Las claves del auge ultra

De Le Pen a Le Pen: la exitosa estrategia para "desdemonizar" a la extrema derecha de Francia

Desde hace años, los partidos tradicionales han intentado frenar el avance de la extrema derecha, pero ahora parece que este cordón sanitario empieza a dar señales de fatiga

Jean-Marie Le Pen y su hija, Marine Le Pen.

Jean-Marie Le Pen y su hija, Marine Le Pen. / AP

Leticia Fuentes

"Nunca la extrema derecha ha estado tan cerca de llegar al poder (...) Debemos hacer todo lo posible para evitarlo", afirmó el expresidente francés François Hollande ante el auge de Reagrupamiento Nacional (RN). En la primera vuelta de las elecciones legislativas, 12 millones de ciudadanos votaron por el partido de Marine Le Pen, pero este resultado no es algo inédito. En 2002, su padre, Jean-Marie Le Pen, consiguió llegar a la segunda vuelta de las presidenciales, aunque el famoso cordón sanitario evitó la llegada de un ultra al Palacio del Elíseo.  

Desde hace años, los partidos tradicionales han intentado frenar el avance de la extrema derecha, pero ahora parece que este cordón sanitario empieza a dar señales de fatiga, especialmente tras la llegada de Marine Le Pen a la presidencia del entonces conocido como Frente Nacional.

Fue en 2011 cuando la pequeña de las tres hijas de Jean-Marie tomó las riendas del partido fundado en 1972 y planteó una nueva estrategia que ella misma bautizó como la "desdemonización del Frente Nacional" y que ha acabado dando sus frutos. Desde entonces han pasado más de 10 años siguiendo un minucioso plan, con paciencia y espera, hasta llegar a este momento en el que por primera vez en la historia la extrema derecha podría ganar las elecciones legislativas en Francia. ¿En qué momento ha normalizado el país a la ultraderecha?

Apartar al padre

En su estrategia de "desdemonización", lo primero que hizo Marine Le Pen fue desvincularse de la figura de su padre, condenado por filonazi y manchado por sus polémicas declaraciones racistas. Posteriormente, en 2018, rebautizó el partido pasando de Frente Nacional a Reagrupamiento Nacional, un nombre similar al partido que fundó Charles de Gaulle para luchar contra el fascismo: Reagrupamiento del Pueblo Francés.

Poco a poco, la líder de RN fue rebajando su discurso y dejó de lado su proyecto abandonar la Unión Europea ('Frexit') apostando por una propuesta más suave: "cambiar el rumbo de la Unión Europea". Su nueva imagen, su blanqueamiento de discurso y, posteriormente, su fichaje estrella, el joven Jordan Bardella, le ayudaron a llegar hasta la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en 2017 y 2022, pero también en estas legislativas.

Gracias a estos gestos, su partido es percibido por los votantes cada vez como menos de extrema derecha y más de derecha, pero los expertos y politólogos piden no dejarse engañar por esta atractiva imagen descafeinada de la fuerza ultra. En las pasadas elecciones europeas, más de medio millón de jóvenes de entre 18 y 24 años votaron a RN, y en esta primera ronda de las legislativas, 12 millones de franceses escogieron su papeleta, en su mayoría votantes de la Francia rural.

Los problemas crecen

En los últimos años, Marine Le Pen ha sabido focalizar su estrategia en las zonas rurales, donde existe un gran sentimiento de abandono administrativo. Ahora, feudos tradicionalmente socialistas han pasado a ser zona lepenista. En la primera vuelta de las elecciones legislativas, en cerca del 93% del territorio francés, la lista más votada ha sido la de Reagrupamiento Nacional. 

La subida de los impuestos y el precio del combustible, el abandono administrativo, el miedo de la "pérdida de la identidad gala", y los problemas de la agricultura y ganadería que propiciaron la revuelta de los agricultores del pasado invierno han beneficiado a Le Pen y su partido ha sabido aprovecharlo. Cuando los problemas de Francia crecen, la extrema derecha también crece. 

"Soy de esa generación a la que sus padres le han dicho: cuidado con tu teléfono cuando vayas en metro, o evita este barrio o esta calle", afirma Bertrand, votante de la extrema derecha, en una entrevista para el canal de la Asamblea Nacional. 

Un 56% de los franceses considera que en Francia hay demasiados inmigrantes. Curiosamente, en las zonas rurales es donde más mano de obra se requiere para trabajar, pero también es donde más inmigrantes irregulares se contratan ante la falta de personal francés, y es donde el voto de Reagrupamiento Nacional ha crecido exponencialmente en los últimos años, apoyando sus discursos antiinmigración. "Es paradójico cuando sabemos que contratan a muchos trabajadores inmigrantes", afirma Murielle Lepvraud, candidata de la coalición de izquierdas Nuevo Frente Popular, en una entrevista para un medio francés.

