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Salud

Sofi Vergara, representante de Alas en Ibiza: "No me sirve de nada tener un cuerpo que funciona para la erótica si tengo el corazón roto"

La experta desglosa los componentes de la salud sexual, que van más allá del bienestar físico e incluyen aspectos mentales y sociales

El taller 'My Safe Space' en el hotel The Standard.

El taller 'My Safe Space' en el hotel The Standard. / Toni Escobar

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Samia Khenien

Samia Khenien

Ibiza

"Cuando hablamos de salud ya no es solo la salud física, sino que está también la salud mental y la salud social", explica Sofi Vergara Levitt, representante de Alas, asociación ibicenca especializada en salud sexual y bienestar, durante el taller que imparte bajo el lema 'My safe space' (mi espacio seguro, traducido del inglés), en colaboración con Tinder y Fundación Aspacia (organización que lucha contra la violencia sexual) este martes en el hotel The Standard.

"Con la salud sexual ocurre lo mismo que con la salud general: no me sirve de nada tener un cuerpo que funciona para la erótica si tengo el corazón roto", considera Vergara: "No voy a poder disfrutar de la erótica si no tengo la salud social de la misma forma y no me sirve de nada tener un cuerpo que funcione perfectamente, abierto a conocer gente, si no tengo el ambiente adecuado".

Qué es la sexualidad

"Cuando hablamos de sexualidad hablamos de tres cosas: el placer, los sentimientos y las vivencias", comenta la de Alas. "Hay tantas sexualidades como personas en el mundo y en la práctica hay varias maneras de mantener relaciones sexuales", sigue: "Cuando hablamos de sentimientos, podemos sentir confianza, autoestima, pero también sensaciones desagradables como asco o rechazo: siempre que hay sexualidad también hay emociones".

"En términos de vivencias, está todo aquello asociado a métodos anticonceptivos, la compra del lubricante, las infecciones de transmisión sexual...", ejemplifica Vergara.

Enfatiza que en el momento en el que hay violencia no es sexualidad: "Deja de ser sexualidad, porque cuando hay violencia, es violencia sexual. Es muy importante porque si empezamos a incluir la violencia dentro de la sexualidad normalizamos que es una opción y no lo es", enfatiza la joven haciendo hincapié en esta línea roja.

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