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Diario de Ibiza

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Ultraderecha en el Gobierno

Castilla y León, nuevo campo de batalla por la Memoria Histórica

Los activistas contra el olvido rechazan la denominación "de Concordia" para la regulación legal que preparan PP y Vox

Monumento a los republicanos fusilados por el franquismo en Salamanca, con más de 1.200 nombres, erigido en el interior del cementerio de la ciudad. José Luis Roca

Ante la tapia del cementerio, el primer edil de Salamanca aguantó la extraordinaria duración del homenaje a quienes rifles franquistas acribillaron en ese punto de la ciudad. Bajo unas siluetas recortadas en acero, los asistentes al acto iban depositando un clavel rojo por cada víctima rememorada. Se recitaron 143 nombres. Todos los escuchó de pie y en respetuoso silencio el entonces alcalde del PP, Alfonso Fernández Mañueco.

Quien hoy preside en Castilla y León un gobierno con Vox que va a derogar un decreto de Memoria Histórica, pronunció aquel sábado 21 de octubre de 2017, de corrido, sin leer, palabras contra el olvido y a favor de las víctimas. Su consistorio sufragó el monumento. Los activistas salmantinos de la Memoria se sentían cálidamente comprendidos por aquel gobierno de derechas.

Han pasado cinco años, y en esa ciudad vértice de dramáticas discusiones sobre la Guerra Civil y la dictadura ahora se pregunta Luisa Vicente, presidenta de la asociación Salamanca Memoria y Justicia (SMyJ), en qué quedará esa ley o decreto “de Concordia” que sustituirá al vigente Decreto de Memoria Histórica y Democrática emitido por la Junta el 12 de abril de 2018. “Nos molesta el nombre, Concordia, porque nunca hemos buscado la discordia con nuestras reclamaciones”, comenta inquieta.

"Enfrentar y dividir"

No se sabe cómo relatará el nuevo texto legal, que habrá de estar antes de final de junio, el asesinato de más de 16.000 personas en una región donde no hubo frente de guerra, salvo los cortos combates en el Alto del León y Somosierra, en la cordillera del Guadarrama, entre el 19 de julio y el 1 de agosto de 1936, que se cobraron 5.000 vidas en una lucha sin apenas prisioneros. No hubo frente en Castilla y León, pero sí fosas dispersas por los campos; y muchas: 530, según un mapa de la universidad de Burgos, con unos 7.000 esqueletos por rescatar.

Encargó el estudio el consejero de Transparencia del anterior gobierno castellano y leonés, Francisco Igea. Ciudadanos tenía la cartera de la Memoria.

Ahora, a falta del nuevo relato de 16.000 paseos y ejecuciones, de momento de la nueva ley solo se conoce su basamento: “La izquierda ha utilizado la historia para enfrentar y dividir a los españoles”, dijo el líder regional de Vox y vicepresidente in pectore castellano y leonés, Juan García-Gallardo, en el debate de investidura del pasado lunes. En su opinión, la actual Memoria Histórica “es un gran ejercicio de discordia”.

Civismo en extinción

De la Concordia se llama en Salamanca la plaza que albergó al cuartel del Charro, donde se celebraban consejos de guerra sumarísimos. El sucesor de Mañueco en la alcaldía del PP, Carlos García Carbayo, acudió allí a su último evento público antes del confinamiento por el covid. Fue un homenaje a los fusilados en febrero de 2020.

Tal actitud política en la región donde Franco asentó su cuartel general parece en vías de extinción. En Salamanca, en plena incertidumbre, se prepara la SMyJ para añadir otros 200 nombres a los 1.200 que figuran en una enorme placa en el cementerio. Son 200 rescatados por excavaciones realizadas con subvención pública.

En torno al pueblo que se ofreció para acoger la tumba de Franco hay 60 fosas comunes sin exhumar

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“Acabar con las exhumaciones es tan sencillo como cerrar el grifo. La ley estatal en realidad no obliga a gasto a las comunidades”, opina desde León Emilio Silva, coordinador de la Agrupación para la Recuperación de la Memoria Histórica. La ARMH es la pionera en el rescate de asesinados en España, que comenzó científicamente con la búsqueda del abuelo de Silva. Él mismo la hizo en una fosa de Priaranza del Bierzo, en octubre de 2000. Hoy, una placa reza en el lugar, al borde de la Comarcal 536, que aquella exhumación "rompió el silencio sobre miles de desaparecidos (…) Su dignidad y su tragedia deben formar parte de nuestra memoria" 

Ocurre en la misma región en que un ayuntamiento, el salmantino de Águeda (...del Caudillo) se ofreció en 2018 para acoger los restos de Franco que el Gobierno socialista iba a sacar del Valle de los Caídos. En el radio cercano a ese enclave, cerca de Ciudad Rodrigo, hay diseminadas por fincas y montes 60 fosas comunes, cree la SMyJ. Su presidenta rumía el título de la ley: “Concordia, concordia… Nunca hemos buscado enfrentar a la gente ni represalia alguna. Aunque sepamos los nombres de muchos asesinos”.

Batalla de vídeos

La que va a estrenar gobierno es la comunidad de la que se ha sacado a más gente de fosas comunes. Del total de 9.698 rescatados en 785 enterramientos por toda España entre 2000 y 2019, 1.936 cadáveres han salido de la tierra removida en Castilla y en León. Lo dice el informe “Las exhumaciones de la Guerra Civil y la dictadura franquista 2000-2019”, del Ministerio de la Presidencia. “En Castilla y León el montante de víctimas es significativamente superior al resto -dice el dosier- Esta tarea ha sido producto del impulso de las asociaciones locales, (…) pues en esta Comunidad no ha habido impulso institucional hasta una etapa muy reciente”.

Puede que sea por eso que, bajo la aparente placidez de las plazas y los páramos de esta parte de la España vaciada, entre pueblos dispersos o barrios de chateo de las capitales de provincia, la emoción a veces se desborda.

Rebosó hace solo un mes en Villadangos del Páramo (León). Excavaba la ARMH en el cementerio, y el público que rodeaba el agujero se puso a cantar el himno minero ‘Santa Bárbara bendita’. Un vídeo ha recorrido los guasaps de gente comprometida con la Memoria.

Pero el sentimiento no es compartido. Vox León emitió otro vídeo en redes sociales en octubre de 2021, cuando la exhumación era solo proyecto. En el espot, ancianos supuestamente del pueblo se quejan de que vayan a remover a los muertos. Los creadores del anuncio dicen representar a una población “harta de callar”.

El leonés Silva se apresta a batallar contra la legislación del PP y Vox. “Es insultante equiparar a pistoleros de la Falange con sus miles de víctimas –dice-. Es como ir al País Vasco y equiparar a víctimas y terroristas”.

A Silva no le importa que vaya a ser derogado el actual decreto. "Si fuera por los 100.000 euros anuales que dedican, esto no se soluciona hasta el año 3.000”, ironiza.

Este pionero de las tumbas escondidas sospecha que lo que se dirime en su tierra es algo más profundo: “Blanquear el franquismo, y devolvernos al silencio de la transición”.

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