La reforma de la ley del 'sólo sí es sí' impulsada por el PSOE y a la que se opone Podemos está provocando profundas heridas entre los dos partidos, por mucho que el mensaje que intentan mandar los socialistas sea que, como ha sucedido con otros asuntos polémicos, esto también pasará. El ambiente se ha caldeado mucho este martes, tras el debate para iniciar el trámite parlamentario de esta modificación, por la durísima intervención de la diputada morada, Lucía Muñoz, contra sus socios de coalición. Hasta el punto de que el portavoz del PSOE en la Cámara, Patxi López, la ha calificado de "impresentable".

Muñoz aseguró que los socialistas se levantarán este tarde, en el momento en que se produzca la votación, para aplaudir con PP y Vox, para que "vuelvan a preguntarnos si cerramos bien las piernas". "Quieren volver al calvario probatorio, a un modelo que nos hacía enseñar una heridita y probar luego si había sido producida por una violación, a un modelo en que debía ser normal que nuestro novio nos penetrase mientras dormíamos", defendió. "Esto es lo que late de fondo en esta reforma", añadió.

El tono de este discurso motivó unas declaraciones posteriores de López, en los pasillos del Congreso. Una intervención, dijo, que "acusa al PSOE de pactar con el PP y con Vox, cuando saben que es mentira, y de volver al Código Penal de la Manada es impresentable". Fuentes parlamentarias ampliaron después estos calificativos y apuntaron que es "indecente" y que está "fuera de la realidad".

Todas estas sensaciones son muy compartidas en las filas socialistas que achacan a Podemos "falta de humildad" para aceptar que la ley ha provocado efectos indeseados con la rebaja de más de 700 condenas a delincuentes sexuales y casi 80 excarcelaciones. "Es todo hiperventilación", aseguran, pero la realidad es que no han puesto sobre la mesa una propuesta para acabar con estas reducciones de penas en los delitos que se cometan desde que la reforma entre en vigor. "Esto no va de con quién sino de para qué", destaca una diputada. "Sólo han salido para hablar de eslóganes no para argumentar en qué la modificación toca el consentimiento (uno de los argumentos de Podemos)". Además, añade, "tratan de patrimonizalizar" el movimiento feminista que siempre ha rechazado tener portavoces". "El movimiento feminista está muy por encima de los partidos".

Antes de que ellos llegaran, recuerda otra parlamentaria, "no había ninguna división ni en el feminismo ni enfrentamiento con los colectivos trans". En medio de esta ciénaga PSOE y Unidas Podemos celebran este miércoles el 8-M. "Esperemos que este asunto quede al margen", reclaman los socialistas, que no acaban de estar seguros si habrá o no consignas contra ellos en la manifestación. que los morados ya han pronosticado.