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Entrevista | Belén Alvite Directora del Cepca

Belén Alvite, directora del Cepca Ibiza: "Las interacciones con otros seres humanos en las redes sociales son como ir a un supermercado y decidir si te compras unas galletas con gluten o sin gluten"

Belén Alvite, pedagoga y directora del Cepca, reflexiona sobre la influencia de las nuevas tecnologías en las relaciones afectivas, que puede ser negativa ya que las pantallas deshumanizan y difuminan la ética relacional, lo que acaba provocando fenómenos como el 'ghosting'.

Belén Alvite lleva más de 25 años al frente del Cepca.

Belén Alvite lleva más de 25 años al frente del Cepca. / Toni Escobar

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Daniel de Lama

Daniel de Lama

Ibiza

Belén Alvite lleva más de 25 años dirigiendo el Centro de Estudio y Prevención de Conductas Adictivas del Consell d'Eivissa (Cepca). Trabaja con niños y adolescentes para ayudar a prevenir y tratar conductas de riesgo que pueden influir negativamente en el desarrollo de los menores. Algo que lleva ya años en el foco por cómo puede afectar en estos rangos de edad son los móviles y, sobre todo, las redes sociales, que han cambiado radicalmente la manera de socializar y relacionarnos, especialmente en las relaciones afectivas, donde es fácil notar que se ha perdido bastante ética.

¿Cómo han cambiado las relaciones desde la aparición de las redes sociales?

Han cambiado bastante, en gente joven y no tan joven. Ya en el 2020 había alrededor de un 20% de parejas heterosexuales que se habían conocido a través de redes sociales, así que me imagino que ahora estaremos por encima. Ha ido creciendo. Las edades tanto han crecido como bajado: ya hay gente muy jovencita a la que le interesa probar este tipo de espacios.

¿Cómo es que las redes sociales han vuelto tan prominentes en el tema de las relaciones?

Se han dado muchas cosas a la vez. Los que han creado este tipo de espacios han utilizado de manera muy clara en el diseño una manera de estimular ciertas zonas del cerebro, lo que hace que estés muy pendiente todo el rato, entonces se ha ido convirtiendo en algo cada vez más habitual en la gente. Coincide también con lo que yo creo que es un cambio en muchos aspectos sociales: ahora hay más individualismo, además de que la gente muy joven a veces crece con dificultades en las relaciones interpersonales. Hay chicos y chicas que crecen muy bien en ámbitos saludables y relaciones sociales, pero hay otros que se relacionan solo a través de redes sociales, con lo cual no pueden practicar sus habilidades interpersonales. Estos son justo los perfiles de personas más vulnerables a la hora de de establecer relaciones cara a cara, así que estos espacios les vienen perfectos.

La ética relacional que tiene que haber entre las personas está ahora muy difuminada"

¿Y esto cómo puede afectar a la salud mental de los jóvenes?

Afecta mucho. Al final, es como si las interacciones con otros seres humanos fueran ir a un supermercado y decidir si te compras unas galletas con gluten o sin gluten. Te acostumbras a ver un muestrario de imágenes con perfiles que muchas veces distan de ser reales. Todas las personas tenemos en ocasiones grandes ambivalencias entre quiénes creemos que somos y quiénes queremos ser, y yo creo que, a veces, lo que cada uno pone en sus perfiles está más relacionado con quién le encantaría ser y no con quién realmente es. Esta exposición constante a perfiles aparentemente perfectos se vuelve, de alguna manera, un consumo de personas que es, desde mi punto de vista, bastante triste, porque está muy relacionado con los valores sociales del consumismo que tenemos en todo. La gente quiere relaciones que resulten rápidas de encontrar y en las que tengan que poner poca carne en el asador, de la misma forma que podrían querer un bolso caro o un viaje a algún lugar paradisíaco, por ejemplo.

¿Consideraría que las redes sociales son una barrera a la hora de socializar?

