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Turismo

Manuel Caballero, sobre lo que dejan los cruceros en Ibiza: “Solo contaminación, en el crucero consumen de todo y en tierra, un café”

Lectores de Diario de Ibiza expresan su escepticismo sobre el beneficio real de estos visitantes

Tres cruceros en el puerto de Ibiza

Tres cruceros en el puerto de Ibiza / J.A. Riera

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Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Un crucero al fondo del puerto puede parecer, desde Dalt Vila, una postal de temporada alta. Pero para los lectores de Diario de Ibiza, la imagen tiene menos brillo del esperado. La pregunta lanzada en Facebook —¿Crees que los cruceros aportan riqueza a Ibiza?— ha provocado una respuesta mayoritariamente escéptica: la mayoría cree que dejan poco dinero, mucha gente de paso y demasiada contaminación.

El debate llega después de que varios negocios de Dalt Vila expresaran en un resportaje en este mismo diario su decepción por el impacto real de los cruceristas en la actividad comercial. La entrada de cruceros en el puerto no parece estar ayudando a levantar una temporada que ha empezado floja en el casco histórico. Aunque en junio se han registrado días con hasta tres barcos de este tipo al mismo tiempo en el puerto, comerciantes y restauradores aseguran que muchos pasajeros pasean, miran y apenas consumen.

En Facebook, el veredicto ha sido parecido. Carlos London, Maria De Bes, Ángel Guasch y Maria Prats Torres responden sin matices: “Rotundamente no”. Una de las ideas más repetidas es que, si hay riqueza, no se queda precisamente repartida por la isla. Jose M. Prats Ferrer apunta directamente: “A la APB [Autoritat Portuària de Balears], sí”. Una idea en la que abunda Xavier Prats Marí: “Aporten a ses navilieres i ses empreses subcontractades per aquestes. De tot això, a Eivissa en queda ben poc!”. Y Juan Cardona Torres lanza la pregunta que atraviesa todo el debate: “¿Riqueza? ¿Para quién?”.

También hay quien reconoce que algo deben dejar, aunque no siempre se vea en la caja de los comercios. Rodrigo Santiago González recuerda que “seguro que atracar en el puerto no es gratis”. Alberto Sánchez Cañas introduce cautela: “Se supone que algo aportarán, motivo por el cuál atracan en Ibiza”. Perfecto Llorens no tiene dudas de que dejan dinero, lo mismo que Dolores Sixto también cree que aportan, aunque menos de lo esperado: “Claro que aportan lo que pasa que se esperaba más”.

Julio Villagran: "Si no vienen no hay dinero"

Entre los defensores, el argumento es sencillo: los cruceristas también consumen. Dan Constantin Danuletiu sostiene que “se dejan su pasta también”. Julio Villagran lo ve claro: “Si no vienen no hay dinero”. Francisco Lozano Torres pide ampliar el foco del debate y no señalar al turismo por defecto: “Los cruceristas, con mayor o menor impacto, consumen en comercios, restaurantes, transporte y generan actividad económica”. Para él, la pregunta debería ser otra: “¿Quién aporta más a Ibiza y quién le hace más daño?”.

Imágenes de cruceros en Ibiza

Imágenes de cruceros en Ibiza / J.A. Riera

Pero la percepción dominante en los comentarios es que el modelo de crucero tiene truco: el visitante baja unas horas, camina, hace fotos y vuelve al barco, donde ya tiene comida, bebida y cama pagadas. Bartolomé Seguí Prats lo dice con sorna: “Si llevan la comida y agua en bolsa del crucero”. Nancy Rodríguez coincide: “¡Se traen todo a bordo por dios!”. Manuel Caballero resume la escena que muchos imaginan: “No aportan nada, solo contaminación, en el crucero consumen de todo y fuera un café”.

Esa idea conecta directamente con las quejas de los comerciantes de Dalt Vila recogidas en el reportaje de Diario de Ibiza. Vienen muchos, pero gastan poco. O, como escribe Aurora Díez Doizy, “últimamente ni siquiera compran nada”. Eva Moreno Barroso cree que el beneficio se limita a un sector muy concreto, el de los "souvenirs”. Ross Gulliver también habla de un retorno pequeño: “Supongo que algo se ganará en tarifas de puerto y en ventas de tonterías pero no, para la mayoría solo van a traer masas de gente sin casi ningún beneficio comercial o cultural”.

Daniel Ferrer Ribas: "A la larga se lo cargan todo"

La otra gran palabra del debate es contaminación. Christian Roig Löffler tiene sus dudas de lo que, en realidad, aportan: “No sé si compensa. Por lo visto contaminan bastante”. David Lebas, Jorge Masini, Elizabeth Morale y Brigitte Ysaye abundan en la idea de que lo único que dejan en la isla "es contaminación". En esa línea, Anna Maria Ricco mezcla impacto ambiental y consumo de recursos: “Contaminan demasiado y se llevan mucha agua. Los bares del puerto se ven más llenos”. Marta Torres Tur, desde la zona de influencia portuaria, aporta una queja muy gráfica: “Sí, a s'Illa Plana aporten molta riquesa: tenim fum, remor, engentada i tremolor de cases en abundancia”.

Daniel Ferrer Ribas desarrolla una crítica más extensa al modelo de turismo de cruceros. Considera que “el beneficio se lo lleva la empresa portuaria y las empresas de los cruceros” y recuerda que muchos viajeros llegan “con los gastos pagados”. Su conclusión es pesimista: “A la larga se lo cargan todo”.

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