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Sociedad

La ciudad de Ibiza reconoce al pediatra Eladio Merino con su Medalla de Oro

El Ayuntamiento aprobará el próximo lunes la máxima distinción municipal para homenajear sus más de cuatro décadas dedicadas a la salud pública y a la infancia de Ibiza y Formentera

El doctor Eladio Merino Tapia

El doctor Eladio Merino Tapia / Ajuntament d'Eivissa

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Ibiza

El Ayuntamiento de Ibiza reconocerá al pediatra Eladio Merino Tapia con la Medalla de Oro de la Ciudad 2026, la máxima distinción municipal, por una trayectoria profesional y humana de más de cuatro décadas al servicio de la sanidad pública, la infancia y la sociedad pitiusa.

El Consistorio celebrará el próximo lunes 20 de julio, a las 9.30 horas, un pleno extraordinario con un único punto en el orden del día: la aprobación de la concesión de la Medalla de Oro al veterano médico, uno de los profesionales más conocidos y apreciados por varias generaciones de familias de Eivissa y Formentera.

Nacido en Nueva Carteya, Córdoba, el 26 de mayo de 1944, Merino se licenció en Medicina en la Universidad de Sevilla y posteriormente se especializó en Pediatría y Puericultura. Llegó a Eivissa en 1969 y se convirtió en el segundo pediatra que ejercía en la isla, donde desarrolló prácticamente toda su carrera profesional hasta la jubilación.

Su vinculación con Ibiza comenzó casi por casualidad. El propio médico explicó en una entrevista publicada por Diario de Ibiza en 2008 que decidió quedarse en la isla mientras realizaba las prácticas de milicia porque encontró «una ibicenca y un trabajo».

Una amiga había visto en este periódico un anuncio en el que se buscaban pediatras y Merino decidió presentarse. Siempre recordó la reacción de los doctores Labarta y Valero cuando preguntó por aquella plaza: «Me pusieron un brazo encima de cada hombro para que no me fuera».

Era finales de junio de 1969 y el 1 de julio comenzó a pasar consulta. Aquella incorporación marcó el inicio de una relación profesional y personal con la isla que se prolongaría durante más de cuatro décadas. Merino llegó a una Ibiza en la que la atención sanitaria disponía de muy pocos medios. Su primera consulta estuvo en la antigua clínica de Julián Vilás, en la avenida de España, en unas condiciones que el propio pediatra llegó a comparar con «la Edad Media» por la precariedad de las instalaciones y la falta de recursos.

Las esperas eran constantes. En sus primeros años, los pacientes hacían cola en la puerta y, tras trasladarse a la vía Púnica, las filas llegaban a ocupar la escalera y continuaban por la calle. Además de atender las consultas, el pediatra realizaba numerosas visitas domiciliarias para asistir a los niños de Ibiza y Formentera.

Más de cuatro décadas atendiendo a la infancia

Durante más de 40 años, Eladio Merino contribuyó decisivamente a la consolidación y modernización de la atención pediátrica en las Pitiusas. Su carrera abarcó desde aquella etapa inicial de escasez de medios hasta la apertura de los centros de salud y la mejora de los servicios de Pediatría del hospital de Can Misses.

Su prolongada trayectoria le permitió atender a varias generaciones de una misma familia. El pediatra reconocía que comprobar cómo los recién nacidos se convertían en niños, adolescentes y posteriormente en padres de familia era una de las experiencias más gratificantes de su profesión. «Tengo la sensación de no haber desperdiciado los últimos 39 años y haberlos empleado en algo satisfactorio y beneficioso», aseguraba entonces.

El Ayuntamiento destaca ahora tanto su aportación a la salud pública como su dimensión humana y su estrecha vinculación con la sociedad ibicenca. Con la concesión de la Medalla de Oro, la ciudad rendirá homenaje a uno de los pediatras que acompañaron el crecimiento de miles de niños y familias de las Pitiusas.

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