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Empleo

¿Rutina soñada o precariedad en el paraíso? Trabaja 12 horas y descansa entre turnos en una playa de Formentera

Paula Perrone, una joven uruguaya residente en la isla, ha generado reflexión al mostrar su día a día entre turnos largos y baños en el mar

Paula Perrone trabaja 12 horas y descansa entre turnos en una playa de Formentera

Paula Perrone trabaja 12 horas y descansa entre turnos en una playa de Formentera / Captura Instagram

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Jessica Merodio

Jessica Merodio

Ibiza

Hay rutinas que suenan a alarma, café rápido y tráfico. Otras, en cambio, terminan con los pies en la arena, un bikini puesto a toda prisa y un baño en aguas transparentes antes de volver al trabajo.

La de Paula Perrone, una joven uruguaya que vive en Formentera, pertenece a ese segundo grupo, aunque con un matiz importante: detrás de la postal idílica también hay jornadas largas, cansancio y apenas un día libre en dos meses y medio.

La joven ha compartido en Instagram un vídeo que resume esa contradicción tan propia de quienes viven y trabajan en una isla turística durante la temporada: el privilegio de estar rodeada de belleza y, al mismo tiempo, el ritmo exigente de los meses más intensos del año.

Paula, joven uruguaya que trabaja en Formentera

Paula, joven uruguaya que trabaja en Formentera / Captura Instagram

"Hoy trabajé 12 horas, en dos meses y medio libré sólo un día, pero me doy el lujo de que este sea mi lugar para descansar entre turno y turno", dice en el vídeo, mientras se la ve en bikini en una playa de Formentera, entrando al agua y disfrutando durante unos minutos del mar y del sol.

La escena podría parecer una estampa más de verano, pero el texto cambia por completo la lectura. No habla de vacaciones, sino de una pausa. No es un día libre, sino un respiro entre turnos. No es una escapada al paraíso, sino la manera que ha encontrado de sostener una rutina exigente sin perder de vista aquello que la hace feliz.

Paula no presenta su día a día como una queja, pero tampoco lo disfraza. Reconoce el cansancio, las 12 horas de trabajo y el hecho de haber librado solo un día en dos meses y medio. Aun así, reivindica esos minutos de mar como una elección consciente, casi como un recordatorio de por qué está donde está.

La joven es masajista e instructora de yoga y pilates, y en su perfil de Instagram se define como viajera, nómada y espiritual. Una descripción que encaja con el mensaje que lanza al final del vídeo: "Hay diferentes rutinas, solo escogí la que me llena de felicidad a diario".

Y remata con una pregunta a sus seguidores que invita a reflexional: "La rutina que llevás, ¿es realmente la que deseas? ¿O simplemente es la que aprendiste que había que seguir?".

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