"Traemos un mensaje de esperanza para nuestra nación rota", dijo el sacerdote jesuita Francisco de Roux, el presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), al presentar el informe final de 1800 páginas con el testimonio de más de 30.000 víctimas del conflicto armado que asoló a Colombia por más de medio siglo, así como una serie de recomendaciones medulares para consolidar el acuerdo de Paz de finales de 2016. "Son verdades incómodas", reconoció sobre una "tragedia intolerable" de la que el 80% de los 265.000 muertos fueron civiles. "Llamamos a sanar el cuerpo físico y simbólico pluricultural, a aceptar responsabilidades éticas y políticas”. Roux fue taxativo en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá: la matriz de una "sociedad excluyente", donde impera la inequidad, el racismo, el patriarcado, el negacionismo y narcotráfico, solo puede cambiarse "por los caminos democráticos y pacíficos” que permitirán diseñar un futuro "en medio de nuestras legítimas diferencias" pero sin que "el otro" sea visto como un enemigo a aniquilar.

El informe de la CEV intenta dar "una explicación que nos permitiera entender los por qué" de un desastre que todavía deja sus marcas de dolor. Desde que el presidente Juan Manuel Santos y las FARC firmaron el Acuerdo de Paz han sido asesinados 1327 líderes sociales, entre ellos, más de 300 exguerrilleros que entregaron sus armas.

“Los animo a seguir recorriendo los caminos de reconciliación”, exhortó el papa Francisco a través de un mensaje leído. Una pantalla gigante mostró la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. “Este es un hecho histórico y transformador”. El informe llama a darle nuevos bríos a la implementación de lo pactado en La Habana en 2016. El acuerdo no contó con el apoyo decidido de Iván Duque, el presidente que finaliza su gestión el 7 de agosto, y que se ausentó de la ceremonia. Le tocará a su sucesor, Gustavo Petro, retomar su impulso y brindar una verdadera atención integral a las víctimas. “Con Petro vamos a ir más allá de la paz hasta que amemos la vida. Tenemos confianza en que él y Francia Marquez incorporarán las recomendaciones para hacer los cambios necesarios”, señaló Roux. El mandatario electo recibió en el escenario el informe. “La aproximación de la verdad no puede ser considerada un espacio para la venganza”, dijo al subir al escenario. 

Transformación policial

La Comisión trabajó sin respiro desde 2018 y durante la pandemia. El informe llama desmantelar a los grupos herederos del paramilitarismo, evitar posibles rearmes y crear incentivos para la negociación con el ELN, la guerrilla de origen guevarista todavía activa. Algunas de las proposiciones son audaces y parecen ir en sintonía con los nuevos tiempos políticos. De hecho, se recomienda la transformación de las instituciones armadas y la policía y adoptar una nueva doctrina con el fin de "disminuir la militarización, poner en el centro el cuidado de la vida". Una de las prioridades deberá ser revisar y ajustar toda la doctrina militar.

El recuerdo del horror

"Nos tomaría 17 años honrar a cada minuto a todas las víctimas". Roux recordó a los desaparecidos y asesinados por la ultraderecha y la guerrilla, a los niños reclutados por la insurgencia y las bandas paramilitares, la violencia padecida por campesinos e indígenas y las violaciones de las mujeres, los hombres y mujeres malogrados por las minas antipersonales o los desplazamientos forzados, los jueces asesinados. Puso especial énfasis, con la voz quebrada, en los asesinatos perpetrados por el Ejército que se hicieron pasar como caídos en combate. "Fueron miles, y es una monstruosidad", señaló sobre los llamados "falsos positivos". La CEV pidió protección para los militares que pidieron perdón por los crímenes y brindaron información sustancial. ¿"Por qué se llegó a tanta barbaridad?".

Para superar los obstáculos de la impunidad en los casos de violaciones a los derechos humanos, el informe destaca la necesidad de cambiar los mecanismos de designación del fiscal general, y limitar las extradiciones para que los hechos se investiguen en Colombia. La CEV estimó conveniente que se restablezcan las relaciones diplomáticas con Venezuela. En otro de los planteamientos más audaces, el informe señala que "es tiempo" de superar la cultura del "prohibicionismo" en la lucha contra las drogas y el narcotráfico. Se necesita avanzar en un cambio de paradigma que permita la regulación legal responsable. El narcotráfico, se remarca en el texto, "se ha convertido en un actor político" que no solo está imbricado en el conflicto armado y ha facilitado su persistencia, sino que ha penetrado la sociedad, la política, la economía y la cultura.

A pesar de estar de salida, Duque hizo saber su desconfianza en lo que respecta a las conclusiones del la CEV. "Confío en que no sea un informe de posverdad", dijo el mandatario.