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Medio ambiente

Ibiza reduce el peso del agua subterránea en el consumo y firma su dependencia con las desaladoras

Santa Eulària es el municipio que más agua de pozo extrae: el 70 % del agua consumida en 2024 procedía de los acuíferos, hasta 3.402 millones de litros. En 2026, esta cifra ronda el 50 %.

Surtidores de agua de la desaladora de Santa Eulària, donde se abastecen los camiones de agua

Surtidores de agua de la desaladora de Santa Eulària, donde se abastecen los camiones de agua / Toni Escobar / Toni Escobar

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Jerónimo Marín Palacios

Jerónimo Marín Palacios

Ibiza

La isla de Ibiza consumió en 2024 un total de 16.793 millones de litros de agua frente a los 16.855 millones de litros en 2025, según información proporcionada por los cinco ayuntamientos y por el Govern balear. Aunque a priori no se observa un aumento significativo del consumo, sí hay diferencias en el origen del agua que se consume. En 2024 la isla consumía un 75 % de agua procedente de las desaladoras, mientras que el 25 % era de los acuíferos. Ese año, Santa Eulària extraía un 70 % del agua de los acuíferos (3.402 millones de litros), cifra que se ha reducido hasta el 50 % (alrededor de 1.080 millones de litros) en lo que llevamos de 2026.

Por municipios, Vila consumía en 2024 casi un tercio del total: 5.123 millones de litros. De cerca le siguió Santa Eulària, con 4.861 millones de litros, seguido por Sant Josep (4.549 millones de litros), Sant Antoni (2.056 millones de litros) y Sant Joan (264.817 litros). En 2025 las cifras son muy similares: Vila consumió 5.294 millones de litros de agua, Sant Antoni 2.139 millones de litros, Santa Eulària 4.592 millones de litros, Sant Josep 4.485 millones de litros y Sant Joan 280.937 litros. En lo que llevamos de 2026, la tendencia es bastante parecida a la de los dos años anteriores.

Reducción del consumo de agua subterránea

Las cifras reflejan que el consumo de agua en la isla se mantiene relativamente estable entre 2024 y 2026. En 2025, el consumo total de agua se redujo ligeramente hasta los 16.790 millones de litros, un descenso de apenas el 0,37 %. Sin embargo, el volumen de agua desalada aumentó un 4,75 %, mientras que la extracción de los pozos cayó un 15,73 %. Esta diferencia fue especialmente acusada en el caso de Santa Eulària, que pasó de consumir un 70 % de agua de pozo en 2024 a alrededor de un 50 % en 2026.

Presentación de los depósitos de Sa Colomina para la captación de agua en Vila

Presentación de los depósitos de Sa Colomina para la captación de agua en Vila / J.A. Riera / JA RIERA

En 2024, el agua desalada representaba el 75 % del consumo de la isla, mientras que el agua subterránea suponía el 25 % restante. Un año después, la desalada ya alcanzaba el 78,87 %, mientras que el peso de los pozos descendía hasta el 21,13 %.

Si se anualizan los datos disponibles entre enero y junio de 2026, el consumo total de agua en la isla de Ibiza se situaría en unos 15.760 millones de litros. De ese volumen, alrededor de 13.000 millones proceden de las desaladoras y 2.810 millones de los pozos. El consumo de agua desalada ronda en 2026 el 82,17 % frente al 17,83 % del agua de los acuíferos.

Una isla cada vez más dependiente de la desalación

La evolución conjunta muestra que el consumo de Ibiza no está aumentando de manera generalizada. Entre 2024 y 2025 permaneció prácticamente estable y el escenario elaborado con los datos del primer semestre apunta incluso a una reducción del consumo este 2026.

Lo que sí avanza de forma sostenida es la sustitución del agua de pozo por agua desalada. El fenómeno está especialmente concentrado en Santa Eulària, donde el reparto podría pasar del 30 % de desalada en 2024 a más del 60 % en 2027, si se cumple la tendencia consolidada hasta ahora, y en Sant Antoni, donde el agua de pozo podría quedar reducida a poco más del 6 %.

