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Intrusismo

Los alquileres turísticos ilegales en Ibiza siguen colándose a través de Booking

Unos 'bungalows' con orden de demolición en el Parque Natural de ses Salines aún se comercializan en la plataforma vacacional

Imagen de una de las cabañas ilegales que se alquilan turísticamente.

Imagen de una de las cabañas ilegales que se alquilan turísticamente. / J.A.C.

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Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Ibiza

Los acuerdos para retirar los alquileres turísticos ilegales de las principales plataformas vacacionales no han sido suficientes para acabar con la actividad de un histórico del intrusismo en Ibiza, A. Z., que lleva años burlando la ley en el Puig des Corb Marí y que incluso está comercializando alojamientos con orden de demolición. Ni las denuncias de usuarios que se han sentido engañados ni las de los vecinos afectados han logrado poner fin a su negocio, que sigue promocionándose desde el mes de abril a través de Booking y que ya tiene completa buena parte de la temporada alta.

Tal y como viene detallando este diario en las últimas temporadas, A. Z., propietario de una sociedad llamada Damaskina, explota turísticamente una finca con varias construcciones en el Puig des Corb Marí, en pleno Parque Natural de ses Salines, que carece de licencia para esta actividad. Para ello, aprovechaba los portales de reservas de internet, un canal que parecía que quedaba anulado a principios del año pasado, tras el acuerdo alcanzado entre el Consell con Airbnb y Booking para que retiraran todos los alquileres irregulares.

Pese a los centenares de anuncios que se han ido retirando desde entonces, A. Z. ha logrado ir sorteando el veto modificando su nombre y el de su finca. De cara a la presente temporada turística, en abril volvió a publicitarse en estas plataformas vacacionales, aunque fue eliminado al cabo de pocos días de Airbnb, pero no así de Booking.

En la tarde de este lunes, podían reservarse para este fin de semana varios de los alojamientos que tiene disponibles en su complejo, a precios que oscilan entre los 540 y los 900 euros por dos noches. En agosto, cuando sus tarifas se elevan aún más, apenas le queda ninguna noche disponible.

Captura de pantalla, tomada ayer, del anuncio de la finca del Puig des Corb Marí en Booking.

Captura de pantalla, tomada ayer, del anuncio de la finca del Puig des Corb Marí en Booking. / DI

Su oferta más económica consiste en dos bungalows de madera en pleno bosque, cada uno de ellos de dos plazas. Se da la circunstancia de que ambas cabañas, levantadas sin licencia en zona protegida, cuentan con una orden de demolición del Consell por un expediente iniciado en 2022, así como con una multa de 271.668 euros, aunque A. Z. presentó recurso contra esta resolución y ha logrado dilatar el proceso.

También alquila por noches estudios de cuatro plazas en la edificación principal de esta finca, así como una "villa con vistas al mar" disponible para seis personas. Tanto estos apartamentos como el chalé también fueron ampliados ilegalmente, por lo que cuentan con otras órdenes de derribo igualmente pendientes de resolución judicial, en este caso dictadas por el Ayuntamiento de Sant Josep porque se levantan en suelo urbano.

Los afectados

En el anuncio disponible en Booking queda patente que varios de los visitantes que se han alojado en las últimas semanas en este complejo ilegal quedan atónitos por el modus operandi de A. Z., que incluso cobra tasas turísticas. En una valoración escrita el 23 de junio, un usuario italiano lamentaba que, al llegar al destino, se encontró con que tuvo que pagar por los complementos: "En el servicio no hay toallas, ni secador de pelo y, sobre todo, no hay sábanas a menos que se pague por ellas".

Un día antes, otra turista italiana se quejó por la falta de limpieza y de presión de agua de la ducha, así como por la presencia de chinches. "La primera noche dormimos en la calle porque el dueño no pudo recibirnos", asegura. En este caso, al igual que en otras valoraciones negativas, A. Z. replica este comentario y desea a esta clienta que "la próxima vez, vete a Scampia", en referencia a uno de los barrios más degradados y conflictivos de Nápoles.

El 16 de junio, unos suizos constataron que llegaron a pasar miedo por la inestabilidad de los bungalows, que están en la pendiente de una ladera sobre unas plataformas. "Está en un estado lamentable: cruje con cada paso, como si fuera a derrumbarse [...]. En el baño había una cucaracha grande y del inodoro salía un olor fétido, con una tubería bloqueada con papel".

"No entiendo cómo se puede permitir que este establecimiento siga funcionando y que Booking lo pueda ofrecer en su plataforma", se sorprenden los turistas helvéticos. Para contrarrestar este comentario negativo, A. Z. acusa tanto a estos como a otros clientes insatisfechos de haber practicado la prostitución.

Dos días después, A. Z. culpó a otro turista italiano de haber trapicheado con drogas después de otra puntuación negativa en Booking. Esta fue la crítica que dejó este cliente: "Lleno de polvo, casi sin agua caliente, sin mantenimiento del edificio [...]. Me cobraron 20 euros por un retraso de media hora debido al vuelo".

Denuncias pendientes

Además de las críticas de los clientes en Booking, que eran similares en otros anuncios que ya fueron retirados las temporadas pasadas en esta plataforma y Airbnb, A. Z. también tiene pendiente una denuncia por presunta estafa presentada por una agencia comercializadora de villas turísticas. Se da la circunstancia de que esta empresa alquiló el chalé de es Puig des Corb Marí para explotarlo durante la temporada 2023, pero, al ir a tramitar los papeles en el Consell, se topó con que carecía de la licencia turística.

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