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Sanidad

“No queremos estar 80 horas en el hospital”: los médicos de Ibiza y Formentera vuelven a concentrarse en Can Misses

Los facultativos reclaman una jornada de 35 horas, la eliminación de las guardias obligatorias de 24 horas y un estatuto propio para la profesión médica

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Alejandra Larrazábal

Alejandra Larrazábal

Ibiza

Los médicos y facultativos del Área de Salud de Ibiza y Formentera han vuelto a concentrarse este martes a las puertas del Hospital Can Misses para mostrar su rechazo al Estatuto Marco planteado por el Ministerio de Sanidad y reclamar una regulación laboral propia para la profesión médica. Quienes acumulan ya 31 jornadas de huelga.

David Fernández, médico del SAMU061 y portavoz de Simebal para Ibiza y Formentera, explicó que los profesionales reclaman “un estatuto de la profesión médica y facultativa”, es decir, una ley de ordenación laboral que recoja las reivindicaciones específicas del colectivo. Además, defendió que las cuestiones laborales de médicos y facultativos se negocien en marcos propios.

La implantación de 35 horas laborales

Entre las principales demandas figuran la implantación de una jornada laboral de 35 horas, regulación de horarios, desaparición de la jornada complementaria obligatoria y la eliminación de las guardias de 24 horas. Fernández denunció que no deben ser “los médicos, con su sobrecarga laboral, su sacrificio y el abuso que han hecho las administraciones de la vocación del médico”, quienes sostengan la atención urgente y continuada.

Huelga de médicos y facultativos en el hospital Can Misses.

Huelga de médicos y facultativos en el hospital Can Misses. / Marcelo Sastre

El portavoz señaló que los profesionales de emergencias cuentan con un modelo de organización distinto, con jornadas más reguladas y actividad extraordinaria voluntaria, y defendió que un sistema similar debería extenderse al resto de especialidades. “Si es posible para un pequeño sector de la medicina, también tiene que ser posible para el resto de compañeros”, afirmó.

El colectivo insiste en que sus peticiones no solo afectan a sus condiciones laborales, sino también al futuro de la sanidad pública. Alberto Torres Prats, especialista en Traumatología del Hospital Can Misses, advirtió de que el nuevo Estatuto Marco “no solo no arregla” la situación, sino que mantiene unas condiciones que, a su juicio, ponen en riesgo el sistema. “No estamos aquí solo por nosotros, sino también por la sanidad pública, que se hunde”, señaló.

"Queremos ser tratados como un trabajador más"

También la pediatra Cristina Ferrer Esteban denunció que los médicos han normalizado una doble jornada: la ordinaria y la complementaria, esta última obligatoria. Según explicó, esta situación puede llevar a semanas de 50, 60, 70 u 80 horas de trabajo. “Queremos ser tratados como un trabajador más. No queremos estar 80 horas en el hospital”, afirmó. Ferrer destacó además las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar cuando las guardias de 24 horas se suman a la jornada ordinaria.

Los profesionales advierten de que esta sobrecarga tiene consecuencias directas en la calidad asistencial. Ferrer denunció también que, cuando faltan médicos o se produce una fuga de profesionales, son los propios facultativos quienes deben cubrir esas horas además de su jornada habitual. Según explicó, esa sobrecarga se añade sin una planificación real ni compensación horaria: “Es nuestra responsabilidad cubrir la falta de personal”, señaló la pediatra, que criticó que esas horas se acumulen siempre como trabajo añadido y no como descansos posteriores.

En Atención Primaria, reclaman más tiempo para atender a cada paciente y denuncian que las consultas no pueden quedar reducidas a apenas cinco minutos. Una atención de calidad requiere tiempo suficiente para escuchar, valorar correctamente cada caso, explicar los tratamientos y ofrecer el seguimiento que los pacientes merecen, defienden.

En este sentido, los médicos insisten en que mejorar sus condiciones laborales no es una cuestión aislada ni corporativa, sino una medida necesaria para garantizar una sanidad pública más segura, con agendas menos saturadas y consultas con más tiempo.

Las horas complementarias "no se cotizan, ni cuentan para la jubilación"

Por su parte, Yisbel Abella, médica de Urgencias y delegada hospitalaria del Simebal en Can Misses, denunció que las horas complementarias no cotizan ni cuentan para la jubilación y que se pagan por debajo de la jornada ordinaria. La doctora defendió que estas demandas también benefician a los pacientes, ya que, según afirmó, no es lo mismo ser atendido por un médico descansado que por uno que acumula 15, 17 o 22 horas de guardia. “Necesitamos que los pacientes entiendan esto”, señaló.

Abella apuntó además directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al considerar que, una vez el texto ha pasado por el Consejo de Ministros, la responsabilidad política de frenar el Estatuto Marco ya no recae únicamente en el Ministerio de Sanidad. Según señaló, los sindicatos están “luchando por la verdad”, frente a una Administración que, a su juicio, intenta trasladarles la responsabilidad del conflicto. “Necesitamos que este Estatuto Marco se frene ya”, afirmó la delegada.

El colectivo ha convocado una nueva movilización este jueves a las 18.30 horas en el paseo de Vara de Rey, en Vila, abierta también a pacientes y ciudadanos. Los médicos sostienen que el apoyo social es clave para frenar el Estatuto Marco y avanzar hacia una regulación propia de la profesión médica.

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