Aun así, los agricultores ya demostraron el pasado mes de febrero durante el Salón de la Agricultura, uno de los acontecimientos más señalados en el calendario francés, que el macronismo ya no cuenta con su confianza. El presidente tuvo que doblar su seguridad en su visita al salón, mientras que Marine Le Pen se dio un baño de masas. Lo mismo sucede entre los jóvenes con la llegada de Jordan Bardella: la popularidad del partido ha crecido exponencialmente en redes sociales, así como los discursos de "prioridad nacional" entre los jóvenes. "En Francia vemos cómo jóvenes estudiantes franceses hacen cola en comedores sociales, mientras que los estudiantes extranjeros tienen más ventajas. En esto, necesitamos prioridad nacional", explica Kaïna, una joven de 19 años. 

Si no puedes con el enemigo, únete a él

"El éxito electoral de la extrema derecha también se ha apoyado en sus propios adversarios", analizó en una tribuna de 'Le Monde', la politóloga Nonna Mayer. Según explica Mayer, el triunfo de Le Pen en temas como la inmigración o la inseguridad han hecho que otras fuerzas políticas, como el centroderecha, hayan copiado este discurso. Este cambio también ha supuesto que ciertas agrupaciones de izquierda sean catalogadas, con el paso de los años, como de extrema izquierda, como es el caso de La Francia Insumisa.  

Los medios son parte de la causa del éxito de la extrema derecha. La cobertura mediática de Le Pen, Bardella o Éric Zemmour, el líder del partido ultra Reconquista, ha ido aumentando significativamente con los años. Debates televisivos, entrevistas, podcasts... Bardella realiza una media de tres intervenciones televisivas por semana, muy superior a sus rivales. 

"El 'producto Bardella' está de moda en Francia, la gente aprecia su narrativa de un joven hecho a sí mismo, criado por una madre modesta y divorciada en un barrio pobre de Francia. Es una narrativa de márketing, creada por profesionales de la comunicación como Pascal Humeau", explica para El Periódico, del mismo grupo editorial que este diario, Pierre-Stéphane Fort, quien le ha seguido durante años en su ascenso y ahora ha escrito el libro 'Le Grand Remplaçant'.

Pero la exposición mediática de la extrema derecha no se centra en sus intervenciones. La creación de nuevos medios de derecha que blanquean el argmentario ultra han ido en aumento en Francia. El millonario Vincent Bolloré, dueño del canal de noticias CNews, ha ayudado a la aceptabilidad de la figura de Marine Le Pen y a la normalización de discursos racistas. "CNews actúa de la misma forma que Fox News hace 15 años; ampliando la ventana de Overton, es decir, el campo de lo aceptable en el debate público", explicaba recientemente el politólogo Vincent Tiberj. A este imperio se suman otros que se presentan como medios de comunicación digitales, pero que actúan como simples agencias de comunicación de estos partidos, como es el caso de Livre Noir o Generación Z. 

1.300 militantes 'Fiche S'

"Hay ovejas negras por todas partes (...). Hay comentarios inadmisibles que tendrán sus sanciones", afirmó Marine Le Pen este jueves en una entrevista en BFMTV tras ser preguntada por ciertas declaraciones de sus candidatos, también por la fotografía que publicó en redes sociales la candidata de RN Ludivine Daoudi, en la que portaba una gorra de la Luftwaffe nazi.

Desde 2012, 20 grupos de ultraderecha han sido disueltos por su radicalidad y por suponer un peligro contra la seguridad de la nación. "Sabemos que son organizaciones que vuelven a resurgir de las cenizas, porque la organización se disuelve, pero ideología queda", afirma Pascale Leglise, directora de las libertades públicas y de asuntos jurídicos del Ministerio del Interior. 

Actualmente, hay cerca de 3.000 militantes de ultraderecha afiliados a grupos neonazis, como Rempart o Luminis, según datos de Interior. De estos, 1.300 están fichados por los servicios de seguridad del Estado, como 'Fiche S'. Esta 'ficha de seguridad' es una categoría dentro de los archivos de información de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) para identificar a personas que representan una amenaza a la seguridad nacional.

13 atentados frustrados

Entre los fichados, se encuentra Sinicha Milinov, francoserbio, conocido por ser portavoz del grupo neonazi Rempart hasta 2023, y antiguo candidato de Reagrupamietno Nacional en Villeurbanne. Milinov fue condenado a 10 meses de cárcel por una agresión racista con arma blanca contra dos jóvenes argelinos en Lyon. 

Entre la lista de simpatizantes de RN también se encuentra la conocida Tamara Volokhova, actual candidata de RN en Estrasburgo e investigada por la DGSI por desempeñar un papel de agente de influencia del Kremlin.

Desde 2017, los servicios de la DGSI han neutralizado 13 atentados de la extrema derecha, uno de ellos con el objetivo de atentar contra el presidente de la República. "Es cierto que existe un riesgo muy elevado en el que estamos trabajando", explicó Bertrand Chamoulaud, director nacional de los servicios de inteligencia de Francia a BMTV. 

Hace unas semanas, a estas declaraciones se sumaba el ministro del Interior, quien alertaba de posibles disturbios callejeros por parte de grupúsculos de extrema derecha y extrema izquierda para este 7 de julio tras los resultados de la segunda vuelta de las elecciones legislativas.

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