Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tres años al frente del Ayuntamiento

El alcalde de Ibiza asume que no podrá iniciar la conversión de la E-10 en bulevar este mandato

Rafael Triguero asegura que ya ha cumplido el 87% de su programa de gobierno

El Ayuntamiento ya puede destinar los primeros 4,7 millones de euros procedentes de remanentes de tesorería a proyectos de vivienda

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

Puesta en escena de las grandes ocasiones, las de los grandes anuncios. El lugar elegido es el flamante auditorio de Sa Peixateria. Quizás demasiado grande para el puñado de periodistas que ha acudido a la convocatoria en la que el alcalde de Vila, Rafael Triguero, desgrana (mirando ante el casi vacío foro) el balance de su tercer año de mandato. El día elegido no es cualquiera: se cumplen tres años de aquel 17 de junio de 2023 en el que le fue entregado el bastón de mando de Vila. Y, cómo no, todo lo que sale por su boca es positivo. Para empezar, que a 12 meses de los próximos comicios ya ha cumplido el 87% de su programa de gobierno, que no es poco.

Se supone que en ese 13% que falta se encuentra un asunto que, precisamente, fue clave en su programa electoral de 2023 y que, por su elevado presupuesto, debería suponer mucho más que esos dos escasos dígitos: la conversión de parte de la E-10 en bulevar. “Unir dos partes del municipio, el centro y los barrios periféricos, que están separados por el actual cinturón de ronda», que hace tres años era su principal propósito, tendrá que esperar al siguiente mandato, si es que revalida la alcaldía con el PP. “En eso estamos trabajando”, responde cuando se le recuerda esa promesa. Y a la pregunta de si en 12 meses al menos comenzarán las obras, la respuesta es negativa: “En este mandato trataremos de dejar cerrado esa ejecución”.

"Se podrá iniciar en 2024"

Era previsible. Se las prometía felices el alcalde cuando el 24 de mayo de 2023 dijo, vía nota de prensa, que conseguirlo era coser y cantar: «Este proyecto, del que se lleva hablando años y poco se ha hecho hasta ahora, se podrá iniciar en 2024 y tendrá un plazo máximo de ejecución de 18 meses». Dos años después ni se ha movido una piedra ni está claro qué se hará allí. ¿La razón? La que ponen todos los políticos cuando llegan al poder, como ya ocurrió con la contrata de autobuses y como ha sucedido con este mismo asunto desde hace lustros: “El planteamiento inicial del bulevar se tenía que revisar. Somos exigentes y no queremos un gran bulevar pelado, queremos un gran bulevar con zonas verdes, con sombras”. Ahora están trabajando en ello. “Estaba obsoleto”, alegan desde su gabinete de prensa. Los proyectos siempre quedan obsoletos si no se ejecutan a tiempo.

Triguero ha aprovechado, además de para dar el listado de pequeñas y grandes obras realizadas y por realizar, para lanzar varios anuncios. El primero, que, tal como fue solicitado hace un año en el Consell de Alcaldes y al Gobierno de España, el Ayuntamiento ya tiene el plácet “para destinar los primeros 4,7 millones de euros procedentes de remanentes de tesorería a políticas y proyectos de vivienda”.

Más suelo (rústico) para vivienda

Ligado a este anuncio, otro: en el próximo pleno se aprobará “habilitar más suelo para hacer más vivienda a precio limitado”. Asegura Triguero que “no se trata de más crecimiento demográfico”, es decir, ese suelo y esas casas irán destinadas a “los vecinos que ya son residentes en esta ciudad”. Ese suelo se dedicará a desarrollar viviendas a precio limitado (VPL) y se encuentra en “tres grandes áreas”: una en sa Joveria y dos en Platja d’en Bossa, “prácticamente llegando al límite municipal con el municipio de Sant Josep”. La construcción correrá a cargo de promotoras privadas. Tendrán “un régimen de alquiler y un régimen de compraventa a precios limitados”. Triguero ha desvelado que se trata de suelo rústico que “la normativa autonómica” nueva permite destinar a esos usos. El número de viviendas que se podrán construir en esas tres áreas aún no está cuantificado y dependerá de los estudios de viabilidad: “Una vez que adoptamos este acuerdo, tendremos seis meses para adaptarlo a las modificaciones puntuales de nuestro planeamiento”. Entonces, si prospera, se sabrá.

El alcalde incluye en el lado positivo de su balance “el reto de construir más de 1.200 viviendas protegidas, públicas y a precio limitado” y presume de que “nunca en la historia de Ibiza se había proyectado tanta VPO y VPL”, pero, de momento, reconoce que sólo ha adjudicado siete.

El futuro mercado

Y el tercer anuncio es que “en los próximos días se aprobará inicialmente el futuro mercado de la ciudad, una renovación indispensable para tener un mercado moderno, funcional, que permitirá, además, en una segunda fase, ganar una nueva zona verde en nuestra ciudad, un gran pulmón verde”. El nuevo mercado, proyecto estrella que también formaba parte del programa electoral el PP en 2023 y cuyo impulsor debía ser aficionado al Monopoly, se construirá en una nueva ubicación, en el Parque de la Paz. Doblará la superficie del vetusto edificio actual, tendrá tres plantas, además de otras tres de aparcamiento con unas 300 plazas en rotación, y dispondrá de zona de restauración y de “una área amable anexa al actual parque infantil, que se mantendrá en el Parque de la Paz”. De momento (las cifras suelen inflarse) se calcula que costará 30 millones de euros y tendrá un periodo de concesión de hasta 40 años. En su anteproyecto, adelanta el alcalde, “ya se recoge la posibilidad de que su aparcamiento subterráneo se pueda ampliar hacia lo que hoy es el parking subterráneo del mercado actual”. Y una vez construido el nuevo mercado, el antiguo “tiene que ser un gran pulmón verde”.

Nuevo contrato de limpieza

Respecto al nuevo contrato de limpieza y recogida de residuos sólidos urbanos (el actual finaliza en octubre de este año), “ya se ha comenzado a trabajar en el futuro y nuevo pliego para que se ajuste a la realidad”. Triguero quiere que “sea un referente a nivel nacional”, pretensión que recuerda a aquella escoba de oro que la exalcaldesa Marienna Sánchez Jáuregui pretendía ganar durante su mandato, pero que no logró por los pobres resultados en higiene viaria durante su breve y tortuoso paso por la alcaldía.

Como ese contrato ahora no se ajusta a la realidad, Vila ha inyectado hasta ahora en él “más de dos millones de euros, pasando de 5,6 millones a prácticamente ocho millones, con refuerzo de maquinaria, personal y horarios”, pese a lo cual no ha logrado que algunas calles sigan apestando a orín y suciedad, como pudo comprobar este redactor camino de Sa Peixateria. De ahí que haya “intensificado todas las campañas de concienciación” para que haya “más civismo”. Reconoce que la ciudad no está como quisiera: “Además de alcalde, soy ciudadano, el más crítico y exigente con este servicio”.

En cuanto a la nueva contrata del agua, está “paralizada, pendiente de un recurso, sin respuesta del tribunal, esperando la resolución final y con la esperanza de poder, en este último año de mandato, implementar las importantes inversiones en materia de agua que hay previstas y preparadas para la ciudad”.

Las futuras escaleras de Puig des Molins

Ha destacado, en su balance, la inauguración del nuevo estadio de es Putxet, “la primera infraestructura deportiva construida en la ciudad en muchos años”; la próxima finalización de las pistas de tenis de Can Misses y del polideportivo de ses Figueretes; la reforma de Can Ventosa; las futuras escaleras mecánicas de Puig des Molins y la renovación de la cabecera de Vara de Rey.

Dice tener las cuentas saneadas y superávit, y está seguro de que finalizará “este mandato con deuda cero”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents