Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Bienestar animal

El Consell de Ibiza y la Guardia Civil inspeccionan si Can Dog, cerrado desde hace meses, sigue funcionando de forma irregular

La institución insular valorará la apertura de un expediente sancionador en función de las conclusiones de la inspección veterinaria

Un guardia civil, en Can Dog durante una concentración animalista en 2019.

Un guardia civil, en Can Dog durante una concentración animalista en 2019. / Toni Escobar

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

La Guardia Civil y el Servicio de Inspección Veterinaria del departamento de Medio Rural y Marino del Consell de Ibiza han inspeccionado este martes las instalaciones de Can Dog después de que los agentes recibieran una denuncia de que el establecimiento podría continuar con su actividad como centro animal o núcleo zoológico, según ha informado la institución.

El Consell de Ibiza ha recordado que dio de baja a Can Dog del registro de núcleos zoológicos en diciembre de 2025 tras varias inspecciones veterinarias que detectaron diversos incumplimientos de la normativa.

Ahora, la institución insular espera el resultado de las actas que elaboran la Guardia Civil y el veterinario responsable de la inspección para determinar si los hechos observados suponen un incumplimiento de la legislación sobre bienestar y protección animal. En función de las conclusiones de la inspección, el Consell valorará abrir el correspondiente expediente sancionador, si procede.

Por su parte, la institución ha señalado que no puede ofrecer más detalles hasta que los técnicos finalicen su trabajo y puedan evaluar el alcance de los posibles incumplimientos. El Consell prevé ampliar la información una vez se haya completado el informe por parte del técnico veterinario.

Cerrado desde diciembre

El Consell inició la investigación sobre Can Dog en junio de 2025 tras detectar posibles incumplimientos de la normativa sobre bienestar y sanidad animal. Las sucesivas inspecciones constataron que el establecimiento mantenía perros en régimen de residencia sin cumplir los requisitos exigidos para desarrollar esa actividad.

Como consecuencia de esas actuaciones, el Consell acordó la baja del núcleo zoológico, prohibió la entrada de nuevos animales y supervisó durante varias semanas la devolución de los perros a sus propietarios. Además, trasladó al Ayuntamiento de Sant Joan varios posibles casos de abandono para que actuara.

Al concluir el proceso, los servicios veterinarios confirmaron que Can Dog había cesado su actividad como residencia canina. Una vez salieron los últimos animales alojados en pensión, en las instalaciones solo permanecieron perros propiedad del titular del antiguo establecimiento y de una persona residente en la finca.

Tracking Pixel Contents