Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio ambiente

Ciclo del agua en Ibiza: el mal estado del saneamiento agrava los vertidos en la bahía de Sant Antoni

Para Salvem sa Badia, la situación supone "el mayor reto al que se enfrenta la sociedad de la bahía de Portmany".

Vertido en la zona de es Regueró, en el paseo de s'Arenal de Sant Antoni.

Vertido en la zona de es Regueró, en el paseo de s'Arenal de Sant Antoni. / Salvem sa Badia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ibiza

Salvem sa Badia de Portmany denuncia que, además de los vertidos que se producen en la bahía con las tormentas por la falta de separación entre las redes de pluviales y fecales, esta primavera se han registrado al menos dos descargas de aguas no depuradas en tiempo seco desde el entorno de Sant Antoni. La entidad considera que el mal estado de la red de saneamiento es "uno de los más importantes problemas" que afronta la bahía.

La entidad detalla en un comunicado que el aliviadero de la EBAR (Estación de Bombeo de Aguas Residuales) La Antigua es "otro foco habitual de contaminación en la bahía". Según Salvem sa Badia, la pestilencia que puede percibirse en ses Variades "muy probablemente" procede de la evacuación de aguas fecales sin depurar en mitad de la bahía, a través de una tubería submarina o aliviadero procedente de la citada EBAR. La organización añade que al otro lado de la bahía, en el municipio de Sant Josep, ocurre lo mismo a través de otros aliviaderos.

Las gaviotas permiten detectar vertidos

Salvem sa Badia afirma que, desde la distancia, en la zona más cercana al punto donde se produce este vertido únicamente se aprecia una mancha circular grisácea sobre la superficie del mar, acompañada de pestilencia. Generalmente con una gran cantidad de gaviotas en busca de peces, atraídos por el aumento repentino de materia orgánica en el agua. Según los testimonios en vídeo de varios vecinos recibidos por la organización, esas manchas se forman frecuentemente durante una tormenta, debido a la falta de actualización de la red de saneamiento, que sigue mezclando las aguas pluviales con las fecales y precipitando todo su contenido hacia el mar.

La organización recuerda que, en días sin lluvia, la Ley de Aguas, Real Decreto Legislativo 1/2001, prohíbe desviar las aguas sin depurar directamente al mar a través de los aliviaderos o los emisarios. Sin embargo, sostiene que esta primavera se han producido al menos dos episodios de descargas de aguas no depuradas en tiempo seco, según testimonios en vídeo recibidos de vecinos, que han causado la contaminación reiterada del medio marino. El primero se produjo el jueves 14 de mayo, por una causa todavía desconocida por Salvem sa Badia de Portmany, y el segundo, el 28 de mayo, debido a una avería en una tubería que une el sistema de bombeo de La Antigua y conduce las aguas residuales hacia la depuradora.

Localización del vertido de la EBAR La Antigua, frente a ses Variades.

Localización del vertido de la EBAR La Antigua, frente a ses Variades. / Salvem sa Badia

Ese día, según recuerda la entidad, se produjo una grave rotura en el Camí des Amaradors, junto al Camí des Regueró, que provocó un desbordamiento de aguas fecales que acabaron alcanzando la Bassa des Regueró y también el mar. Como resultado, la playa de s’Arenal fue cerrada al baño durante dos días. Mientras se solucionaba la avería, añade Salvem sa Badia, las aguas sucias de todo Sant Antoni tuvieron que ser evacuadas directamente al mar a través del aliviadero de La Antigua. Unos días después, y aunque esta vez la suciedad no alcanzó el mar, la tubería volvió a romperse.

La jornada siguiente, el 29 de mayo, Salvem sa Badia tomó una muestra de agua de la orilla, cerca de la desembocadura del torrente de es Regueró. Según los resultados de la analítica, se detectaron 355 u.f.c. en 100 ml de enterococos intestinales (bacterias que forman parte de la microbiota normal del tracto digestivo humano y animal), cuando una calidad suficiente para el baño no puede sobrepasar la barrera de los 185. La entidad también se aproximó a bordo de una embarcación hasta la mancha generada por el aliviadero de la EBAR La Antigua, frente a ses Variades, unos 200 metros mar adentro, para extraer una muestra de agua entre compresas y otros restos que permanecían flotando.

Cerca de las zonas de baño

Salvem sa Badia sostiene que, al igual que ocurre con el emisario de Caló de s’Oli y con los aliviaderos más pequeños que salen de las EBAR situadas en las playas del lado sur, La Antigua es "un foco habitual de contaminación" que no solo empobrece la biodiversidad y el ecosistema marino, sino que, según empuje la corriente, alberga "el peligro potencial" de alcanzar zonas de baño, algunas muy cercanas, y poner en peligro la salud de los bañistas. La organización añade que, según le comunican constantemente vecinos de la zona, esa concentración de suciedad frecuente representa "una imagen lamentable" para el turismo y la calidad de vida de los residentes, por lo que considera que urge poner remedio.

La contaminación por vertidos fue identificada como uno de los tres factores de mayor impacto en la salud medioambiental de la zona en el informe ambiental de la bahía de Sant Antoni encargado por la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental, Abaqua, publicado el año pasado. Según Salvem sa Badia, dicho informe preconiza "una gestión costera sostenible, controles más estrictos de la contaminación y esfuerzos de conservación para restaurar y proteger los ecosistemas marinos vitales". También concluye que "solo a través de una planificación ambiental integrada y el compromiso y colaboración de todos los actores sociales será posible hacer efectiva la conservación de la bahía y su sostenibilidad a largo plazo".

La entidad afirma que el mal estado de la red de saneamiento en alta, que incluye la depuradora, las estaciones de bombeo y las conexiones con la depuradora, gestionada por Abaqua y perteneciente al Govern balear, constituye "uno de los problemas ambientales y turísticos más graves" que afrontan Sant Antoni y el resto de la bahía. Salvem sa Badia sostiene que no encuentra "tal motivo de inquietud" en las administraciones y que "el problema se deja enquistar eternamente, sin que se tomen medidas eficaces que, de una vez por todas, marquen la diferencia".

La organización recuerda que en 2018, según la información online que proporciona el Govern, se adjudicó la redacción de un proyecto de mejora de la red de saneamiento en alta de Sant Antoni por 54.000 euros, con un plazo de ejecución previsto de siete meses. Entonces, hace ocho años, se reconocía que las estaciones de bombeo y las tuberías registraban una antigüedad de 25 años y se encontraban cerca del final de su vida útil. Según el listado de actuaciones de gestión de infraestructuras de saneamiento y depuración de la página de Abaqua, no parece que este proyecto se haya ejecutado en su totalidad, aunque la entidad precisa que dicho listado no está actualizado, ya que no figura ninguna actuación posterior a 2023. En cuanto a la red de saneamiento general, un proyecto de 'Sustitución y mejora de la red de saneamiento general de Sant Antoni-Sant Josep' se encontraba en fase de redacción en junio del año pasado.

Salvem sa Badia también recuerda que la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental obliga a quien causa un daño a prevenirlo. En el caso de la red de saneamiento de la bahía, la organización considera que "prevenir los daños" debería implicar medidas de mayor alcance que la reparación o sustitución puntual de los tramos afectados, avería tras avería. La entidad recuerda, como ejemplo, que parte de las tuberías siguen siendo de uralita.

Para Salvem sa Badia, la situación supone "el mayor reto al que se enfrenta la sociedad de la bahía de Portmany".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents