Desde este viernes, España ha incrementado su participación en el pulso de la OTAN ante Rusia enviando cuatro cazas a Bulgaria, tal y como estaba previsto desde enero. Los aviones son cuatro Eurofighter Typhoon del ala 14 del Ejército del Aire, que han partido de su base de Los Llanos (Albacete).

Las aeronaves españolas -del tipo 'caza polivalente', capaz de atacar objetivos en aire y superficie- tienen como primer destino la base aérea Graf Ignatievo, a dos horas en coche de Sofía. Se trata de la principal instalación militar aérea búlgara asociada al NATINAMDS, el Sistema integrado de Defensa Aérea y Antimisiles de la OTAN, dentro del cual se desarrolla la labor de policía aérea de la alianza en los países de Europa del Este.

La ministra de Defensa subraya que no se envían para ninguna labor ofensiva

La misión de los cazas enviados este viernes por España será la de patrullar hasta el 31 de marzo para la disuasión de intromisiones de aviones ajenos al espacio aéreo de la OTAN. Las entradas y salidas de aeronaves rusas en diversos países de Europa oriental eran frecuentes hasta el despliegue en 2015 de estas misiones multinacionales.

Los cazas recibirán asistencia de personal del Ejército del Aire que ya está destacado en territorio búlgaro y pasarán cinco días de conformación de escuadrón, bajo mando de un teniente coronel. Para el próximo martes 15 está prevista su integración en la misión de patrulla junto a Eurofighters de la Aeronautica Militare italiana y cazas Mig29 de la Fuerza Aérea búlgara.

Vías diplomáticas

Para la ministra de Defensa, Margarita Robles, el envío de este refuerzo aéreo no supone "nada nuevo, nada diferente a lo que venimos haciendo", según explicó este jueves a los medios durante un acto castrense en la base aérea madrileña de Torrejón.

La titular de Defensa ha presentado esta misión como ordinaria, dentro de las labores de la alianza atlántica en Europa. "Es la manifestación del compromiso de España con la OTAN", dijo, y en alusión al marco de la tensión con Rusia en el que se produce este envío añadió: "Seguimos apostando con todo rigor y seriedad por las vías diplomáticas y del diálogo".

En dos ocasiones la ministra enfatizó que no se trata de una iniciativa hostil, sino de "labores de policía aérea y patrulla que se vienen desarrollado desde hace mucho tiempo, que en ningún caso tienen carácter ofensivo, sino de seguridad y de estabilidad", y que "contribuyen a preservar y trabajar por la paz", argumentó.

Blas de Lezo

A finales de marzo saldrán hacia Lituania otros seis cazas Eurofighter del Ejército del Aire para realizar desde el 1 de abril misiones de policía aérea en la zona del Báltico, considerada por la OTAN como parte del escenario de la tensión con Rusia desde el pasado mes de diciembre por su despliegue de numerosas tropas a las puertas de Ucrania.

El sábado 22 de enero partió del arsenal de El Ferrol (A Coruña) la fragata Blas de Lezo con destino al Mediterráneo Oriental y el mar Negro. Lleva 190 tripulantes a bordo, además de personal de unidades aéreas y de infantería de marina que se le sumó en la base de Rota. La Blas de Lezo adelantó tres semanas su salida, prevista en principio para una misión ordinaria de disuasión naval. En la zona también están incorporados a un dispositivo de la OTAN los cazaminas Meteoro y Sella.

Para una misión aérea similar a la iniciada este viernes, el Ejército del Aire desplegó en enero de 2021 otros seis Eurofighter -estos del Ala 11, con base en Morón (Sevilla)- en el aeródromo militar rumano Mijail Kogalniceanu, cerca de la ciudad de Constanza, bañada por el mar Negro. Sus pilotos trabajaron en patrullas ordinarias de la misión Policía Aérea Reforzada de la OTAN, que la Alianza desplegó en 2014 a raíz de la invasión rusa de la península de Crimea. Con los seis cazas, Defensa envió a la base rumana a 130 militares hasta abril de 2021.