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Plantas

"Estamos equivocados si pensamos que hay que regar mucho": expertos de Ibiza advierten sobre los efectos del calor en las plantas

Las olas de calor pueden ser letales para las plantas poco acostumbradas a las altas temperaturas, pero un exceso de agua puede volverlas vulnerables a hongos

Josep Marí, de Agua y Jardín, trabajando con tiestos de lavanda

Josep Marí, de Agua y Jardín, trabajando con tiestos de lavanda / J.A. Riera

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Daniel de Lama

Daniel de Lama

Ibiza

"Si las personas lo sufrimos, las plantas todavía más": son las palabras de Fabián Gómez, responsable de Jardín Mediterráneo. Aunque las plantas necesiten sol para hacer la fotosíntesis, uno tan intenso como el que ha traído la ola de calor en Ibiza puede ser letal para ellas.

Durante las olas de calor "tienen más necesidad de riego, son más susceptibles a plagas, las hojas se quedan mustias y son, en general, más vulnerables", afirma Josep Marí, del vivero Agua y Jardín. Sin embargo, no todo está perdido, pues hay una serie de recomendaciones que se pueden seguir para ayudar a las plantas a sobrevivir.

Fabián Gómez cuidando unas plantas

Un trabajador de Jardín Mediterráneo cuidando unas plantas de lavanda / J.A. Riera

"Estamos equivocados si pensamos que hay que meter mucha agua. Al hacer esto, se cuecen las raíces, y la planta se acaba secando y pudriendo", afirma Gómez: "Además, con tanta agua también les metemos hongos a las plantas". Es cierto: un exceso de humedad es la causa principal de aparición de hongos nocivos en las plantas.

"Hay que regar por la noche o de madrugada, cuando aún no hace demasiado calor, pero sobre todo intentando no encharcarlas", sigue. Marí lo repite: "Hay que ser previsor en cuestión de riegos. Evidentemente, no es lo mismo regar a mediodía que por la noche, porque aguanta más la humedad. Depende de qué planta, también se puede regar por la mañana".

"Es importante que no falte ningún riego. Aunque es mejor que pasen algo de sed a que vayan pasadas de agua, para que no les propaguemos plagas o se cuezan con el calor", asegura Gómez.

Plantas delicadas

En cuanto a las plantas que pueden ser más susceptibles, afirma que son "la lavanda, los romeros, todo lo que es la planta de temporada. La planta aromática, en general, porque el mismo calor y la humedad del ambiente le produce mucho hongo ya de por sí": es importante prestar especial atención a esta clase de plantas durante las olas de calor para asegurar que no están infectadas.

Flores de colores en Jardín Mediterráneo

Flores de colores en Jardín Mediterráneo / J.A. Riera

Para estas plantas, Marí recalca la importancia del equilibrio: "en una lavanda, que es mediterránea totalmente, es difícil encontrar el equilibrio de humedad. Con estos calores, se resecan más, así que hay que regar más. Pero si no se encuentra el equilibrio, la planta se estropea porque con el exceso de humedad coge hongos, que son muy comunes en este tipo de plantas".

Resistentes a las temperaturas

Por otra parte, para aquella gente sin gran mano jardinera, las más resistentes al verano en Ibiza (y en general) son "plantas como cactus, suculentas o palmáceas". De hecho, Marí comenta que a veces "no queda más remedio que buscar plantas más rústicas y resistentes". "Que estén más adaptadas a climas áridos, secos o tropicales. Las más habituales de jardines mediterráneos sufren más estos días", sigue.

Gran variedad de cactus y otras plantas resistentes

Gran variedad de cactus y otras plantas resistentes / J.A. Riera

"Los olivos tampoco sufren si tienen un mínimo de agua", dice Gómez, aunque para cultivar estos hace falta un poco más de espacio.

En el caso de sospechar de que alguna planta podría estar siendo afectada por el calor, Gómez habla de una "sintomatología". "Cuando se les ponen la punta de las hojas mirando para abajo significa que les falta agua". Marí lo describe como que están "mustias y tristes".

Aunque añade que, en algunas ocasiones, si la planta está en este estado puede ser "difícil recuperarla". "A veces, cuando ya se nota, es un poco tarde, porque les da una especie de choque térmico", sigue Marí. Por eso, le da mucha importancia a la prevención.

Plantas de diversas características en Jardín Mediterráneo

Plantas de diversas características en Jardín Mediterráneo / J.A. Riera

Y si están recibiendo demasiado sol y poca agua, Gómez advierte de que se pueden quemar: "el tono de la hoja pierde color, empiezan a volverse amarillas o marrones".

Los hongos

En cuanto a los hongos, la "regla general" que describe Marí es cuando se notan "manchas en las hojas o sequedad en las ramas". Estas manchas suelen ser de colores blanquecinos, amarillentos o anaranjados, aunque depende mucho del tipo de hongo, pues los hay de otros colores. "En lavandas, por ejemplo, es un tipo de hongo similar al que afecta a los cipreses. Se secan directamente ramas enteras por partes".

Afirma que si no se actúa rápidamente, puede ser difícil recuperarlas. Es vital saber identificar cuándo un hongo puede ser la causa de una planta enferma: "claro, la gente se asusta, riega más porque la ve pocha, y al hacer esto todavía se empeora más la situación".

"Si estamos a tiempo, se puede fumigar con fitosanitarios (sustancias químicas para la destrucción de plagas en cultivos). Esto siempre depende del tipo de hongo y de planta. Es todo un mundo", termina.

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