Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Proyecto controvertido

El gran misterio: ¿De dónde saldrá el agua para los nuevos suelos urbanos de Ibiza?

La nueva ley que permite urbanizar en suelo rústico no obliga a tener recursos hídricos asegurados ni a crear nuevas depuradoras

Residentes de Sant Jordi recogiendo agua envasada en un acto de protesta

Residentes de Sant Jordi recogiendo agua envasada en un acto de protesta / Juan A. Riera

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

El Govern balear ha logrado el prodigio de redactar dos leyes completas que impactarán directamente sobre los recursos hídricos de Ibiza sin que figure en ellas, ni una sola vez, las palabras “agua”, “recursos hídricos” o cualquier otra equivalente. Ni la ley 3/24 ni la 4/25 aprobadas por el Parlament, y que sirven de amparo al proyecto de los ayuntamientos ibicencos para implantar nuevas zonas urbanas en la isla, hacen la más mínima alusión a la necesidad de tener garantizada agua potable para dichos suelos, tener en cuenta la capacidad actual de los acuíferos de la zona ni ninguna medida que permita asegurar la viabilidad hídrica de estos proyectos.

Tampoco los informes técnicos de los ayuntamientos de Eivissa, Sant Josep, Santa Eulària y Sant Antoni que han servido para dar el pistoletazo de salida a estas futuras urbanizaciones residenciales (Proyectos Residenciales Estratégicos, PRE) incluyen ninguna mención a la disponibilidad de recursos hídricos. Todos estos informes (en realidad idénticos entre sí para todos los ayuntamientos) hacen hincapié en la “emergencia habitacional” que sufre la isla para justificar la recalificación de suelo rústico en urbano. En cambio, en ningún momento se alude a la emergencia hídrica que viven estos municipios desde hace años y que amenaza con agravarse en el futuro, incluso sin que hubiera nuevos crecimientos urbanísticos.

Pese a ello, el Consell de Eivissa, a través de su conseller de Territorio, Mariano Juan, asegura que los futuros informes que se emitan a lo largo de la tramitación por parte de los órganos correspondientes efectuarán estas evaluaciones sobre la disponibilidad de recursos hídricos.

Tampoco se prevén depuradoras

En realidad, el ciclo del agua no ha sido tenido en cuenta en ninguna de sus fases por los promotores de esta ley: tampoco la depuración de aguas residuales. Los nuevos habitantes de estas edificaciones generarán aguas sucias que deberán ser depuradas por las instalaciones existentes en la actualidad y que se encuentran ya al límite de su capacidad. Incluso la nueva depuradora de Vila, recién estrenada, tampoco tiene un gran margen para asumir nuevos crecimientos, y aún peor es la situación en el resto de municipios, según los datos de los departamentos respectivos.

Vertido de aguas residuales al puerto de Ibiza antes de la depuradora actual

Vertido de aguas residuales al puerto de Ibiza antes de la depuradora actual / Toni Escobar

Hay que tener en cuenta que, además de los nuevos bloques de pisos que se construirán en suelo rústico, pueden también levantarse muchos otros ya previstos antes de los planeamientos municipales, incluyendo las más de 500 viviendas de protección oficial impulsadas por el PSOE en Vila. Los PRE se sumarán así a una buena cantidad de suelos ya grafiados en los planos como terrenos urbanos o urbanizables aptos para edificar.

Las leyes que impulsan estos nuevos suelos urbanos de prodigan en detalles de orden económico y habitacional, pero omiten de forma clamorosa cualquier previsión de nuevos equipamientos para que sean hidrológicamente viables, lo que, según fuentes agrarias y técnicas consultadas por este diario, abocan a la isla a “empeorar aún más la actuación situación” de sequía.

El campo: “una reserva cada vez más pequeña”

El presidente de la Asociación de Vecinos de Santa Gertrudis, Joan Tur Roselló, veterano activista y defensor del agua en el campo ibicenco, se declara indignado por esta nueva ley. Según afirma, estos Proyectos Residenciales Estratégicos (PRE) no harán sino agotar aún más rápidamente los maltrechos acuíferos de la isla. “La industria turística de la isla se alimenta sin parar de pozos que ya se están secando, aparte de los camiones cuba que, como si fueran un ejército, se van llevando el agua que queda a las villas de lujo”, señaló. Tur Roselló se muestra convencido de que ni siquiera con las ampliaciones de desaladoras previstas, ni con la construcción de una cuarta planta, bastaría para atender las necesidades actuales. “Si, encima, le añadimos miles de nuevas viviendas, entonces ya es una locura total”, afirmó.

Joan Tur Roselló, en plena faena agrícola

Joan Tur Roselló, en plena faena agrícola / DI

El principal afectado será el campo, que pese a ser el perjudicado directo por las nuevas recalificaciones, tampoco es citado en ningún momento por las normativas del Govern ni por los informes técnicos municipales. “Es como si la gente del campo estuviéramos metidos en una reserva que cada vez se va haciendo más pequeña”, opinó.

Joan Tur se declara partidario de las desaladoras y cree que la industria turística debería suministrarse únicamente con agua desalada para que los pozos pudieran recuperarse.

Sin embargo, se muestra sorprendido por los planes urbanísticos de los ayuntamientos ibicencos: “Hasta hace cuatro días, todo el mundo estaba en contra de nuevos crecimientos urbanos en la isla, y ahora, de repente, todos están a favor”, lamentó.

“Hay pisos vacíos por todas partes”

“Soy muy pesimista. Veo la situación cada vez más negra”. “Entiendo que es necesario que la gente de Ibiza pueda emanciparse y no vivir siempre con sus padres. Ahora bien, en la isla hay pisos vacíos por todas partes. Basta mirar lo que sucede en la Marina y otras zonas, está lleno de casas vacías".

También rechaza el argumento del PP según el cual no habrá un aumento de población ni de consumo de agua, pese a edificarse nuevas urbanizaciones de bloques de pisos, pues (según afirma este partido) solo habrá un trasvase de residentes desde pisos actuales ahora saturados a pisos de nueva construcción. “Menuda tontería. Esto es un bram (rebuzno) de los grandes”, criticó. “Dicen: no os preocupéis, que consumiremos territorio, pero no se consumirá más agua. Será porque comprarán Solan de Cabras para beber y Font Vella, que es más barata, para ducharse. Si no, no se entiende”, ironizó.

En cuanto a que las nuevas viviendas vayan a ser “para los ibicencos”, como proclama el PP, Roselló contesta: “Esto no se lo creen ni ellos. Desde luego, esos pisos no irán a los ibicencos. Será bueno ver a quién irán a parar. Ya se ha visto en otras partes de España”.

“No hay agua siquiera para lo que hay construido ahora”

Por su parte, el portavoz de la Alianza del Agua Rafel Tur Tur se muestra igualmente crítico con las intenciones del Govern y los ayuntamiento insulares, así como del Consell. “El problema es que hacen leyes que se saltan su propia planificación hídrica”, la cual condiciona la creación de suelos edificables a la disponibilidad de agua y depuración. “No tenemos asegurada agua para todo lo que tenemos construido en la actualidad y nos vamos a poner a construir más. Es algo de locos”, señala el también dirigente de la Asociación de Vecinos de es Rafal Trobat.

Rafel Tur, recogiendo el premio Diario de Ibiza 2025 en presencia del presidente del Consell

Rafel Tur, recogiendo el premio Diario de Ibiza 2025 en presencia del presidente del Consell / DI

Rafel Tur asegura que lo que se hará con estos nuevos núcleos residenciales es “meter más presión a los acuíferos y, además, volveremos a tirar agua contaminada al mar porque no se prevén depuradoras nuevas. De aquí a cinco o siete años, cuando haya vertidos por todas partes y los pozos secos, estaremos poniendo el grito en el cielo, diciendo por qué no se había previsto esto antes. Pero ya será tarde. Me parece una aberración total y absoluta”.

