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Terremoto en Venezuela

Alí Durán, venezolano en Ibiza: "Yo pregunté por un compañero y no hubo respuesta. El edificio donde estaba se cayó”

Sus hijos y su padre viven en el estado de Miranda, donde varias viviendas sufrieron grietas tras el temblor: “Gracias a dios, para mi familia solo hubo daños materiales”

Alí Durán y su familia en Venezuela.

Alí Durán y su familia en Venezuela. / Alí Durán

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Alejandra Larrazábal

Alejandra Larrazábal

Ibiza

Alí Durán vive en Ibiza desde agosto del año pasado y trabaja como vigilante de seguridad en Diario de Ibiza. Su esposa llevaba ya tres años en la isla y, como él explica, “abrió camino” para que después pudiera venir él. Desde aquí, ambos tratan de ayudar a sus familias en Venezuela, donde todavía residen sus tres hijos y otros familiares. La madrugada del terremoto, la alerta le llegó de primera mano: fueron sus propios hijos quienes le llamaron para contarle que acababa de producirse un fuerte seísmo.

“Me llamaron en la madrugada, indicándome que había pasado un terremoto fuerte”, relata Durán. Contestó enseguida. “Instinto de papá”, dice. Asegura que, desde que vive lejos de Venezuela, permanece siempre pendiente del teléfono: “Yo creo que vivo 24/7 despierto por cualquier cosa, y más en Venezuela”.

Su vivienda sufrió grietas

Sus hijos le explicaron que estaban bien, aunque la vivienda en la que se encontraban había sufrido grietas. El temblor, según le contaron, se sintió con especial fuerza en el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas. “Me dijeron que ellos estaban bien, pero que la estructura de la casa sufrió y tiene grietas”, explica.

Uno de sus hijos, que es entrenador personal y está capacitado para actuar en este tipo de emergencias, reaccionó de inmediato. “Lo primero que hizo fue ayudar a que todo el mundo saliera a la calle para poder salvaguardarse”, cuenta Durán. Poco después, se dirigía hacia La Guaira para prestar apoyo. Según explica su padre, el grupo tenía previsto reunirse en plaza Venezuela y salir desde allí hacia la zona afectada.

El terremoto en Venezuela, en imágenes.

El terremoto en Venezuela, en imágenes. / Rayner Peña R / EFE

Aunque su familia directa se encuentra a salvo, Durán no oculta el impacto emocional de las noticias que le han llegado desde Venezuela. “Gracias a Dios, por la parte de mi familia solo ha afectado a la parte material, eso se puede recuperar”, afirma. “Pero es lamentable las vidas que se han perdido allá”, señala.

El venezolano cuenta que ha sabido de amigos fallecidos en La Guaira a través de antiguos compañeros de trabajo. “Me informaron. Yo pregunté por un compañero y, lamentándolo mucho, no hubo respuesta. El edificio donde estaba se cayó”, relata conmocionado. Todavía le cuesta asimilar la noticia: “Se me eriza la piel”.

Alí tiene a su padre y a dos de sus hijos en Cúa, en el estado de Miranda. Ambos inmuebles, explica, sufrieron grietas importantes en las paredes. Su esposa, que trabaja en Sant Antoni, también tiene familiares afectados: parte de su familia está en Maracay, donde algunas viviendas también registraron daños estructurales.

Las personas aparecieron en distintos lugares

Desde Ibiza, Durán sigue la situación a través de llamadas, mensajes y vídeos que circulan por redes sociales. Asegura que ha visto imágenes de edificios caídos y personas tratando de localizar a familiares desaparecidos. “Muchos aparecieron en San Bernardino, otros en otras zonas que no son La Guaira”, explica, en referencia a los traslados y a la confusión provocada por la falta de comunicación tras el seísmo.

En Cúa, añade, también se sufrió el corte de luz después del terremoto, lo que dificultó el contacto con sus familiares durante las primeras horas. “La luz se fue por completo”, señala.

Durán insiste en que ahora lo más necesario son suministros básicos. “Agua, comida, ropa”, enumera. Explica que en Venezuela se están organizando jornadas y puntos de recogida para recopilar material y enviarlo a las zonas más afectadas, especialmente a La Guaira.

Pese al dolor, confía en la capacidad de respuesta de la sociedad venezolana. “Lo que tenemos que tener es fortaleza y seguir tirando para adelante”, afirma. “Los venezolanos, cuando pasa este tipo de eventos, nos ayudamos más entre todos. Y eso es lo que está pasando ahora”.

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