Uno de los mayores coleccionistas de los Rolling Stones vive en Ibiza

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Los niños a veces piden a sus padres regalos de cumpleaños envenenados. Con 12 años, Alberto Sánchez Runde, influido por las filias musicales de sus hermanos, quería el elepé 'Aftermath', de Rolling Stones, creado por aquellas mentes satánicas en un estudio en 1966. Y, claro, al chaval se le metieron por vena canciones adictivas como 'Paint it black' o 'Under my thumb'. Después de aquello sería irrecuperable: estoniano para siempre.