Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Silverio Marín 'Guisante'

Silverio Marín 'Guisante', organizador del Festín: "La cultura hay que regalarla para que todos accedan a ella"

Guisante está listo para inaugurar un año más el festival de teatro infantil, que empezó como una manera de agrupar las obras de fin de curso de los alumnos de teatro

Guisante en el local de Xerinola

Guisante en el local de Xerinola / Marcelo Sastre

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Daniel de Lama

Daniel de Lama

Ibiza

Silverio Marín, más conocido como 'Guisante', lleva desde 1992 organizando el festival de teatro infantil gratuito Festín, que estrena su edición número 33 en la tarde de este viernes en el auditorio de Caló de s'Oli, aunque también cuenta con una carpa en el colegio Sant Jordi donde se celebrará la segunda jornada el próximo fin de semana. 'Guisante' es un personaje muy conocido en Sant Josep, donde lleva años trabajando en los departamentos de Cultura y Juventud del Ayuntamiento, sobre todo por todos esos niños que empezaron a ir y a actuar en el festival, que luego se hicieron jóvenes y después mayores y ahora llevan a sus hijos al Festín.

¿Todo a punto para inaugurar el Festín este viernes en es Caló de s'Oli?.

Estamos ahora mismo con los últimos preparativos, pero llegaremos. Es la trigésima tercera edición, que se dice pronto.

¿Cuánto se tarda en organizar y preparar todo el Festín?

Empiezo a montar en enero o febrero porque lleva su tiempo, no es solo lo que se ve. Lo que hay detrás es mucho lío y mucho mucho trabajo. Es muy importante que la gente sepa que un festival de esta envergadura requiere un trabajo previo muy intenso. Es muy cómodo asistir, verlo y pasarlo bien, pero detrás hay mucho trabajo y nervios para que todo salga lo mejor posible, ya que el público que es tan importante se merece esto y más. Quiero agradecer a todas las personas que hacen que esto fluya como debe ser, hay que tener en cuenta que sin público no hay función.

En algún momento, cuando empezó, ¿pensó que llegaría tan lejos?

La verdad es que no. Todo surgió porque yo daba teatro y preparaba obras, los chavales y yo hacíamos obras para el final de curso en los colegios y me dije, ¿por qué no juntar todo en un espacio común para que vengan a presentar ahí la obra, ya que la tienen preparada para el final de curso? De ahí surgió el primer festival, en el 92. Y dije, si llegamos a cinco o por ahí no estaría mal. Y luego llegamos a diez, y siempre me propongo llegar a cinco más. Llegamos a quince, a veinte... Y va subiendo, va subiendo, ya estamos en el 33, que podría ser el 34 si no llega a ser por la pandemia. Quiero llegar por lo menos hasta los 35 ó 40 años de Festín.

¿Cómo ha evolucionado el Festín desde sus inicios?

Al principio del festival yo llamaba a todo el mundo. Investigaba un poquito, iba a festivales a ver y llamaba a este y al otro, pero desde hace ya diez años o por ahí, desde que cumplimos unos 20 años, la verdad es que me llaman a mí. Empiezo a montar más o menos en febrero y es cuando ya los grupos empiezan a llamarme, oye, que mira que me ha dicho tal, que existe el festival este, y la verdad es que ya es muy conocido. Estoy contento por haber llegado tan lejos y por llegar así como estamos haciendo. Ahora tengo overbooking, el año que viene casi lo tengo también cubierto. Y ya que hablo del paso de los años me gustaría también rendir homenaje a una persona que lo ha vivido desde cerca como actor y ayudante: Òscar Ferrer, que se nos fue hace unos meses y era una pieza importante en este festival. Y Dolors Corderas, que siempre estuvo desde hace años participando con su bonita energía.

Guisante explicando el programa de la nueva edición del Festín

Guisante explicando el programa de la nueva edición del Festín / Marcelo Sastre

¿Cómo es que el Festín ha sido gratis todos estos años?

El Festín lo organiza el Ayuntamiento de Sant Josep, que quede bien claro, eso es importantísimo. Todas las actividades que hemos hecho desde que yo empecé eran que si yincanas, que si viajes, que si no sé qué, pues la mayoría eran gratis porque tiene que ser así, es el arte, la cultura hay que regalarla para que la gente pueda accedar a ella. Hay gente que se puede permitir ir a todas las sesiones, pero tú imagínate que si son seis días o siete días y cobras la entrada, y una familia con los padres, dos hijos, los abuelos que siempre vienen... Aunque lo pongas a un precio simbólico, como 5 euros, que tampoco es tanto, pues ya serían al día 30 euros y hay gente que según estamos viviendo ahora esta situación económica no se lo podría permitir.

¿Asisten muchos adultos a pesar de ser un espectáculo infantil?

Cuando se dice infantil, la gente piensa que es algo solo para niños, pero pueden ir los padres y disfrutan. Todo el mundo disfruta. En este espectáculo, disfrutas y te ríes pero al mismo tiempo hay una parte educativa que a los chavales les entra. No es la educación de venga, esto es así, así, así y así, sino que es una que con la herramienta del teatro y la risa les hace llegar el mensaje que la obra quiere dar, y por eso el teatro es muy importante.

¿Cuáles son los grupos más interesantes en la programación?

La realidad es que todos los grupos son interesantes. No puedo decir este es mejor que este porque todos tienen su trabajo hecho y todos merecen que se agradezca todo el esfuerzo que hacen por esto. Pero a mí todos me gustan, por eso cuando se programa hay cosas que se quedan fuera, porque son muchos grupos los que llaman y entonces intento filtrar y coger más o menos lo que se adapte más al público que conozco.

Los grupos que participan son muy variados, ¿verdad?

Sí, eso es muy importante. Están los amateurs, compañías de niños que preparan un espectáculo el fin de curso y aprovechamos para pasarlos aquí en el Festín, y lo bueno es que se mezclan con los profesionales, gente que viene y es súper conocida. Detrás del escenario, de la carpa, hay dos vestuarios. Entonces van turnándose, porque como es un maratón de teatro y el mismo día actúan, por ejemplo, tres grupos, pues unos se cambian en un vestuario, otros se cambian en el otro y cuando va acabando uno, van desalojando y se mete otro y detrás de lo que es el escenario podría verse otra obra de teatro, porque todo lo que se cuece ahí atrás también es importante. Y lo bueno está en que los niños comparten el vestuario, por ejemplo, con alguien que conocen. Me acuerdo el año pasado, por ejemplo, Wilbur o Jordi Panareda de Circ Pànic estaban con ellos y les decían, "Venga, ánimo", les animaba y los chavales, que una persona así les dé ánimos y les motive se sienten más importantes y cuando salen a escena lo dan todo.

Guisante explica con emoción todo sobre el Festín

Guisante explica con emoción todo sobre el Festín / Marcelo Sastre

¿Hay algo que le gustaría decir a todos los niños que estén pensando introducirse o entrando ya en el mundo del teatro?

Primero que sigan estudiando, que son importantes los estudios, y el teatro que lo tomen como un hobby, porque es algo que les desinhibe, les va a ayudar. Lo sé por experiencia porque yo daba clases en los colegios de teatro y danza y mimo y todo lo demás y los profesores me decían que los alumnos cambiaban mucho cuando salían a la pizarra a explicar. El teatro es algo fundamental y debería estar en los centros como una asignatura más, que no sea importante en plan notas de exámenes y que no lo pasen mal, que sea como un juego y y que vayan los chavales aprovechando y disfrutando de eso. El teatro es la vida también, ¿eh? El día a día de la gente.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents