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Chiringuitos

Adiós al Chiringay tras 45 años de historia en Ibiza

El emblemático establecimiento ha anunciado su adiós con un mensaje de agradecimiento a sus clientes y amigos

Una imagen del Chiringay cuando fueron paralizadas las obras el pasado mes de marzo.

Una imagen del Chiringay cuando fueron paralizadas las obras el pasado mes de marzo. / J.A. Riera

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Verónica Carmona

Verónica Carmona

Ibiza

El Chiringayha anunciado su despedida después de 45 años de historias, veranos, recuerdos y encuentros en Ibiza. El emblemático establecimiento de la playa de es Cavallet, en el Parque Natural de ses Salines, ha comunicado su adiós a través de una publicación en Instagram, acompañado de varios mensajes de agradecimiento a sus clientes y amigos.

“Después de 45 años de amor, risas y veranos, ha llegado el momento de decir adiós”, señala la familia Chiringay en el texto que acompaña la publicación. En las imágenes compartidas, con los colores de la bandera arcoíris como fondo, puede leerse también: “Todas las grandes historias tienen un final. Después de 45 años, la nuestra también”.

Chiringay.

Chiringay. / Rubén E. Ibáñez

El mensaje está firmado por Alberto y toda la familia Chiringay, que agradecen el cariño recibido durante estas más de cuatro décadas. “45 años de risas, abrazos y recuerdos que jamás olvidaremos. Gracias por haber hecho de nuestra casa, vuestra casa”, expresan en la publicación.

La publicación incluye también fotografías de distintos momentos vividos en el establecimiento, así como mensajes en castellano e inglés dirigidos a quienes han formado parte de su trayectoria. “Chiringay será parte de la historia de Ibiza. 4ever & always”, recoge una de las imágenes.

La familia Chiringay dedica especialmente su despedida a los clientes y amigos que han regresado verano tras verano. “Gracias por el cariño, la confianza y por volver verano tras verano. Vosotros sois la razón por la que todo esto valió la pena”, subrayan.

El adiós de Chiringay supone el cierre de una etapa para uno de los nombres más reconocibles del ocio de playa en Ibiza, vinculado durante décadas a la comunidad LGTBIQ+, al ambiente cosmopolita de la isla y a una forma de entender el verano basada en la convivencia, la libertad y la celebración de la diversidad.

Chiringay.

Chiringay. / Aisha Bonet

Un chiringuito en un parque natural

Su trayectoria ha estado también marcada por el complejo encaje de los establecimientos de playa en el Parque Natural de ses Salines. Chiringay figuraba entre los seis restaurantes de ses Salines y es Cavallet afectados ya en 2007 por el proyecto de recuperación dunar impulsado por Costas, que planteaba el derribo de varios locales situados en dominio público marítimo-terrestre por su impacto sobre el equilibrio de la playa.

La propuesta de Costas contemplaba que, en caso de reconstrucción, los establecimientos no superaran una ocupación máxima de 150 metros cuadrados, de los cuales 100 podrían ser cubiertos, una reducción que los empresarios consideraban incompatible con el mantenimiento del servicio de restauración.

Ese mismo año, los seis restaurantes intentaron acogerse a la disposición transitoria de la Ley de Costas para legalizar su situación y evitar su desaparición. En el caso de Chiringay, una comprobación de Costas cifró entonces en 819 metros cuadrados la superficie ocupada por sus instalaciones.

Imagen del Chiringay de 2010.

Imagen del Chiringay de 2010. / DI

El futuro de estos negocios ha seguido pendiente durante años de la interpretación de los deslindes, concesiones y compensaciones vinculadas a la Ley de Costas. En 2025, el Ministerio para la Transición Ecológica mantenía aún en análisis la compensación en forma de concesión para distintos establecimientos situados en ses Salines y es Cavallet, entre ellos Chiringay.

Obras precintadas

Más recientemente, en marzo de 2026, las obras de reforma del establecimiento fueron precintadas -después de que el chiringuito fuese traspasado en marzo de este año- tras una inspección en la que participaron agentes de Medio Ambiente del Govern, el Seprona de la Guardia Civil y disciplina urbanística del Consell de Ibiza. Según publicó Diario de Ibiza, la actuación se produjo al detectarse obras integrales de remodelación sin la licencia correspondiente en un local situado en suelo rústico protegido, dentro del Parque Natural de ses Salines.

“Con todo nuestro amor, Alberto y toda la familia Chiringay”, concluye el mensaje de despedida publicado por el establecimiento, que cierra así una historia de 45 años ligada a la playa de es Cavallet y a la memoria sentimental de varias generaciones de residentes y visitantes.

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