en su puesto de juguetes de madera. Vicent Mari

En el caso de Productos ‘El bici’, de Casar de Cáceres, que tiene un puesto en la calle de Sa Carrossa, ha pasado lo contrario. «Las ventas han ido un poco mejor que en 2019. Las expectativas que teníamos de esta feria, que siempre funciona bastante bien, se han cumplido», afirma Jesús Ronco Tovar, uno de los empleados del negocio, que lleva por lo menos trece años participando en Eivissa Medieval.

«El jueves y el viernes fue más tranquilo, pero ayer (por el sábado) esto estaba petado, parecía un Medieval precovid», comenta Valentina Llorens, muy satisfecha con la buena acogida que han tenido entre el público sus pendientes artesanales de arcilla polimérica y latón diseñados y creados por ella misma siguiendo «la filosofía slow made». Es la primera vez que esta joven artesana de Formentera acude al Medieval y el balance que hace es positivo, aunque reconoce que es agotador estar tantas horas en el mercado y tener que montar y desmontar el estand todos los días. El esfuerzo, explica, se ha visto recompensado porque su puesto, Ginkgo Creations, ha sido galardonado por el Ayuntamiento de Ibiza, que le acaba de conceder el tercer premio en la categoría de puestos mejor decorados del mercado medieval.

El estand de Productos 'El Bici' de Extremadura. | VICENT MARÍ

«Lo mejor de esta edición es el ambiente de vuelta a la normalidad», asegura Lola Fernández, que pasea por la feria con mascarilla y acompañada por su nieta, Elena Ruiz, y su pareja, Alan Torres. La granadina, que lleva 51 años en la isla, es de la opinión de que hace falta «más variedad» y renovar cada año las propuestas, para que no se «haga aburrido». Su nieta coincide con ella y añade que el Medieval «tendría que durar más». Alan, al que le encanta «la ambientación de la feria», comenta que la visita les está cundiendo mucho porque han comprado ya unas cuantas cosas y, además, han comido. «Los precios están inflados, como siempre, pero es lo que hay», dice con resignación.

Salma Moreno, que se interesa por unos pendientes en forma de mariposa del puesto de DNA Ibiza, reconoce que «añoraba el Medieval». «Es superbonito, además estoy contenta de que este año no haya animales», apunta. También está muy contento con la marcha de esta edición Andreas Manios, responsable de DNA Ibiza junto a Dimitri Katsarlinos. «Las ventas han ido muy bien porque tenemos clientes fijos. Para nosotros ha sido una edición parecida a la de 2019», afirma este joyero griego.

Para Pedro Gea, que tiene un puesto de cosmética ecológica artesanal con aloe vera, «los resultados de esta edición son los de un año medio en cuanto a ventas e interés generado». «Tengo la impresión de que ha habido algo menos de afluencia de público, pero se nota que la gente sale con alegría», añade. Le da la razón Mila Torres y su hija Marina Isern, que acaban de adquirir uno de sus productos. También han tenido tiempo de «picotear» en algunos puestos de comida. «Quizás vemos un poco menos de estands y menos aglomeraciones. La decoración nos parece que es muy bonita y los precios los vemos bien», valoran.

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Así ha sido la inauguración de Ibiza Medieval 2022

No opina lo mismo Otilia Romero, a la que le parece que los puestos de comida son «un poco caros». Acaba de visitar la exposición ‘Universitat, Jurats i Oficials’ del Arxiu Històric d’Ibiza i Formentera (Aheif), en la Sala Refectorio del antiguo convento de los Dominicos. También han estado en la muestra Juana Olives y Marisol Torrent, que resaltan que el programa de actividades del mercado es «muy completo» y que está muy bien que «se conmemore y se de vida al patrimonio cultural que tiene Ibiza».

Santiago Barbosa, que trabaja en uno de los tres puestos que tiene en el baluarte de Santa Llúcia Brasería Alcántara, solo tiene palabras positivas para la feria de Vila: «Es de los mejores mercados medievales en los que he estado, no tiene nada que envidiar a los de El Álamo o Alcalá de Henares».

CONCURSO DE PUESTOS

Decoración

1er premio (350€): Taller de mosaicos. Mohamed Echarif.

2º premio (250€): Cuero y piedras. Pedro A.Pérez.

3er premi0 (150€): Gingko creations. Ana Valentina Llorens.


Producto artesanal

1er premio ( 350€): BEV. Bruno Relea, artesanía en cuero.

2º premio (250€): Pylorum. Sonia Roig, productos con aguacate.

3er premio (150€): Eva Riu Art. Eva Riu, joyas con elementos orgánicos de Eivissa. 

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