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Conflicto diplomático

Medio año de crisis diplomática y comercial con Argelia: "Todo sigue igual"

Las aduanas argelinas continúan bloqueando los productos de origen español

El presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune. DPA

España se le atraganta el puzzle diplomático magrebí. El fin de la crisis con Marruecos supuso una disputa con la vecina Argelia por el cambio de posición español sobre el Sáhara Occidental. Hace seis meses que las relaciones entre Madrid y Argel están congeladas. También lo está el comercio: "Todo sigue igual", lamentan los empresarios. Las aduanas argelinas continúan vetando los productos de origen español y los bancos no domicilian las facturas de estas empresas.

Desde que empezó la crisis, la industria española esmaltes cerámicos ha perdido unos 70 millones de euros de facturación, según fuentes del sector. Para estas fábricas, concentradas sobre todo en Castellón, Argelia era su segundo mercado después de Italia. Explican que las aduanas bloquean sus envíos y temen que si los clientes argelinos buscan proveedores alternativos va a ser difícil recuperar el mercado si en algún momento se zanja la crisis.

"Esto se une a la problemática con respecto a los costes energéticos, que están mermando de una manera directa la competitividad y la rentabilidad de nuestras empresas", lamenta Manuel Breva, Secretario General de la ANFFECC, la asociación que reúne a los productores españoles de fritas, esmaltes y colores cerámicos. Explican que han pedido a las autoridades españolas buscar una solución urgente, pero que por ahora nada ha cambiado. 

"Argelia era un país en el que teníamos una gran implantación y teníamos expectativas de crecimiento", explica Fernando Garai, director general de Vitrinor, una empresa cántabra de menaje de cocina. Seis meses después de bloqueo comercial, dan prácticamente por perdido este mercado. Garai explica que han estado buscando alternativas para seguir trabajando en Argelia, pero que ha sido imposible. "El producto lo fabricamos en España, y aunque lo exporte una empresa de otro país, en la aduana argelina piden el certificado de origen. Si el producto es español, casi con total seguridad no entra en el país", lamenta el empresario. 

La crisis diplomática

Según el Ministerio de Exteriores, España continúa tendiendo la mano a Argelia, aunque explican que, de momento, no ha habido respuesta. A Argel le molestó el acercamiento del Gobierno español a Marruecos, y especialmente la carta que mandó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al monarca Mohamed VI, en la que expresaba que la propuesta de Marruecos de autonomía para el Sáhara Occidental era la "base más seria, creíble y realista" para la resolución del conflicto. Esta misiva, mandada en abril, cerró la crisis con Marruecos, pero abrió otra con Argelia. Los dos países norteafricanos mantienen una disputa histórica y actualmente tienen rotas las relaciones diplomáticas.

Las autoridades argelinas decidieron suspender hace seis meses el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España y calificaron de "injustificable" el cambio de posición español. Argelia, además, decidió congelar las domiciliaciones bancarias de empresas españolas en su país con el objetivo de suspender las actividades comerciales de estas empresas. Una decisión que provocó el revuelo, incluso la Unión Europea se mostró contraria. El mismo Ministerio de Exteriores argelino desmintió que se hubieran tomado represalias económicas, aunque en la práctica las empresas españolas siguen sin poder operar con normalidad.

"Hay un estancamiento entre Madrid y Argel", explica Laurence Thieux, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Además, considera que "España sigue siendo torpe con Argelia, no ha tenido gestos simbólicos fuertes ni ha buscado ningún acercamiento en momentos clave, como la celebración de la independencia argelina".

El futuro del gas

Thieux explica que en el contexto actual del conflicto en Ucrania, Argelia se ve como un país cotizado y muchos gobiernos se han intentado acercar a Argel por su potencial gasístico. Esto también ha provocado que las autoridades argelinas ya no vean a España entre los países prioritarios, ya que tienen muchas otras alternativas, defiende la experta. Italia, por ejemplo, se ha consolidado como el principal socio comercial europeo de Argelia. En el último año, la empresa pública argelina, Sonatrach, ha firmado hasta cinco contratos con varias empresas italianas. Incluso han puesto en marcha la explotación conjunta de dos pozos de gas.

Aunque durante la crisis uno de los mayores temores que Argelia cerrara el grifo del gas, finalmente no ha sucedido. La preocupación ahora es una posible subida del precio de este hidrocarburo en el futuro. La española Naturgy, está actualmente negociando los precios del gas con Argelia para 2023, aunque por ahora se desconocen como avanzan las conversaciones, puesto que la energética lo define como un "asunto confidencial".

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