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Movilidad

Gert-jan Oepkes, sobre conducir en Ibiza en verano: "Hay que ver el tráfico como 'Mario Karts', se hace más divertido"

Los conductores de la isla expresan su temor y estrés ante la circulación en los meses de verano, describiéndola como una actividad de riesgo.

Fotos de un atasco en Ibiza.

Fotos de un atasco en Ibiza. / Vicent Marí

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Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Hay preguntas que generan consenso inmediato. ¿Hace calor en agosto? Sí. ¿Es difícil encontrar aparcamiento? También. ¿Y circular por Ibiza en verano? Ahí las respuestas oscilan entre el miedo, el estrés, la resignación y el sentido del humor. Mucho sentido del humor. Diario de Ibiza preguntó a sus lectores si les da pereza o miedo circular por la isla durante los meses de máxima afluencia turística. Y la conclusión que se extrae de sus comentarios podría resumirse en una frase: conducir aquí se parece cada vez menos a un desplazamiento y más a una actividad de riesgo.

El comentario más dramático, y probablemente uno de los más compartidos por quienes pasan horas al volante, lo firma Jacinto Venaveinte: "O mueres al ir a trabajar o mueres en el hospital esperando". Una exageración, sí, pero que refleja el nivel de desesperación que sienten algunos conductores cuando llegan julio y agosto.

Otros describen la experiencia como una especie de videojuego. Gert-jan Oepkes propone una curiosa estrategia de supervivencia: "Hay que ver el tráfico como 'Mario Karts', y se hace más divertido". Quizá sea la única forma de tomarse con filosofía los adelantamientos imposibles, los frenazos inesperados y los despistes varios. Porque si hay algo que aparece una y otra vez en los comentarios es la sensación de que las carreteras, bueno, los conductores, se vuelven más agresivas. Maria Mayans denuncia que algunos conductores "rebasan de malas maneras o se salen del carril mirando el móvil". Neus Torres Roig lamenta que "hi ha massa agressivitat a la carretera", y pone como ejemplo a quienes se pegan al coche de delante haciendo presión incluso cuando se circula a la velocidad permitida.

Saúl Dublar Quintero: "Es un peligro"

La palabra "miedo" aparece sin demasiados rodeos en varias respuestas. como las de Christian Béjar, Alessia Casti, que pone muchos emoticonos de pánico, y Saul Dublar Quintero: "Es un peligro". Para otros ya se ha superado esa fase. Bartolomé Mestre Torres no habla de miedo, sino de algo más intenso: "Miedo... no... pánico... esto es una selva...". Y Juan José Costa Serra considera la situación directamente "terrorífica" porque, a su juicio, "ni la ciudad ni la isla están preparados para tanto coche".

Entre quienes pasan muchas horas al volante aparece un sentimiento común: la sensación de que uno puede hacerlo todo bien y aun así acabar teniendo problemas. José Luis Torres Palau lo explica con claridad: "Tú puedes conducir bien y tener tu vehículo en buen estado, el peligro es el resto de fauna y descerebrados que hay encima de la carretera". Y añade que "hay que ir con mil ojos y dar gracias cada vez que uno llega al destino".

Las críticas también apuntan al uso del móvil al volante. Rafael Albert Delgado señala que mucha gente conduce mal porque "están borrachos, o hablando con el móvil". Carmen Marí Riera coincide en que "llegar a casa es una lotería" porque muchos conductores están más pendientes de lo que hacen los demás que de su propia conducción.

Pero no todo es miedo. También hay mucho agobio. Pepi Alonso Martínez resume el sentimiento en tres palabras: "Da agobio, estrés, sí". Eli Rally explica que se siente saturada por "tanta gente" y por conductores que parecen ignorar las normas de circulación. Lina Planells apunta directamente a dos de los grandes clásicos del verano pitiuso: "La cantidad de tráfico y el poco aparcamiento que hay".

El problema no es circular, es aparcar

De hecho, para algunos el verdadero problema ni siquiera es circular. Es aparcar. Tanit Ibiza lo tiene claro: "No me da miedo, pero prefiero el bus, no hay donde aparcar". Miguel Martínez coincide: "El único miedo que siempre tengo es aparcar, circular ningún problema nunca". Y Amparo Ramos Calatrava tampoco teme al tráfico, pero sí a la búsqueda eterna de una plaza libre: "A mí no me da miedo; si el coche no lo puedo tocar, que luego no podemos aparcar".

También hay quien apunta a los turistas y a los vehículos de alquiler. Fabiola Aguilar asegura que le preocupa encontrarse con conductores "bajo efectos del alcohol o drogas" y con visitantes "que piensan que este es el patio de su casa". Franchesca Perguer cree que el problema está en que "viene gente de fuera con rentacar que no saben conducir en España". Y Úrsula Escandón añade que, además de conducir bien o mal, "vienen los que van hasta arriba de todo".

Conducir entre "miles de radares" hace que algunos se sientan "como en una prisión"

Los radares también tienen su club de detractores. Dani García Rodríguez ironiza afirmando que "hay más radares que marcas viales". Eva Tur considera que ya se han instalado "miles de radares" y asegura que "ya es como estar en una prisión". Mientras, Infante Silva Mayerlin resume otra de las preocupaciones recurrentes con dos palabras: "Muchos controles".

Por supuesto, no faltan quienes se lo toman con absoluta tranquilidad. Txomin Caballero Telleria asegura que no siente "ni pereza, ni miedo" y recuerda la importancia del respeto al volante. Maribel Gil responde que circular es "maravilloso". Estrella Fernández García confiesa que le "encanta" conducir y Francesc Ribas Ribas afirma que no tiene "ningún" miedo a circular por Ibiza en verano.

Entre tanto estrés, miedo, pánico, radares y problemas de aparcamiento, quizá la reflexión más filosófica sea la de Azut Flower Power, que ve en el tráfico una metáfora de la existencia: "Lo más triste es que como conduces en la carretera también lo haces en la vida...".

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