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Desastre natural

Gerónimo Guateima, venezolano en Ibiza: "Estamos atravesando por algo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo"

La comunidad venezolana en Ibiza impulsa una recogida de alimentos, medicamentos y material de primera necesidad para ayudar a los afectados por los terremotos que han sacudido Venezuela, especialmente en La Guaira

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Aarón Benet Parrot

Aarón Benet Parrot

Ibiza

"Estamos atravesando una situación que no se la deseo ni a mi peor enemigo". Así de desolado relata, con la voz temblorosa por la enorme emoción, instantes antes de romper a llorar, Gerónimo Guateima cómo está viviendo las terribles consecuencias de los dos terremotos prácticamente consecutivos que sacudieron a gran parte de su Venezuela natal. "Es una situación difícil, difícil, ya que es de las peores cosas que nos han podido pasar", relata Guateima.

Para tratar de hacer frente a las terribles consecuencias del reciente desastre natural, Guateima, junto a un nutrido grupo de compatriotas y demás colaboradores, participa este domingo, 28 de junio, en una campaña solidaria llevada a cabo en el Parque de la Paz, destinada a donar alimentos no perecederos, medicamentos, materiales de primeros auxilios o productos para los más pequeños, como pañales, entre otros muchos artículos. Está previsto que todo lo donado viaje posteriormente hasta Madrid y, desde allí, hasta Venezuela.

No ha pasado ni una hora desde el inicio de la campaña solidaria y ya hay más de una veintena de personas colaborando con la causa. Aun así, Guateima insiste en que habrá que impulsar nuevas recogidas: "El miércoles se hará otra recogida y el domingo, otra", explica, antes de señalar que también habrá otros puntos de acopio, como la pastelería Bizcake, en Sant Antoni, y el bar 07800, junto al CETIS.

Teresa Lugo: "Estamos trabajando con el corazón arrugado"

Al lado de Guateima, que es uno de los impulsores de la iniciativa, se encuentra Teresa Lugo, una venezolana que reside en la isla desde hace siete años. Las gafas de sol no impiden que se aprecie levemente cómo una lágrima recorre su rostro por debajo de la lente. "Desde que nos enteramos de la noticia, sobre las seis o siete de la mañana, no hemos parado de pensar en Venezuela. Estamos trabajando con el corazón arrugado".

A pesar de su desolación, Lugo se muestra agradecida por poder recibir información sobre Venezuela: "Estamos todo el rato viendo las noticias y esto ha sido muy importante para nosotros, ya que nos permite estar comunicados. En Venezuela no hay comunicación y aquí nos ayudan a mantenernos informados y en primera línea".

Lugo está al pie del cañón prestando ayuda. Lo hace a pesar de que hace escasas horas recibió una noticia terrible desde Venezuela: "Tengo tres familiares que han fallecido por el impacto de los terremotos y que los encontraron debajo de los escombros la pasada noche, después de tres días de lucha. Era un sobrino por parte de mi esposo, que era un ser de luz y bueno, junto a su papá, su hijo y su novia. Eran familiares directos y muy buenos; no era uno de esos familiares con los que no tienes tanto trato".

Otro de los implicados en la iniciativa desde su inicio es Douglas Duran, un joven venezolano que vive en la isla desde hace ocho años. A diferencia de otros casos, la mayoría de sus familiares se encuentran también viviendo en Ibiza: "Habitan aquí tanto mis padres como mis hermanos y también mi tío. Además, ya tengo muchos amigos en Ibiza".

Douglas Duran: "Está muerto, pero gracias a Dios encontraron a un amigo mío de la infancia"

A pesar de que gran parte de sus seres queridos se encuentran en Ibiza, a Duran le da un vuelco el corazón al hablar sobre cómo ha vivido los acontecimientos: "Estábamos en un momento tranquilo y, de un momento a otro, nos llega la catástrofe. Los seísmos ocurrieron cuando aquí era más o menos la una de la madrugada y tengo un grupo de WhatsApp en el que somos unos diez amigos de toda la vida. De esos, solo tres siguen viviendo en Caracas y empezaron a comentar que estaba temblando y que se estaban derrumbando cosas. Fue horrible".

Duran habla sobre un fatal acontecimiento que, con toda seguridad, recordará el resto de su vida: "Lamentablemente, cuando ocurrieron los acontecimientos, era un día festivo y tenía muchos amigos de Caracas que se fueron de puente unos días a La Guaira. Uno de ellos falleció ayer, sábado 27 de junio. Es uno de mis mejores amigos de la infancia, uno de mis mejores amigos desde que tengo uso de razón. Hicimos un trabajo grandísimo para localizarlo y ayer lo encontraron, pero muerto".

Otro de los venezolanos presentes en la iniciativa solidaria es Adrián Soler, un empresario residente en la isla y propietario de Venezuela Locutorio. Precisamente, Soler ha puesto su negocio a disposición de la causa: "Ahora mi locutorio va a ser también un centro de acopio".

Soler recuerda que estaba despierto cuando ocurrieron los seísmos porque algo le "inquietó". "Llamé a mi hija para saber cómo estaba todo y, de repente, escuché gritos. Mi papá y mi mamá me decían que todo se movía y las paredes de la casa de mi mamá se agrietaron", relata Soler, quien califica el suceso de "algo trágico".

Al margen de trágico, Soler opina que también fue imprevisible: "Nadie se espera un terremoto y mucho menos dos. Además, fueron dos con 39 segundos de diferencia entre uno y otro. Fue devastador. Todo cambia en un minuto y la naturaleza es así. Es incorrecta la frase que decía Simón Bolívar de que “si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella”, ya que ¿quién lucha contra un terremoto?".

Soler explica que "la familia no lamentó daños personales", pero señala que "sí hay amigos y familiares de amigos que están desaparecidos y otros que han muerto en Caracas".

Más allá de contribuir a la campaña solidaria y de poner su negocio a disposición como centro de acopio de materiales que posteriormente serán enviados a Venezuela, Soler ha decidido viajar al país para ayudar sobre el terreno: "Con mi dinero, he decidido adelantar el viaje que tenía previsto a Venezuela en diciembre al próximo 16 de julio. Iré y allí estaré con un grupo de trabajadores, que son soldadores, y con unas herramientas para ayudar".

Otros como Hidaknali Araujo, una venezolana residente en Ibiza que fue Miss Mundo Segovia, se muestra frustrada por no poder estar ayudando en persona: "Es un dolor tan fuerte porque a la vez uno se siente impotente, ya que si por nosotros fuera, cogeríamos un avión e iríamos hasta Venezuela a recoger escombros".

Mientras las noticias que llegan desde La Guaira, la zona más afectada, siguen encogiendo el corazón de la comunidad venezolana en Ibiza, sus compatriotas tratan de transformar el dolor en ayuda concreta. Todo ello, en una iniciativa que cuenta con la colaboración de la Associació de Voluntaris d’Eivissa. Su presidente, Joan Sillero, destaca que "se está implicando todo el pueblo venezolano de aquí" y confía en que haya "una gran respuesta ciudadana", ya que la ayuda "es muy necesaria".

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