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Alborotos por todo el país

El PSG celebra su segunda Champions marcada por la violencia urbana

“¡Estamos hartos!”: Macron condenó este domingo la violencia durante las celebraciones que dejaron un fallecido y 780 detenidos

Así fueron los disturbios en Francia tras la victoria del PSG: más de 700 detenidos y siete policías heridos

Lucía Feijoo Viera

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Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París

Escoltados por cientos de motoristas y bajo un gran dispositivo de seguridad, el PSG llegó a París con la ansiada Copa de Europa. En el Campo de Marte, miles de aficionados aguardaban la llegada de sus héroes para celebrar la conquista de la segunda estrella del equipo. Con la copa en alto, el capitán Marcos Aoás Corrêa encabezó el desfile guiado por una interminable alfombra tricolor hasta los pies de la Torre Eiffel. Tras él, el resto de la plantilla avanzaba entre saltos, cánticos y bromas junto al staff y su presidente, Nasser Al-Khelaïfi, quien tampoco se quiso perder la celebración. 

Vestidos con una camiseta diseñada para la ocasión, en la que se podía leer el lema; “Back 2 Back”, los jugadores lo dieron todo sobre el escenario. La euforia alcanzó su punto máximo con un Dembélé desatado, que no dudó en coger el micrófono para prometer a los aficionados traer la tercera estrella el próximo año, provocando el delirio de los allí presentes. “¡Ousmane, balón de oro!”, gritaban los aficionados. Tras esta primera celebración, el equipo fue recibido en el Palacio del Elíseo por el presidente Emmanuel Macron.  

“Nos mantuvisteis en vilo hasta el último segundo. El año pasado fue sencillo, tremendo. Salisteis y lo conseguisteis. Estuvimos en vilo durante más de 120 minutos. ¡Qué equipazo! Ayer, gracias al PSG, Francia logró en dos años lo que no había conseguido en 70 años de fútbol: dos títulos”, afirmó el presidente. 

Con cierto retraso respecto al horario previsto, la plantilla abandonaba el palacio presidencial para finalizar la celebración en su casa. En el estadio del Parque de los Príncipes. Allí, cerca de 45.000 personas les esperaban para culminar dos días de celebración, que se ha visto empañada por los graves incidentes registrados durante la noche del sábado en distintos puntos de Francia.

Un fallecido y 780 detenciones

 Un año más, lo que tenía que ser una bonita celebración se convirtió en una noche de violencia urbana y saqueos en las calles francesas tras la victoria del París Saint-Germain. Una situación que las autoridades francesas querían evitar con un dispositivo policial inédito compuesto por 22.000 policías desplegados por todo París. Sin embargo, esto no fue suficiente y los disturbios volvieron a empañar una noche de celebración. 

“Fue una noche extremadamente difícil con un gran lanzamiento de proyectiles y pirotecnia contra las fuerzas del orden”, reconoció el ministro del Interior, Laurent Nuñez este domingo, quien también informó que hay 219 heridos, de los cuales 8 están graves. El balance de la noche se salda con un total de 780 detenciones y 457 personas bajo custodia policial, un 32% más que el año pasado, según las autoridades. Además, las celebraciones se han cobrado la muerte de un joven tras sufrir un accidente de tráfico, y otro se encuentra en estado crítico tras sufrir varias puñaladas. “Dos testigos presenciales declararon haber visto al joven estrellarse de frente con su moto contra unos bloques de hormigón”, según informó la fiscalía de París.

El triunfo en la final de la Champions del equipo de Luis Enrique dejó preocupantes imágenes, especialmente en la capital; coches incendiados, tiro de pirotecnia contra las fuerzas del orden, y saqueos de comercios, especialmente en los Campos Elíseos, Trocadero y los alrededores del estadio del PSG. Unas escenas que han generado una gran indignación, especialmente entre la clase política. El reciente elegido alcalde de París, Emmanuel Grégoire, tildó de "inaceptable" lo sucedido la pasada noche en la capital. "Nada, absolutamente nada, justifica atacar los bienes comunes de las parisinas y los parisinos. Condeno estos actos con la mayor firmeza", afirmó a través de su perfil de X. 

La líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, tampoco se quedó callada y expresó su malestar a través de las redes sociales; “Solo en Francia la victoria de un club de fútbol provoca disturbios. Solo en Francia cada uno se siente obligado a encerrarse en su casa en la noche de una victoria para evitar enfrentarse a la violencia”, escribía. 

El distrito 8 de la capital fue una de las zonas más afectadas por los destrozos. La comisaría del barrio fue atacada por un grupo de individuos durante la noche. Hechos que la propia alcaldesa del 8eme, Catherine Lécuyer, criticó profundamente: “Ya no gestionamos los desbordamientos, los sufrimos”. Lécuyer reclamó una nueva doctrina de mantenimiento del orden: el “cero concentraciones” en los Campos Elíseos.

Preocupación ante la creciente violencia

La celebración oficial del domingo generó una gran preocupación y serias dudas sobre la capacidad del dispositivo policial para contener a los grupos más violentos. 

Ante la posibilidad de cerrar los Campos Elíseos para evitar que se repitieran las escenas de vandalismo y los saqueos, el ministro del Interior explicó que eso supondría utilizar la mitad de los efectivos policiales de la capital para esa zona. “Utilizar la mitad de los efectos policiales para un solo sector, ya ultraprotegido, es una falsa buena idea”, insistió Nuñez durante su comparecencia. 

El responsable de interior se mostró convencido de la capacidad de sus agentes para evitar una nueva noche de violencia: “Responderemos con la misma firmeza y determinación que la pasada noche”, afirmó ante la prensa. Sin embargo, al rededor de las 21h, los disturbios se han vuelto a reanudar cerca del estadio, lo que ha obligado a la prefectura a desplegar nuevamente decenas de agentes.

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