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Sant Antoni

El organizador de la fiesta egipcia se defiende: "Las restricciones de Sant Antoni son las más estrictas que nos han impuesto nunca"

Van Wyck asegura que el evento privado en la cantera de Sant Antoni cumplió “todas las normativas locales”

Señala que para el lago se usaron 60 metros cúbicos de agua, "menos que para una piscina"

Imagen de la fiesta egipcia, con la pirámide y el lago.

Imagen de la fiesta egipcia, con la pirámide y el lago. / Van Wyck

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Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

La empresa Van Wyck, organizadora de la fiesta privada celebrada el pasado jueves en la cantera de Can Coix, en Sant Antoni, ha salido al paso de las críticas al evento y ha defendido que la celebración se desarrolló “sin ningún incidente”. En un comunicado, la firma describe la celebración como “un evento privado del eclipse para invitados” en “un lugar de belleza natural” elegido expresamente para “distanciarlo” de posibles molestias a los residentes.

La compañía asegura que para el polémico lago creado en la cantera, donde se instaló una pirámide, obeliscos y muros que simulaban los templos egipcios, se emplearon 60 metros cúbicos de agua (60 toneladas) y no 170, como ha publicado este diario. Sin embargo, no cuestiona ni niega las dimensiones del lago, a las que ha tenido acceso este diario: 850 metros cuadrados de superficie y 20 centímetros de fondo, lo que suponen al menos 170 toneladas de agua.

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Instagram Van Wick / Tinx / Teresa De la Pisa

El uso del agua es, precisamente, uno de los puntos centrales del comunicado. Van Wyck explica que se trasladó hasta la cantera, se mantuvo “cuidadosamente contenida y preservada” durante su estancia allí y que después se recicló y reutilizó "en el sistema de aguas grises”. “Ni una gota de agua se desperdicó ni se tiró”, insiste.

La empresa detalla que el agua se extendió sobre una gran superficie, pero que, al tener solo “unos pocos centímetros” de profundidad, fue necesaria “una pequeña cantidad” para crear la ilusión de que había mucha más. Sin embargo, no detalla superficie ni profundidad del lago ni cuestiona los datos publicados por Diario de Ibiza. En los vídeos que se han colgado en redes se ve cómo el agua supera la altura de los tobillos de los bailarines.

“Aparentemente, la ilusión fue demasiado efectiva, porque incluso personas que no estuvieron presentes y no tienen conocimiento real la creyeron”, señala la compañía. Según Van Wyck, se utilizaron “menos de 60 metros cúbicos”, una cantidad que, sostiene, es inferior a la necesaria para llenar “una piscina” de 75 metros cúbicos.

Van Wyck niega también que haya habido riesgo de incendio, como denunciaron los vecinos de la zona, que enviaron vídeos en los que se veían generadores y hasta varias bombonas de butano.

Pide al Ayuntamiento que informe a los medios

De la misma manera, rechazan una supervisión insuficiente por parte del Ayuntamiento de Sant Antoni. De hecho, pide al Consistorio, que se ha mostrado totalmente opaco con las condiciones en las que se ha autorizado la fiesta, que para evitar "desinformación" comparta los detalles. De esta forma, recalca la empresa organizadora, los medios podrán cumplir su papel “absolutamente esencial” de informar con precisión.

La empresa asegura que el evento se celebró “exactamente como estaba previsto y sin ningún incidente”. Según su versión, “no hubo quejas ni molestias” y que durante la celebración se les sometió a controles policiales que se saldaron "sin sanciones”.

La compañía insiste en que se trató de “un evento estrictamente privado”, sin venta de entradas y con “un número muy limitado de asistentes”. Según afirma, la asistencia fue “una pequeña parte” de la que registran otras fiestas celebradas previamente en la cantera. También sostiene que el sistema de sonido fue “apropiado para el pequeño tamaño del público” y que no se registró “impacto acústico” fuera del recinto. “Esta fue una celebración con cifras de asistencia e infraestructura técnica significativamente menores que las de otros eventos celebrados en la cantera”, reitera el comunicado.

“Cumplió todas las normativas locales”

Van Wyck subraya que el evento “cumplió todas las normativas locales” y no puso "en peligro” a los vecinos. Según la empresa, el Consistorio solicitó con antelación medidas “extensas y muy estrictas” relacionadas con la seguridad, el ruido y la asistencia que, recalca, se respetaron. La firma llega a afirmar que las restricciones impuestas fueron “de las más estrictas” que ha experimentado. “Estas restricciones están entre las más rigurosas que hemos vivido nunca”, sostiene. La empresa añade que ha trabajado en lugares “de importancia cultural” y en monumentos nacionales que han impuesto “condiciones menos estrictas” que las exigidas por las autoridades de Sant Antoni.

La compañía defiende que se adoptaron “amplias precauciones” para evitar cualquier riesgo de incendio. Según su versión, la cantera “no está sujeta a ninguna regulación específica contra incendios ni prohibición” que hubiera impedido la celebración del evento en las condiciones en las que se llevó a cabo. Van Wyck sostiene además que las medidas aplicadas “superaron todos los requisitos normales” y hace hincapié en que “no se utilizó ni se permitió fuego abierto” durante la celebración.

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