Pedro Sánchez considera que la ejecución de los fondos europeos tiene que ser mucho más ágil. El jefe del Ejecutivo siempre ha sido partidario de acelerar en este ámbito, pero su posición se ha visto reforzada a raíz del plan de estímulos a las empresas estadounidenses anunciado por Joe Biden, que puede perjudicar la competitividad industrial de Europa. Con la vista puesta en la presidencia española de la UE, que comenzará en julio y durará hasta final de año, Sánchez quiere que esta sea una de las prioridades de su mandato al frente del Consejo. 

Este jueves, durante la primera escala de su gira por Irlanda, Dinamarca y Finlandia, el jefe del Ejecutivo dejó patente este objetivo. Aunque los actuales fondos de recuperación, creados a raíz de la pandemia de coronavirus, acabarán en 2027, Sánchez considera que la iniciativa ha llegado para quedarse, en un paso más hacia la integración económica. 

“Tenemos que hablar de la competitividad europea, de cómo podemos reforzar el mercado único europeo y dentro de ello cómo podemos plantear respuestas comunes a desafíos comunes, como puede ser, por ejemplo, el precio de la energía. Cómo revisamos las ayudas de Estado que ahora mismo están sobre la mesa. Cómo aceleramos la ejecución de los fondos europeos para industrializar nuestras economías”, dijo en Dublín junto al jefe del Ejecutivo irlandés, Leo Varadkar. 

Sánchez lleva tiempo convencido de que este debe de ser uno de los grandes ejes para construir la UE del futuro. A mediados de enero, durante la cumbre hispano-francesa celebrada en Barcelona, el jefe del Ejecutivo ya incidió en esta idea. “Europa debe dar una respuesta firme”, dijo entonces. El presidente francés, Emmanuel Macron, coincidió con él. Otros muchos países europeos también están de acuerdo, señalan en la Moncloa. 

El pacto migratorio

La posibilidad de alcanzar un pacto migratorio será otro de los grandes temas de la presidencia española de la UE. Pero las posibilidades de éxito no son aquí muy altas, debido a las distintas posiciones de los estados miembros. “Queremos que este debate no divida Europa, que no se separe entre aquellos países de primera entrada y aquellos países que lo que quieren es hacer un control de los movimientos secundarios. Lo que queremos es que haya un acuerdo que sea integrador, que sea equilibrado entre la responsabilidad y la solidaridad de todos los estados miembros. Es un debate muy importante para nuestras sociedades”, dijo en la capital irlandesa, donde también abogó por la “autonomía estratégica abierta” de la UE. 

“Después de la pandemia y ahora también con la guerra, nos hemos dado cuenta de que vivimos en un mundo interdependiente. Europa sufre excesivas dependencias de determinadas regiones del mundo y, por tanto, España quiere contribuir a ese debate de la autonomía estratégica abierta, desarrollando desde el punto de vista pragmático y no desde el punto de vista teórico esa idea en torno a cuatro políticas importantes. La primera es la salud. La segunda es la energía. La tercera es el sector primario, la agricultura y la ganadería. Y por último, la tecnología”, señaló Sánchez.