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Mitología

‘Feina o menjar?’: la noche en que Ibiza espera al 'fameliar'

La víspera de la noche de Sant Joan revive una de las criaturas más inquietantes y populares de la mitología pitiusa, un pequeño ser encerrado en una botella negra que sólo sabe pedir trabajo o comida

Un ‘fameliar’, en un parque infantil de Santa Eulària. |

Un ‘fameliar’, en un parque infantil de Santa Eulària. | / ASE

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Verónica Carmona

Verónica Carmona

Ibiza

La Nit de Sant Joan es noche de fuego. En Ibiza, también la noche del fameliar, uno de los personajes más conocidos de la mitología pitiusa. Pequeño y con una energía inagotable, este enano feo, calvo, de boca espantosa y con unos brazos muy largos y delgados, siempre está hambriento y dispuesto a trabajar.

La tradición cuenta que quien quiera conseguir un fameliar debe acudir durante la noche de Sant Joan, a medianoche, al puente viejo de Santa Eulària. Allí, bajo el puente, nace una flor fugaz, diminuta y mágica. La tradición dicta que hay que encontrarla en el momento preciso, arrancarla y encerrarla dentro de una botella negra. Con el tiempo, aquella planta se transforma en un fameliar.

Pero tener un fameliar conlleva sus riesgos, avisa la leyenda. Al abrir la botella, el pequeño ser sale disparado y lanza su pregunta inevitable: Feina o menjar?”. Trabajo o comida. Solo se le dejaba salir cuando había que realizar algún trabajo extraordinario, imposible de hacer con rapidez por los humanos, según se detalla en la Enciclopèdia d'Eivissa i Formentera. El fameliar es capaz de hacerlo en una sola noche. Así, se cree que las paredes de piedra seca de los bancales de los montes de Ibiza son obra de este ser mitológico. También es capaz, subraya la tradición, de segar una finca en una sola jornada.

Su apetito es tan grande como su capacidad de trabajo. Se dice que el fameliar es muy nervioso y muy trabajador, y que grita continuamente: "Soy el fameliar, ¡quiero trabajo o comida!". Su alimento más apreciado es el pan con queso, que se le debe dejar en la puerta del aljibe o de la cisterna, o en un agujero de la pared, destaca la Enciclopèdia d'Eivissa i Formentera.

Puente viejo de Santa Eulària.

Puente viejo de Santa Eulària. / CRISTINA DE MIDDEL

Sólo se cansa con tareas imposibles

Cuentan que, cuando se pone a trabajar, no hay quien le mande suficiente faena, y que solo se le pudo cansar una vez que un hombre le ordenó vaciar un estanque con un cesto, o cuando una mujer le mandó lavar un vellón de lana negra hasta que se vuelva blanco, añade la Enciclopèdia d'Eivissa i Formentera. Sólo se cansa con trabajos imposibles.

Para volver a introducirlo dentro de la botella negra se debe coger una ramita de olivo bendecida y, mediante una oración muy extraña que ya nadie recuerda, se le puede hacer entrar de nuevo.

Una estatua de un 'fameliar' en el río de santa Eulària.

Una estatua de un 'fameliar' en el río de santa Eulària. / Vicent Marí

La Enciclòpedia señala que a lo largo de la historia de las Pitiusas, el Santo Oficio de la Inquisición actuó contra algunas personas que guardaban fameliars en su casa. Este fue el caso de Bartomeu Fluixà, de Sant Llorenç, en el siglo XVIII.

Para profundizar en esta y otras criaturas tradicionales se puede consultar el libro 'Més ràpids que el llamp, més vius que el foc'. Además, el fameliar protagoniza muchas historias que han dado lugar a una rica literatura oral, compilada por Joan Castelló Guasch en sus libros de rondalles.

Esta noche, mientras Ibiza celebra la Nit de Sant Joan entre el fuego y la superstición, la leyenda vuelve a recordar que bajo el puente del único río de las islas Baleares crece una flor mágica que nos puede traer un duende doméstico para aliviar las tareas del hogar y vaciar a la vez la despensa.

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