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Intrusismo

Fiestas ilegales en Ibiza: los vecinos de Santa Gertrudis se plantan contra los chalés-discoteca que les impiden el descanso

Entregan firmas al Ayuntamiento para que se acabe con estos eventos clandestinos en el entorno rural

El Consistorio de Santa Eulària secunda a los vecinos y pide amparo a la Delegación del Gobierno

Un momento del encuentro en el Ayuntamiento de Santa Eulària con los representantes vecinales de Santa Gertrudis.

Un momento del encuentro en el Ayuntamiento de Santa Eulària con los representantes vecinales de Santa Gertrudis. / Vicent Marí.

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Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Santa Eulària

Santa Gertrudis ha decidido plantar cara a la proliferación de fiestas ilegales en casas de campo, que perturban el descanso de los vecinos, colapsan caminos por la acumulación de vehículos o, incluso, han llegado a ocupar huertos ajenos para usarlos como aparcamiento. Una representación de la Asociación de Vecinos (AAVV) de la localidad se ha reunido con la alcaldesa, Carmen Ferrer, que les ha mostrado su apoyo y se ha comprometido a pedir el amparo de la Delegación del Gobierno para poner coto a esta problemática y lograr un despliegue extraordinario de la Guardia Civil.

El presidente de la AAVV, Joan Tur Roselló, acompañado de otros tres afectados, ha acudido este lunes al Ayuntamiento de Santa Eulària para entregar 329 firmas de protesta, recogidas en los últimos cinco días en su pueblo, para exigir que se tomen medidas que garanticen la convivencia y el derecho al descanso. Tal y como han explicado a Diario de Ibiza antes del encuentro, estas fiestas clandestinas se han celebrado de forma reiterada durante los últimos veranos en diferentes chalés, pero esta temporada «está siendo un desmadre».

«O se pone orden o nos vamos a encontrar con que se celebran fiestas en todas las casas de campo que se alquilen», advierten. «El Consell y los ayuntamientos deben tomar cartas en el asunto. Queremos respeto y que se vayan al infierno a celebrar estas fiestas», sentencia Tur Roselló.

La comitiva de vecinos de Santa Gertrudis, a su llegada al Ayuntameinto de Santa Eulària.

La comitiva de vecinos de Santa Gertrudis, a su llegada al Ayuntamiento de Santa Eulària. / Vicent Marí.

Uno de los vecinos afectados, el expresidente del Consell Vicent Serra, valora la predisposición del Ayuntamiento de Santa Eulària y el hecho de que haya modificado la ordenanza municipal de ruidos para precintar equipos de sonido en eventos sin autorización. «La ordenanza es una declaración de intenciones, pero no se trata solo de un problema de decibelios, sino de convivencia, porque esta gente cree que puede hacer lo que quiera con los caminos y todo lo que tiene a su alrededor», lamenta.

Anuncio de Santa Eulària

Tras reunirse con los vecinos de Santa Gertrudis, el Ayuntamiento ha emitido un comunicado para solidarizarse con ellos ante «los graves problemas de movilidad y alteración de la convivencia que generan estos eventos». El Consistorio expresa que asume todas las reivindicaciones vecinales, a la vez que lamenta que, al actuar contra estos eventos, la Administración municipal se topa de manera sistemática con «un muro legal».

Así, los organizadores se aprovechan de la inviolabilidad del domicilio «para impedir el acceso de la Policía Local, camuflando auténticos negocios comerciales y actividades ilícitas con cobro de entrada». Entre sus trucos recurrentes, cuando se presentan los agentes, les aseguran que son «reuniones privadas entre amigos o fiestas de cumpleaños».

Para hacer frente al problema, la alcaldesa recuerda que «es capital que la Delegación del Gobierno se implique más y trabaje en colaboración con la Policía Local». Igualmente, anuncia que va a exigir al Ministerio del Interior «un despliegue extraordinario y órdenes claras para la Guardia Civil, cuerpo que ostenta la seguridad ciudadana en el entorno rural».

De cara a aunar esfuerzos, Santa Eulària pedirá al Consell de Ibiza que convoque el Consell de Alcaldes, en el que participan todos los ayuntamientos de la isla, con carácter «extraordinario y específico para abordar este asunto». Además, la alcaldesa avanza que, dentro de las competencias municipales, Santa Eulària reforzará el protocolo de actuación contra las fiestas ilegales a través del rastreo de redes sociales, la identificación de vehículos en caminos rurales o la venta de entradas, para «sancionar a posteriori, de manera contundente, tanto a los organizadores como a los propietarios y negocios de suministro de bebidas que colaboren con estos eventos».

Fiestas en el Puig de sa Creu

Por otra parte, el Ayuntamiento de Santa Eulària ha informado de que este sábado, a las 7.34 horas, acudió al Puig de sa Creu tras recibir avisos de los vecinos de que allí se estaba celebrando una fiesta ilegal, con afluencia de VTC y taxis para transportar a los asistentes. Una vez en la entrada que cierra el camino de acceso a la finca, desde donde se escuchaba música a un volumen que «desde el exterior no se consideraba elevado ni susceptible de generar molestias significativas», una persona que se presentó como responsable de seguridad les indicó que allí se celebraba «una fiesta de cumpleaños del arrendatario», detalla el portavoz municipal.

«Resulta complejo acreditar elementos determinantes para calificar una actividad como fiesta ilegal, como el cobro de entradas, la existencia de una actividad económica encubierta o la concurrencia pública de personas ajenas al ámbito privado de la celebración», recuerda el portavoz municipal.

Se da la circunstancia de que esta mansión del Puig de sa Creu se empleó durante el verano de 2017 para celebrar varias fiestas multitudinarias y clandestinas organizadas por unos promotores israelíes que operaban bajo la marca Monochrome, la misma denominación con la que ahora se comercializa esta villa en las plataformas vacacionales. Aquella temporada llegaron a pinchar en estos eventos ilegales del Puig de sa Creu artistas de tanto renombre como Solomun.

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