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Bienestar animal

Pumba "nunca volverá a estar solo": el perro de Ibiza que vivió cinco años en sa Coma ya disfruta de su nuevo hogar

El veterinario Miguel Quiñones Rey comparte las primeras imágenes de Pumba en Países Bajos y recuerda que "existen los milagros"

Pumba se refresca en una piscina en su nuevo hoga.

Pumba se refresca en una piscina en su nuevo hoga. / Captura Instagram

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Jessica Merodio

Jessica Merodio

Ibiza

Pumba ya no espera detrás de una reja. Después de 1.825 días en el Centro de Protección Animal de sa Coma, este perro ha empezado una nueva vida en Países Bajos junto a su adoptante Marjolijn Coenen y su familia.

De una jaula en Ibiza a un hogar en Holanda: la segunda oportunidad de Pumba

Pumba antes de marcharse a su nuevo hogar. / Ayuntamiento de Ibiza

El pasado miércoles, el centro anunció que Pumba, que llevaba casi cinco años viviendo en sa Coma, había encontrado por fin una familia. Este sábado, el veterinario del centro, Miguel Quiñones Rey, ha compartido en Instagram, imágenes del perro en su nuevo hogar: junto a una piscina, viajando en coche o entretenido con una chuche.

"Nuestro eterno bebé"

Quiñones ha acompañado las imágenes con un mensaje cargado de emoción. Reconoce que le costó compartir la noticia antes del viaje, por miedo a "gafarlo" o porque aún le resultaba difícil creer que fuera verdad.

Pumba saborea una chuche en su colchón.

Pumba saborea una chuche en su colchón. / Captura Instagram

"Por fin Pumba tenía un hogar después de cinco largos años, toda una vida en la jaula", escribe el veterinario, que define al perro como "nuestro eterno bebé".

Ahora, Pumba ya se está adaptando a su nueva vida. "Ya nunca volverá a estar solo", celebra Quiñones.

"Existen los milagros"

La adopción de Pumba ha sido también un empujón para quienes trabajan a diario con animales abandonados. "Qué bien me viene esta noticia en unos meses en los que necesitaba un empujón, algo que me recordara que todo lo malo acaba mereciendo la pena", afirma el veterinario.

Ahora Pumba viaja en coche

Ahora Pumba viaja en coche. / Captura Instagram

Para Quiñones, la historia de Pumba demuestra que los finales felices existen, aunque no llegan solos. "Existen los milagros, pero no son algo espontáneo que pase de repente, hay que construirlos día a día con sudor y fe, con mucha gente implicada y creyendo en ellos", señala.

Después de casi cinco años esperando, Pumba ya tiene casa, familia y una nueva vida por delante. El mensaje del veterinario lo resume todo: "Feliz nueva vida Pumba. Te lo mereces todo".

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DI

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