Creo que a alguna gente le vienen bien. Hay perfiles de personas que en esos espacios se encuentran un poco más seguros para dar pasos que a lo mejor no darían en otros sitios. Pero yo soy otra generación, yo me acuerdo de esa generación que se crió jugando en la calle donde no había adultos interviniendo en cada uno de nuestros conflictos, así que cuando llegué a mis edades joven y adulta tenía mucho callo en las relaciones interpersonales y eso aplicado a las relaciones de pareja me ayudó a manejarme bastante bien. Pero creo que ahora llegan a las relaciones interpersonales de pareja sin haber hecho callo en las relaciones interpersonales de amistad, y ahí es donde donde veo que el uso de estos espacios de alguna forma infantiliza un poco a la gente.

Belén Alvite, en Jesús.

Belén Alvite, en Jesús. / Toni Escobar

Alrededor del tema de las relaciones en línea ha surgido una serie de términos como ghosting que se usan de alguna manera para describir problemas que pueden surgir en la relación.

Estos términos que están muy de moda, en el fondo de lo que están hablando es de que la ética relacional que tiene que haber entre las personas está ahora muy difuminada. Si tú antes buscabas la manera de conocer a alguien, quedabas de vez en cuando con esa persona y había un contacto, no desaparecías de repente. Si lo tenías pensado, pues decías, oye, mira, ya no me interesa. Pero ahora los jóvenes se encuentran con esto de estar como lanzando anzuelos en muchos perfiles y a mucha gente, aparecer y hablar mucho con una persona, pero a la vez estar hablando con otras personas y en un momento determinado, pues dicen, vale, me voy a centrar más en esta y desaparezco de las conversaciones con otras personas. Uno se tiene que hacer cargo del vínculo que intenta establecer con otra persona, aunque sea a través de una red, no un día estoy todo el tiempo hablándote y ofreciéndote toda mi atención y el día siguiente desaparezco. Esto desde mi punto de vista es una falta de ética relacional. El ghosting está muy normalizado por parte de la gente que lo sufre o que lo practica, pero no podemos normalizar ese tipo de de de cosas.

Como no eres testigo directo del sufrimiento de la otra persona, no sientes la necesidad de hacerte cargo de ello"

¿Cómo es que esta ética de las relaciones ha acabado degradándose tanto, qué es lo que lo ha permitido?

Yo creo que está habiendo una falta de transmisión de valores afectivos. Todos los seres humanos tenemos derecho a la desvinculación, es decir, yo me puedo vincular contigo porque me gustas, porque te quiero, pero también me puedo desenamorar y tengo derecho a decírtelo y que tú lo aceptes. Pues esa ética de la desvinculación ahora a veces no aparece tan clara. Creo que tiene que ver con ese individualismo y ese egoísmo en el que mucha gente crece. Además, las redes te dan un soporte de lejanía que como no eres testigo directo del sufrimiento de la otra persona, no sientes la necesidad de hacerte cargo de ello. A mí me gustaría que en general la gente hiciese algo tan sencillo como practicar la empatía más básica: no hagas a otra persona lo que no te gustaría que te hicieran a ti. Ya con eso nos iría mejor a todos.

¿Considera que todo esto ha cambiado la percepción que la gente tiene de las relaciones?

Pues sí. Yo últimamente en conversaciones con mujeres jóvenes, muy jóvenes, me hablan desde un punto de vista un poco pesimista de "buah, la cosa está fatal". Y yo digo, jolines, no recuerdo eso en mi juventud, yo tenía expectativas de encontrar a buena gente con quien relacionarme. Y ahora esto de las redes trae un poco una deshumanización. Desde luego, no se puede generalizar, pero es una vía que existe y que aunque no está mal del todo, estaría bien que la gente no utilizase esa vía como la única forma de conocer a otras personas. En el mundo en que vivimos, con tanta prisa para todo, a la gente a veces le resulta difícil encontrar los espacios y los sitios donde ir a conocer otras personas.

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