Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilidad

Carreteras en Ibiza: Luz verde al proyecto para acabar con el punto negro de tráfico entre Can Guillemó y Can Bonet

El Consell invertirá 2,5 millones de euros para proteger a peatones y ciclistas en este tramo, uno de los puntos negros del tráfico en la isla

Imagen de archivo del paso de peatones en la carretera de Sant Antoni a la altura de Can Guillemó.

Imagen de archivo del paso de peatones en la carretera de Sant Antoni a la altura de Can Guillemó. / J.A.Riera

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Ibiza

Los vecinos de Can Guillemó y de Can Bonet están más cerca de ver cumplidas sus reivindicaciones para reforzar la seguridad viaria en esta zona, especialmente para proteger a los peatones y a los ciclistas. El Consell de Eivissa ha dado luz verde a las mejoras en el tramo de la carretera de Sant Antoni que pasa por ambos barrios y que, en los últimos años, se había convertido en uno de los puntos negros más conflictivos del tráfico en la isla.

El Consell Executiu ha aprobado definitivamente este proyecto, ampliamente reclamado por el vecindario. Ahora deberá transcurrir un plazo de un mes por si se presenta algún recurso de reposición. Posteriormente, podrá prepararse el concurso público para ejecutar las obras.

La principal medida prevista en el proyecto para mejorar la seguridad vial será la creación de una conexión peatonal entre Can Tomàs y Can Guillemó, junto a la EI-600, que llegará hasta el núcleo urbano de Sant Antoni. Asimismo, se contempla instalar un nuevo paso de peatones regulado por un semáforo y eliminar el paso de viandantes que se encuentra en la variante de Can Tomàs, además de mejorar el alumbrado público en esta parte de la carretera de Sant Antoni.

Los trabajos para reforzar la seguridad viaria en este tramo de la carretera, que divide ambos barrios, también se aprovecharán para crear zonas ajardinadas y embellecer el entorno.

Previamente, el Consell ya había emprendido diversas actuaciones en este tramo, sobre todo para limitar la velocidad de los vehículos. Así, además de instalar señales luminosas para advertir de la presencia del paso de peatones, también se redujo el límite de circulación de 80 a 50 kilómetros por hora.

Por otra parte, la Dirección General de Tráfico instaló un radar de control de velocidad, también a petición del Consell.

Años trágicos

Tanto estas actuaciones de mejora como las próximas obras para reforzar la seguridad en este tramo de la EI-600, en buena parte de carácter urbano, se emprendieron después de una intensa campaña de reivindicaciones vecinales en ambos barrios. Previamente, se habían sucedido una serie de trágicos accidentes de tráfico, algunos de ellos mortales.

Así, en enero de 2023, un coche que se saltó un semáforo en rojo atropelló a un joven de 16 años que estaba cruzando por el paso de peatones de Can Guillemó. El peatón tuvo que ser ingresado por un traumatismo craneoencefálico y una fractura de la clavícula derecha.

A principios de agosto de aquel mismo año, un hombre de 81 años tuvo que ser ingresado en la UCI tras ser atropellado en otro paso de peatones, en este caso en la variante de Can Tomàs. A finales de ese mes, un coche arrolló mortalmente a un hombre de 34 años que cruzaba la carretera desde el lado de Can Bonet.

El año pasado se reavivó la polémica después de que dos turistas británicas, de 27 y 28 años, fueran atropelladas de madrugada por un vehículo a la altura de Can Guillemó.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents