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Terremoto

¿Puede haber un terremoto en Ibiza? El geólogo Luis Alberto Tostón despeja las dudas

Un escenario extremo podría implicar un tsunami procedente de una falla activa frente a la costa de Argelia

Collage de un mapa de sísmos registrados en las útlimas décadas en España y el geólogo Luis Alberto Tostón.

Collage de un mapa de sísmos registrados en las útlimas décadas en España y el geólogo Luis Alberto Tostón. / DI

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Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

Los terremotos registrados en Venezuela en los últimos días han hecho que muchos vuelvan a mirar al mapa, preguntándose si un episodio similiar podría ocurrir en su ciudad. La probabilidad de que un fenómeno sísmico ocurriese en Ibiza es indescartable. La respuesta corta es sí, porque en geología así como en cualquier ciencia relacionada con la naturaleza, nunca se puede decir "nunca". La larga, y la importante, es que la probabilidad de que Baleares sufra un gran terremoto es muy baja. Así lo explica el geólogo ibicenco Luis Alberto Tostón.

Baleares sí es una zona sísmica... pero con matices

Lo primero que aclara Tostón es que conviene distinguir entre estar en una región sísmicamente activa y vivir sobre una falla activa. Son dos cosas muy distintas. Hace unos seis millones de años, las Baleares se separaron de la Península Ibérica durante el proceso que dio lugar al Promontorio Balear, una estructura geológica relacionada con el levantamiento de la Cordillera Bética que se extiende por más de 600 km, desde el estrecho de Gibraltar hasta el cap de la Nau en Jávea, incluso continuando por debajo del mar Mediterráneo hasta la sierra de Tramontana, en Mallorca.

Aquel choque entre placas tectónicas generó fracturas en el terreno, pero esas grietas llevan millones de años cerradas. "Están suturadas", explica el experto. Es decir, ya no acumulan tensión ni liberan energía como ocurre en otras zonas del Mediterráneo. Por eso, aunque "históricamente Baleares registra pequeños movimientos sísmicos", la posibilidad de que se produzca un terremoto importante en Ibiza es muy reducida.

Aunque Baleares forma parte de una región con actividad sísmica, la situación geológica de las islas no tiene nada que ver con la de otras zonas donde los temblores son habituales. "No hay ninguna grieta abierta bajo Baleares que pueda provocar un gran terremoto", resume el geólogo.

Promontorio Balear.

Promontorio Balear. / Borja López Fallo

Magnitud no es lo mismo que intensidad

Cuando se informa de un terremoto suele hablarse de sus "grados", pero no siempre significa lo mismo. La magnitud mide la energía que libera el seísmo, mientras que la intensidad refleja cómo se siente y qué daños provoca en cada lugar. Un terremoto puede tener una gran magnitud y, sin embargo, causar pocos daños si ocurre lejos de zonas habitadas.

El ejemplo más cercano es Lorca, en Murcia. Allí sí existe una falla activa que registra movimientos de forma constante. "Es similar a un latido continuo. La Tierra va liberando energía poco a poco", explica Tostón.

En Ibiza no ocurre eso. La isla no se encuentra sobre una falla activa, lo que reduce enormemente la posibilidad de que se acumulen tensiones capaces de originar un gran terremoto.

Sin embargo, en geología no existen los imposibles, por lo que no se puede hablar de que la probabilidad de un sismo en Baleares sea cero. "Nunca se puede decir que la probabilidad sea nula cuando hablamos de la naturaleza", señala el experto. Sin embargo, recuerda que desde que existen registros históricos, hace aproximadamente dos o tres siglos, Ibiza nunca ha sufrido un terremoto de gran magnitud.

El escenario más extremo: un terremoto en Argelia

Si existe un escenario capaz de afectar a Ibiza, no estaría bajo la isla, sino al otro lado del Mediterráneo. Frente a la costa de Argelia hay una falla activa que, en caso de romperse, podría generar un terremoto y, como consecuencia, un tsunami.

Pero para que esa ola alcanzara Ibiza tendrían que alinearse muchos factores: un seísmo superior a magnitud 7, que fuera superficial, que desplazara una enorme cantidad de agua y que esa energía recorriera cerca de 300 kilómetros hasta llegar a la isla.

En ese hipotético caso, la ola entraría por la costa de Santa Eulària. "Estamos hablando de un hipotético caso", insiste Tostón. "Tendría que producirse un terremoto muy potente y una ola de enormes dimensiones para que llegara hasta aquí".

El último registro notable

Según la información proporcionada por la plataforma Volcano Discovery, el último temblor registrado cerca más cercano a Baleares fue hace una decada, el domingo 3 de mayo de 2015. Se produjo un fuerte terremoto de magnitud 4,7 en el mediterráneo occidental, a 75 km de España. El sismo tuvo una profundidad muy superficial, de 11,3 km, y no se sintió, o al menos no se informó de ello.

Tostón recuerda que estos fenómenos suelen ocurrir en otras zonas con más carga de energía que en el Mediterráneo, como el Índico o el Pacífico. En estas ubicaciones tienen una intensa actividad tectónica a causa del Cinturón de Fuego del Pacífico y la fosa de Sonda.

Por ello, Tostón remarca que "pese a que Ibiza se encuentra en una zona orogénica (rotura de fallas y formación de cordilleras a causa del choque tectónico)", no hay motivos para alarmarse y creer que pueda ocurrir un fenómeno parecido en la isla.

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