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Tráfico

Provocan un accidente camino de una fiesta ilegal en Ibiza: "Iban conduciendo a toda hostia"

Los residentes alertan de la repetición de fiestas ilegales en una mansión de Ibiza, generando molestias y problemas de seguridad en la zona.

Coche implicado en el accidente.

Coche implicado en el accidente. / D.I.

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Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Una vecina de Ibiza se ha llevado un tremendo susto este sábado por la mañana cuando conducía por una carretera de Ibiza y un coche que circulaba de frente, y en el que viajaban dos personas camino de una fiesta ilegal, la ha embestido de frente. Por fortuna, todos han salido indemnes y únicamente han sufrido daños los vehículos implicados.

El suceso ha ocurrido sobre la una de la tarde en el camino de acceso a una mansión de es Puig de sa Creu, entre Jesús y Cala Llonga. Se trata de una vereda estrecha, empinada y llena de curvas en la que es obligatorio circular a velocidad reducida para evitar cualquier tipo de incidente, más aún si viene otro vehículo de frente.

Sin embargo, los individuos que provocaron el accidente iban haciendo todo lo contrario. "Iban subiendo la carretera, conduciendo a toda hostia, y han provocado un choque frontal. No podían ni reaccionar después del accidente", cuenta un vecino, testigo de lo ocurrido, a Diario de Ibiza.

Personas camino de la fiesta y una taxi bajando de vuelta.

Personas camino de la fiesta y una taxi bajando de vuelta. / D.I.

Dos fiestas en cuatro días

Tras el choque, el conductor explicó que iban camino de una fiesta y lo paradójico del asunto es que a esa hora la juerga ya había finalizado. Era la segunda esta semana que los vecinos tenían que lidiar con las consecuencias de una fiesta multitudinaria en el mismo emplazamiento.

"El miércoles ya hubo una fiesta similar. Desde el miércoles hasta hoy ha estado la cosa tranquila, pero a las cuatro de la mañana ha empezado otra vez la historia, con un montón de furgonetas y coches", relata este vecino, quien sobre las seis de la mañana ha contado "21 furgonetas en media hora".

"Y también grupitos que iban subiendo andando hasta arriba. El típico follón de siempre. Con una fiesta recuperan el dinero que han pagado por las vacaciones en esta casa. Cobran 80 euros, 120 euros de entrada, y si entran 300 personas...", calcula.

Ante esta situación, que se lleva repitiendo desde hace varios años en esta zona, los vecinos han montado incluso un sistema de vigilancia interno para alertarse unos a otros cuando ven que empieza el follón. "No tenemos nada en contra de que hagan una fiesta. Pero te cagan, te mean, te vomitan... En medio del camino encontramos drogas, papelitos, bolsitas... Gente colgada en el bosque... No hace falta esta mierda, es muy desagradable", lamenta.

Una de las furgonetas camino de la fiesta.

Una de las furgonetas camino de la fiesta. / D.I.

Agentes "atados de pies y manos"

En esta ocasión, los vecinos han llamado a la Policía Local de Santa Eulària y a la Guardia Civil. Agentes de ambos cuerpos se han personado en el lugar, pero "legalmente únicamente se puede actuar cuando sí hay pruebas de ello", ya que los agentes "están atados de pies y manos ante la inviolabilidad del domicilio", tal y como recuedan fuentes municipales.

En torno a las diez de la mañana, este diario pudo comprobar que la zona estaba relativamente tranquila, sin circulación de personas ni vehículos a esa hora concreta, aunque desde el exterior de la finca se podía escuchar música electrónica proveniente de algún punto de su interior.

En el verano de 2017, la Guardia Civil montó en este mismo punto un control de drogas durante una de estas fiestas clandestinas. Aquella tarde de agosto, desde la Benemérita lamentaron la dificultad que supone perseguir este mercado negro de fiestas que funciona por el boca a boca, ya que "solo se puede denunciar si hay venta de entrada o copas". A día de hoy, el escenario no ha cambiado un ápice.

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