La falta de disponibilidad de agua paralizó el PGOU de Vila

La falta de suficiente disponibilidad de agua mantuvo paralizado el actual Plan General de Ordenación Urbana de Vila, aprobado en 2023, durante varios años. Los crecimientos que contemplaba dicho plan superaban el agua disponible en el municipio, por lo que el Govern obligó a recortar parte de ese crecimiento o a condicionarlo a una serie de factores. De hecho, cualquier añadido de suelos edificables suele ser objeto de un detallado escrutinio por parte de las Administraciones para asegurar que las personas que van a vivir en ellos cuenten con este recurso básico. De momento, no es este el caso de los nuevos suelos urbanos que impulsa el Govern, que se implantarán sin haber hecho ningún examen previo sobre su viabilidad hídrica.

Lo más grave, para el representante de la Alianza del Agua, es que no se aprende de la experiencia. “Llevamos décadas tirando agua contaminada al mar y ahora que, por fin, parece que con la nueva depuradora de Vila, la cosa está más o menos equilibrada, le vamos a meter más presión hasta que vuelva a tirar porquería al mar”. “Lo que tenemos que hacer es cuidar lo que hay ahora y no hacer más”, señaló.

En cuanto a las desaladoras, señala que "solo sirven para los núcleos turísticos y urbanos, pero no para la población diseminada ni para la agricultura", debido a las innumerables canalizaciones que deberían realizarse, algo inviable en la práctica.

Las instituciones del PP “van muy deprisa construyendo, pero no tienen ninguna prisa en implantar antes las infraestructuras necesarias para esas edificaciones. Es decir, se actúa igual que hace 50 años”. Y ello, a pesar de que “las leyes obligan a toda una serie de cosas si se van a realizar ampliaciones de población”, que en este caso brillan por su ausencia.

Un camión cuba, cargando agua potable de un pozo comercial en el campo

Un camión cuba, cargando agua potable de un pozo comercial en el campo / DI

Sobre la promesa de que estos pisos serán a bajo coste y solo para residentes, tampoco Rafel Tur, al igual que Joan Tur Roselló, le otorga la más mínima verosimilitud. "Lo presentan como si esto fuera a ser una Arcadia feliz, un Shangri-La".

Mariano Juan: "Recursos Hídricos tendrá que decir la suya"

Sin embargo, el conseller de Territorio del Consell de Eivissa, Mariano Juan, reitera su convencimiento de que no se producirá un aumento de población en los Proyectos Residenciales Estratégicos (PRE). "No son para nueva población, es para población que ya vive en Ibiza. Se trata de repartirla", insiste. "El hecho de que los PRE sean para población residente ya hace que no haya una demanda hídrica".

Al margen de ello, añadió, "el resto de al normativa sigue siendo aplicable: la de zonas verdes, la de aparcamiento y la de agua se aplica como en cualquier otra modificación puntual de planeamento". Es decir, las administraciones tendrán que emitir informes que avalen la viabilidad en lo referido a todos estos aspectos. Puso como ejemplo el caso de la aprobación del Plan General de Vila en 2023 "en que se dijo: una parte del PGOU se puede hacer, pero la otra no hasta que no se haga esto, esto y lo otro".

"En los PRE entiendo que no habrá crecimiento nominal de población, pero Recursos Hídricos tendrá que decir la suya, y también habrá una declaración de impacto ambiental", señaló, a pesar de que el Govern de Marga Prohens fulminó la Comisión Balear de Medio Ambiente. Incluso así, sigue habiendo mecanismos de control de tipo hídrico y ambiental que se aplicarán en estas recalificaciones, aseguró.

Tracking Pixel Contents