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Crisis migratoria

El informe policial sobre el papel de Rabat en el asalto a Ceuta sacude a Sánchez antes de ir al Congreso

El Gobierno blinda a Marlaska y mantiene su posición sobre Rabat tras negar el director general de la Policía que se atribuya a la gendarmería marroquí una “planificación o ejecución” de lo sucedido

Decenas de personas durante una manifestación en Ceuta.

Decenas de personas durante una manifestación en Ceuta. / Marcos Moreno / Europa Press

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Madrid

El choque político por la crisis migratoria en Ceuta escaló varios peldaños ante el informe de la Policía enviado a la Audiencia Nacional que supuestamente señala la participación de gendarmes marroquíes en el masivo asalto fronterizo. La presunta responsabilidad de Rabat desarmaría la versión mantenida hasta ahora por Moncloa y agitaría las incógnitas más de un mes después de los hechos. Dichas revelaciones, cuestionadas por el director general de la Policía, Francisco Pardo, han irrumpido un día antes de la comparecencia de Pedro Sánchez ante el Congreso. De forma unánime, tanto oposición como socios ya venían censurando su complacencia con Marruecos.

Por el momento, Moncloa respalda al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien aseguró desconocer hasta ahora la información adelantada por el diario ‘El Español’. También evitan modificar su posición sobre Rabat. Fuentes del Ejecutivo mostraron desde un principio su sorpresa por la supuesta ocultación de esta información, dando por bueno que no se conocía previamente y poniéndola en cuarentena.

Mientras se pedía tiempo para analizar el informe, se alejaba cualquier amenaza de una crisis de Gobierno. La respuesta del director general de la Policía al ministro de Interior fue que no existiría informe policial alguno que atribuya a las fuerzas de seguridad marroquíes la “planificación o ejecución” de lo sucedido. El ministro de Política Territorial que encabeza el llamado mando único, Ángel Víctor Torres, se plegó desde Ceuta a estas explicaciones para exigir “rigor” a Alberto Núñez Feijóo. Sin embargo, los socios de coalición, Sumar, también subieron el tono para desmarcarse si se confirma el contenido del informe.

La titular de Sanidad, Mónica García, lo tildó de “grave” y marcó perfil propio desde el espacio minoritario de la coalición: “Nosotros siempre hemos dicho que es indudable que hay una responsabilidad, por acción u omisión, de Marruecos". Un mensaje en el que insistió el ministro de Cultura, Enerst Urtasun. El líder de IU, Fernando Maíllo, se precipitó en apuntar a la dimisión de Grande-Marlaska de confirmarse que tuvo esta información y no la facilitó. Desde Podemos exigieron directamente su dimisión y acusaron al Gobierno de mentir y centrarse en defender a Rabat. La oposición ha visto reforzadas sus acusaciones sobre ocultación de información para eximir de responsabilidad a las autoridades marroquíes.

El golpe al Gobierno añade sal a la herida con Defensa tras sostener Margarita Robles en contra de la versión oficial que el CNI sí alertó previamente de un asalto en la frontera. El informe destapado en este sentido del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) se ha minimizado al considerarse, según el director general de la Policía, como “una alerta de riesgo frecuente que no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva”. La primera reacción se dirigió a ganar tiempo, con el envío de una carta para pedir más detalles del informe a la Policía, y descargar responsabilidades en la cadena de mando. Algo que desde el PP interpretaron como una estrategia para su cobertura legal ante los hechos investigados por la Audiencia Nacional.

Mientras se realizaban las “averiguaciones sobre el informe de Inmigración y Fronteras”, fuentes del departamento de Interior avanzaban ya sobre la posibilidad de una cadena de ceses en las próximas horas. Se ponía así el foco en que la Policía habría ocultado este informe, resistiéndose a pedir explicaciones a Marruecos. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, llamaba a la “cautela” tras ser preguntado por las presiones de sus socios para responder a Rabat.

Contestación en la calle

El terremoto generado por el supuesto informe de la Policía situando a Marruecos tras la crisis de Ceuta irrumpió cuando el Gobierno allanaba el terreno para acotar sus causas a la desinformación y la manipulación de algoritmos. Un “ataque híbrido” para fomentar un asalto haciendo creer que una sentencia del Supremo impedía las devoluciones de quienes entrasen a nado. Todo ello, con redes vinculadas a Rusia e Israel para desestabilizar a España y la UE, como apuntó el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, este lunes durante una entrevista radiofónica. José Manuel Albares incidía en las “amenazas híbridas” antes de participar en una reunión informal de ministros de Exteriores de la UE e incluso reprochó a gobiernos europeos que “hayan ayudado a amplificar la desinformación que se produjo en torno a Ceuta", y reiteraba, como ya hizo en el Congreso, en los "bulos" agitados desde redes sociales próximas a Rusia e Israel.

Las dudas de todos los grupos parlamentarios con la versión del Gobierno se suman a la creciente constatación en la calle con las concentraciones alentadas este miércoles por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Una agitación social y política que lleva al presidente del Gobierno a afrontar este jueves una de sus comparecencias más sensibles en el Congreso.

El mensaje que se quiere trasmitir, según recalcan fuentes socialistas, es que “el Gobierno ha estado” presente en la gestión desde el primer momento. Para ello se pone énfasis en el desfile de ministros en la ciudad autónoma y en que el jefe del Ejecutivo estuvo al teléfono y coordinando, aun fuera de Madrid durante sus vacaciones.

El punto ciego sigue situándose en las causas, pero la intención de Moncloa es mirar hacia adelante para comprometerse a acelerar la vuelta a la normalidad. Un mensaje que avanzó Sánchez este lunes con motivo del Día de Ceuta al asegurar que se están movilizando todos los recursos para que la ciudad autónoma “recupere cuanto antes la plena normalidad”. Para ello, cuenta con los pasos dados este martes en el Consejo de Ministros, con la aprobación de un decreto sobre los nuevos espacios de acogida con hasta 3.400 plazas para sacar a los migrantes de las calles, y un plan de ayudas que movilizará 309 millones para Ceuta en 2026.

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Fuente: El Periódico

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