Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Solidaridad

40 personas con nuevo ‘look’ gracias al corte de pelo solidario en Ibiza

Este domingo el Casal d’Igualtat vuelve a abrir sus puertas para el corte de cabello gratuito organizado por la Associació de Voluntaris d’Eivissa i Formentera en conjunto con Barber Angels, organización internacional sin ánimo de lucro, y el Ayuntamiento

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Samia Khenien

Samia Khenien

Ibiza

Este domingo el Casal d’Igualtat vuelve a abrir sus puertas para un corte de pelo que puede cambiar la vida de alguien. Un nuevo look para todos los que acuden al espacio para verse «muy guapos», como quiere que se vean el estilista y voluntario Toni Pérez, siempre presente en la convocatoria.

El corte de pelo solidario es un evento organizado por la Associació de Voluntaris d’Ibiza en conjunto con Barber Angels, organización sin ánimo de lucro internacional, y el Ayuntamiento de Ibiza: «Cada tres meses hacemos esta convocatoria para arreglar el cabello a todas las personas que no se lo podrían permitir de otra manera», explica Joan Sillero, presidente de la asociación.

Testimonios de los presentes

Simón es uno de los jóvenes que acuden a la cita para arreglarse un poco. «Vengo desde hace años a hacer la temporada desde Granada», comenta el joven. «Vengo aquí a verme más presentable», sostiene, dado que este año ha sufrido varios disgustos: «Me rompí un brazo intentando alcanzar a un hombre que me había robado», aclara sobre su brazo escayolado. Además del reciente robo, le timaron con la vivienda, como a otros tantos en esta isla: «Nos quedamos sin el poquito dinero que traíamos y sin piso, y como nos quedamos dormidos en la playa, me robaron la riñonera con todo lo que tenía», lamenta.

4 |

Toni Pérez con un hombre al que le ha cortado el pelo. / Marcelo Sastre

«Vine hace tres o cuatro meses a Ibiza desde Honduras», explica Arturo Villalbanca en la sala de espera del Casal: «Allí no tenía trabajo, ni casa, no pude estudiar». Villalbanca explica que una cuñada suya le recomendó venir y que ahora espera el permiso para poder trabajar. «Aquí he trabajado en varios sitios, pero quiero arreglar mis papeles para poder trabajar en un hotel o en un comercio», aclara el hondureño, que viene a arreglarse para verse mejor a la hora de hacer todos los trámites que tiene pendientes.

Los peluqueros solidarios

José Calvo, de Barber Shop Ibiza, es uno de los peluqueros que nunca falta a la cita: «Vengo desde la primera vez que se hizo, llevamos qué, ¿dos o tres años?», le pregunta Calvo a Sillero. «Ya van tres y él viene siempre, le estamos muy agradecidos», elogia el presidente de la asociación. «Hay que ser solidario, nosotros ayudamos con lo que podemos, con nuestras herramientas», cree Calvo: «La gente así puede tener una vida un poquito más alegre y fácil». Además, muchos de los que vienen a arreglarse quieren repetir con el profesional, que lleva 50 años con una tijera en la mano: «Esperan a que les corte yo el pelo, pero les insisto que tienen que ir con quien les haya tocado, no pueden elegir», ríe Calvo.

1 |

La sala de espera del Casal d’Igualtat con varias personas aguardando su turno. / Marcelo Sastre

Otro de los que nunca faltan en la cita es Pérez. «Hay que hacer este estilismo para que queden todos guapos, a ver si triunfan», sostiene el estilista: «Darles la ilusión de que se miren al espejo y digan: ‘¡Qué guapo me encuentro hoy, caray!’».

Una iniciativa internacional

El que trajo esta idea a Ibiza, el barbero profesional Markus Schmitt, también está presente. Es original de Alemania, aunque ahora reside en Mallorca y acude siempre que puede a la isla vecina. El barbero alemán explica que todo empezó en una pequeña región de su país: «En Baden-Württenberg, muy al sur de Alemania nació la idea y ahora se ha expandido a todo el mundo. Yo, por ejemplo, soy responsable de toda España y de todo el sur de América», cuenta.

Sobre qué es lo que más le gusta de esta tarea voluntaria contesta: «Cuando vamos a la peluquería, vemos en el espejo cada paso del proceso. Una persona que viene aquí no se mira todo el rato al espejo: deposita un voto de confianza. Cuando finalmente se ve, muchos se me han echado a llorar de la emoción. Verles tan contentos es lo que más me gusta de esto, aunque trabaje un día más esta semana», bromea Schmitt.

3 |

José Calvo, Markus Schmitt y Toni Pérez le cortan el pelo a tres hombres. / Marcelo Sastre

«Se han inscrito 40 personas, de las cuales seis son mujeres: hemos triplicado el número de mujeres inscritas», asegura Sillero. «Consolidar una actividad así a largo plazo promueve que sea más cercana y que la conozca más gente que se pueda beneficiar de ella», comenta Lola Penín, concejala de Bienestar social de Vila.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents