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Feria de arte

Visitantes de CAN Art Ibiza: «Echo de menos ver obra de artistas locales»

Turistas y público local se dan cita en la última jornada de la feria impulsada por Sergio Sancho con interés por contemplar «las variadas» propuestas artísticas que ofrece esta quinta edición

Entre ellos hay creadores locales, amantes del arte, estudiantes de pintura y cerámica y gente inquieta y curiosa con ganas de hacer un plan dominical diferente

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Maite Alvite

Maite Alvite

Ibiza

Hace apenas 15 minutos que ha abierto sus puertas el Recinto Ferial y ya se aprecia trasiego de gente en CAN Art Ibiza, que vive su última jornada hasta 2027. Entre el público hay una mezcla bastante heterogénea de locales y turistas, cada uno con sus motivaciones para visitar el evento. Hay amantes del arte, creadores locales, aprendices de pintores y ceramistas y muchas personas de mente inquieta y curiosa con ganas de hacer un plan dominical diferente.

«En la isla la oferta cultural es bastante limitada y más en todo lo que tiene que ver con arte, por eso hay que aprovechar ocasiones como esta», comentan Darío y Alba, dos residentes en Ibiza asiduos a la cita que Sergio Sancho, fundador de CAN Art Ibiza, convoca anualmente desde 2022. «Lo que más nos gusta de esta propuesta es que es muy variada y que cada año es diferente al siguiente», apunta Alba.

Ninguno de los dos tiene la intención de comprar nada en esta feria, donde los precios rondan entre los 1.300 y los 20.000 euros, según los datos aportados por la organización. «El presupuesto no nos da, ojalá», dice al unísono esta pareja, que lleva un rato observando con interés a unas abejas atrapadas en resina y metacrilato, protagonistas de la obra ‘The opposite of self is no longer the crowd’, de Jesús Moratiel.

«Las abejas murieron por una ola de calor y fueron donadas por un apicultor a este artista coruñés, que trabaja mucho con los conceptos de vida y muerte y la idea de fosilizar el futuro», comenta Raquel Marrero, propietaria de Carmela. Esta galería barcelonesa, que abrió hace cuatro meses, ha apostado por este único creador para su primera vez en CAN Art.

El balance que su responsable hace de estos cuatro días en Ibiza es muy positivo. «Esta es la primera feria a la que la galería acude y siento que ha ido muy bien. Nuestro estand ha llamado mucho la atención del público porque, además, somos los únicos que tenemos arte digital», apunta.

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En el puesto contiguo está la Galería Reus, de Mallorca, en la que Sonia Torres y su marido se han detenido. Ella, que va a clases de pintura y también está aprendiendo algo de cerámica, tiene mucho interés en ver cómo trabajan los creadores que reúne CAN Art Ibiza para «aprender» y coger ideas. Lo de comprar lo descartan. «El año pasado ya estuve aquí y había cosas que me gustaban y en esta edición ya le he echado el ojo a alguna cosa que si hubiera presupuesto me llevaría», reconoce.

Torres solo le pone un pero a esta iniciativa: «Echo de menos ver obra de artistas locales».

Antes de mantener esta conversación con Diario de Ibiza, esta pareja de Sant Jordi llevaba unos minutos contemplando unas esculturas de Julià Panadés, un mallorquín cuyo trabajo tiene una vertiente ecológica. «Este artista visita playas de Balears y las limpia. Estas obras están hechas con arena contaminada de microplásticos y con objetos que se encuentra tirados, como tapones y vasos», explica Raquel Victoria, al frente del negocio, junto a su pareja, Fran Reus.

A Galería Reus este año las cosas le han ido «bien» en Ibiza. «Hay que resaltar la calidad del público que estamos teniendo en esta edición, con el que hemos mantenido conversaciones muy interesantes», subraya Victoria, que, además, resalta como positivo el hecho de que haya obra de su estand que se quede en la isla.

En la Galería Artizar llevan un rato Eva Linaje Fernández y Laura Pereda Linaje, madre e hija. Son de Bilbao. La primera está de visita en la isla para celebrar su 60 cumpleaños, la segunda reside en Ibiza desde el año pasado. A ambas les apasiona el arte. De hecho, Laura ya estuvo en la feria en 2025, pero como no comparte la afición ni con su pareja ni con sus amigos ha decidido visitar el Recinto Ferial con su progenitora.

«Aparte de las galerías, en Ibiza no hay muchas oportunidades de este tipo, que te permitan ver junta la obra de tantos artistas de diferentes países», señala Laura. «Esta es la segunda vuelta que damos, pero daremos unas cuantas más», añade Eva.

En el rato que llevan en el evento, ella ya ha visto piezas de un par de artistas que le han llamado mucho la atención. Ahora mismo está delante de una de ellas. Es un cuadro de Ubay Murillo, seleccionado para «el solo show» que ofrece Atizar.

Una oportunidad para hacer contactos

Esta galería con presencia en Tenerife y Madrid se estrena en CAN Art Ibiza, como explica la mánager de la segunda sede, Inés Alonso Jarabo. «La isla es muy acogedora y esta feria, muy chula. No hemos cerrado muchas ventas, pero sí hemos hecho muchos contactos», asegura.

«Yo ya estuve en CAN Art el año pasado. Me encanta, hay cosas fantásticas. Es una oportunidad para contemplar el trabajo de artistas que no se pueden ver normalmente. Además, el espacio es muy agradable y está todo muy organizado», apunta como positivo Amalia, una visitante local a la que acompaña su hermana.

Sonia Couselo y su familia están de vacaciones en la isla y este domingo han optado por «hacer un plan diferente», visitar la que es para todos su primera feria de arte contemporáneo. La experiencia les está resultando muy grata. «La verdad es que hay cosas muy variadas y muy interesantes», señala su marido, Alfonso Fabo. La hija, Manuela, de once años, también lo está disfrutando. Sonia está ilusionada con el hecho de haber podido ver en directo la obra de una artista visual a la que sigue en Instagram, Joana Schneider.

Ahora mismo están en el estand de Tönnheim Gallery. Esta galería la creó hace dos años en Madrid el sueco Mattias Tönnheim, que además es periodista financiero y coleccionista de arte. Con este proyecto, en cierta forma, ha querido rendir homenaje a su madre, que era artista y falleció a los 39 años. Treintañeros son gran parte de los creadores por los que apuesta esta sala, que ya lleva dos ediciones participando en CAN Art. Este año expone obras de Alehk Rod, Fausto Amundarain, Jesper Nyrén y Lukas Göthman.

Tönnheim, que ya ha estado en unas cuantas ferias, destaca de esta que siendo «pequeña, tiene una calidad muy alta». Aunque este año «las ventas han sido menores a las de 2025», está satisfecho con la afluencia de visitantes y con el buen ambiente que se crea en el trato con otras galerías y con el público.

Pedro Hormigo contempla la obra de Pilar Zeta.

Pedro Hormigo contempla la obra de Pilar Zeta. / JA RIERA

La opinión de artistas locales

Jesús de Miguel, cuya obra se expone en el espacio de In-Between Ibiza Art Gallery, en Dalt Vila, junto al trabajo de Malvina Kang Hughes, también da su parecer sobre la iniciativa de Sergio Sancho. «Desde que cerraron en Ibiza galerías como Via 2 o la Van der Voort, parecía que había un hueco, faltaban lugares para disfrutar del arte y gracias a CAN Art se ha empezado a mover la escena creativa local», apunta el pintor afincado en Ibiza.

Pedro Hormigo, que no se ha perdido ninguna edición de CAN Art Ibiza, también opina. «Me gusta la seriedad de la presentación. Ese año he disfrutado más que otros, las galerías de Ibiza me han gustado mucho y, en especial, el trabajo de Pilar Zeta», comenta señalando la obra de esta artista multimedia argentina expuesta en el estand de L’Officiel Ibiza. Para el final se guarda una sugerencia: «Me gustaría, ya que las instituciones locales dan apoyo a esta iniciativa, que se ofreciera un espacio donde poder mostrar la obra de artistas locales».

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