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Entrevista | Zenón Helguera Vollet Nuevo presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Pimeef

Vivienda en Ibiza: Un naufragio que cambió la vida a Zenón Helguera

Zenón Helguera durante la entrevista.

Zenón Helguera durante la entrevista. / J.A. Riera

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

Hace 12 años sobrevivió al naufragio del velero ‘Buccaneer’ en mitad del Atlántico durante una regata transoceánica. Entonces era patrón profesional y capitán de yate. ¿Se dedicaba ya al sector inmobiliario?

Sí. Tengo la suerte de haber nacido en Ibiza. Me he criado en el mar, me gusta mucho el mar. Mi padre tenía un patín catalán. Prácticamente salíamos con él desde ses Salines cada fin de semana. Siempre he navegado. Y siempre me ha gustado la navegación de altura, más que la costera. Tenía pendiente cruzar el Atlántico y aquella primera vez salió mal. Desde entonces lo he cruzado dos veces más.

Dijo que, tras aquella experiencia, habría un antes y un después en su vida. ¿Lo hubo realmente?

Sí. Todo en la vida nos hace evolucionar en nuestra manera de ver las cosas y en nuestra manera de avanzar en la vida. Estar cuatro días sin saber si vas a salir de esa o no, te da tiempo para pensar muchas cosas muy profundamente. Cuando hablamos de un naufragio en el mar, no hablamos de una situación de cinco o 10 minutos, o de 30 segundos, como en un accidente de tráfico. Hablamos de días y días y días. El estrés se asume de otra manera. Teníamos que dormir en un barco que se estaba hundiendo, en mitad de la nada, a 1.200 millas de Lanzarote, 1.500 de Martinica y 800 de Cabo Verde, mientras algo que estaba enganchado a la hélice nos tiraba y hundía.

"Teníamos que dormir en un barco que se estaba hundiendo, en mitad de la nada, a 1.200 millas de Lanzarote, 1.500 de Martinica y 800 de Cabo Verde"

¿Y de qué manera cambió su vida?

Decidí vivir la vida, disfrutar del momento. Me di cuenta de que todo lo que damos por sentado, incluso nuestra posición social, nuestro trabajo, mañana puede cambiar. Nada es firme, tan firme como imaginamos.

Y antes trabajaba en discotecas.

Empecé cuando tenía unos 20 años, en puertas. En un momento dado decidí que eso ya no era para mí, que tenía que cambiar. Primero me metí en la hostelería con uno de mis mejores amigos. Pero ese negocio tenía demasiada relación con lo que había dejado. Me dije, no, se acabó, no quiero saber nada más de la hostelería. Y empecé a estudiar. Me saqué el título de técnico de administración y dirección de empresas y luego me puse a estudiar también para introducirme en el sector inmobiliario [en un receso de esta entrevista, mientras abre una botella de agua, cuenta que su socio es el hijo del que fue socio de su padre, ambos también dedicados a este oficio].

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