El mes pasado, Cala Llonga dejó de abastecerse exclusivamente del agua de los acuíferos y comenzó a recibir agua desalada gracias a las obras de conexión entre la arteria de Roca Llisa y el pozo de Can Pere Mosson. Este escenario explica la tendencia de consumo de agua subterránea, que desciende de forma acusada mientras que se incrementa el agua proveniente de las desaladoras.

Presentación de las obras de conexión de Cala Llonga

Presentación de las obras de conexión de Cala Llonga / Toni Escobar / Toni Escobar

Si continúa esta tendencia, Ibiza consumiría en 2027 un total de 15.560 millones de litros de agua. Aproximadamente 13.240 millones procederían de las desaladoras y 2.320 millones de los pozos. La desalación cubriría así algo más del 85 % de todo el suministro insular, diez puntos porcentuales más que en 2024.

Capacidad de las desaladoras

Actualmente, las tres desaladoras de la isla de Ibiza operan casi al máximo de su capacidad, lo que no permite garantizar un suministro eficiente. A este respecto, el Govern balear sacó a licitación el mes pasado las obras de ampliación de la desalinizadora de Santa Eulària, que abastece al conjunto de la isla, y que permitirá aumentar la capacidad máxima de producción de la planta de los 16.000 metros cúbicos diarios actuales a 22.000. De esta manera, el sistema de suministro se blindará ante posibles emergencias en la red y reducirá aún más la dependencia del agua subterránea. Está previsto que las obras de la ampliación comiencen en 2027.

Al respecto de la construcción de una cuarta desaladora en Ibiza, el gerente de Abaqua, Emeterio Moles, declaró el pasado mes de junio que continúa avanzando en la redacción del proyecto de la nueva planta, que previsiblemente se ubicará en Sant Josep. Aun así, esta cuarta desaladora no estaría lista por lo menos hasta 2032.

La desaladora de Sant Antoni, una de las tres que abastecen de agua a la isla

La desaladora de Sant Antoni, una de las tres que abastecen de agua a la isla / Vicent Marí

Moles también declaró que la autorización por parte del Govern para construir en suelo rústico no debería, teóricamente, aumentar el consumo de agua en la isla. Según el gerente de Abaqua, el decreto ómnibus que da luz verde a la construcción en terrenos denominados en transición solamente autoriza a construir vivienda para personas que ya residan en la isla, lo que no debería aumentar el consumo de agua ya que no correspondería con un incremento de la población.

Contaminación de los acuíferos

Según un informe publicado este mes de junio por la organización ecologista Alianza por el Agua, la isla de Ibiza registró durante 2025 seis zonas de abastecimiento con agua no apta para el consumo humano, que afectaron a un total de 5.390 habitantes, mientras que otras seis áreas, con 4.296 residentes, estaban en situación de riesgo por incumplimientos recurrentes.

Este fenómeno se explica por la salinización de los acuíferos como consecuencia del incremento de la presión urbanística y por la contaminación con nitratos del agua subterránea derivada de la actividad agrícola. El portavoz de la Alianza por el Agua, Rafael Tur, declaró: "Mientras continuemos creciendo, urbanísticamente y en población, seguiremos sobreexplotando y salinizando los acuíferos, y habrá pueblos que nunca podrán garantizar agua de calidad a sus vecinos".

Según datos del Govern, de los 16 acuíferos registrados en Ibiza, apenas cinco se encuentran "en buen estado". Los 11 restantes presentan contaminación por salinización o bien por nitratos, lo que merma la capacidad de abastecimiento de la isla.

En cuanto a las reservas hídricas de Ibiza, este mes se sitúan en un 47 % de capacidad, hasta 13 puntos porcentuales más que el mismo mes de 2025. Esta ampliación de los recursos subterráneos se explica, en parte, por las grandes cantidades de agua que recibió la isla durante el tren de borrascasdel pasado mes de noviembre.

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