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Playas

Lo peor que puedes encontrarte en una playa de Ibiza: de una dentadura postiza a un pie cortado

Residentes de Ibiza comparten en redes sociales sus encontronazos más desagradables en las playas de la isla: colillas, jeringuillas, vendedores ambulantes y música de reguetón

Turistas, el verano pasado, en Platges de Comte.

Turistas, el verano pasado, en Platges de Comte. / Juan A. Riera

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Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

En Ibiza hay playas para todos los gustos: postal, familiares, rincones nudistas, con beach club, con tambores, con altavoz y playas a las que uno llega buscando paz y acaba encontrando, como poco, material para una tesis sobre la condición humana. Diario de Ibiza lanzó en Facebook una pregunta sencilla: qué es lo peor que te has encontrado en una playa de Ibiza. Y las respuestas han demostrado que, en la arena pitiusa, cabe prácticamente de todo: colillas, jeringuillas, medusas, turistas, políticos, exnovios, reguetón y hasta una dentadura postiza.

La categoría reina es la de gente. Gente haciendo cosas de gente: molestando, ocupando, fumando, gritando o simplemente existiendo demasiado cerca de tu toalla. Franky Bielsa, Susana Sánchez y Tito García, Claudio Hernández, Antonio Carrasco Hueco y Francisco Toneguzzo lo resumen con economía expresiva: “Gente jajaja”. Para ellos, el gran problema de la playa no es el agua, ni la arena, ni las algas sino la humanidad.

Vendedores ambulantes, 'influencers' y gente ruidosa

Algunos afinan un poco más el diagnóstico. Marcus Betz apunta a la contaminación acústica humana y señala como lo peor a la “gente ruidosa que pone su musiquita o no mantiene cerrada la boca”. Lluís Reixachs es todavía más concreto: “Gente poniendo reguetón en un altavoz”. Y Kerin Crocker introduce otra variante musical: “Música house”. Los dj, en la discoteca, pero no a medio metro de su sombrilla.

Los clásicos del verano tampoco fallan. Los vendedores ambulantes suponen una molestia para José María Suárez y Toni Torres Cardona. Angel David Conovaloff recuerda una escena reciente en Platges Comte y se queja: "Siempre están los vendedores de turno que les da todo igual como si ellos vivieran en su propia burbuja y con sus propias reglas”.

Vendedor ambulante en ses Salines.

Vendedor ambulante en ses Salines. / D. I.

Otros que molestan a algunos bañistas son los influencers. Entre ellos están Eduardo de la Fuente y David Martínez Artacho coincide. Cristina Callejo añade otra especie autóctona de difícil clasificación: “Mucho hippy pijo”.

Lo que traen las olas y lo que dejan los humanos: un pie cortado, un iPhone 16, jeringuillas y condones usados

Luego está el capítulo de hallazgos inquietantes. Charly Reyes asegura haber visto “un pie cortado”. Lor Adrialor aporta un descubrimiento de los que hacen mirar dos veces antes de sentarse: “una dentadura postiza”. Neus Torres Roig encontró “una broca de trepant” (la broca de un taladro), Mariano Munera “un pollo mojao” y Evita Dinamita eleva el listón tecnológico con su hallazgo submarino: “Un iPhone 16 , bajo el agua”.

La playa, por desgracia, también aparece como basurero involuntario, según los comentarios. Marcello Mike Minerva denuncia a las “personas que fuman y dejan sus colillas en la arena”. Anton Kurt enumera un catálogo nada paradisíaco: “Condones usados / jeringuillas / Colillas de tabaco / Botellas”. Fred Jordano recuerda “una jeringa usada en ses Figueretes!!!!!!”. Ana Pascual Torres cita, entre otras cosas, “una jeringuillacon su aguja. Cristales rotos de botellas. Caca de perro”. Y Ruben Argüelles Quirós añade “una compresa usada”. Arqueología del incivismo. Marivi Gsm cuenta que encontró “un envase de leche y yogures en árabe arrastrados por la corriente” y concluye: “El mar es un estercolero, una pena”. Estrellas Sn menciona “alquitrán”. Jose Ml Btez Glez recuerda “morenas muertas por los vertidos de la depuradora”.

Ana Pascual: "Un perro comiéndose mi bocadillo"

Y fauna, mucha, pero no de la dos patas. Maribel PB encontró “medusas”, Evita López Uceda y Lucía de Brito Montenegro "serpientes” y Billy Jonca, "perros”. Ana Pascual Torres tuvo varios encontronazos con estos animales: “Un perro comiéndose mi bocadillo” y “un perro rebozandose en mi toalla todo mojado”.

Invasión de medusas en Ibiza

Invasión de medusas en una playa de Ibiza. / Ana Moreno Rodríguez

La libertad de la desnudez en la playa parece que ofende a algunos, sobre todo cuando se trata de cuerpos no normativos o de cierta edad. Omitimos esos comentarios. Todos los cuerpos son cuerpos de playa, tengan las medidas y la edad que sea. Jonathan Castillo Caballero se queja de “familias en sitios nudistas de picnic”. Y Carme Lledó, desde el lado contrario de la trinchera textil, apunta como lo peor a la “gente textil en una playa nudista”. Conflicto territorial por unos centímetros cuadrados de tela.

El capítulo más desagradable lo protagonizan algunas conductas sexuales denunciadas por los lectores. Ángeles Love relata haber visto “a un tipo masturbándose en mitad de la playa a las 12 de la mañana y eso que la playa estaba llena de gente, no sé cortó ni un poquito”. Margarita Greet Sneek cuenta: “Un hombre que se estaba masturbando debajo de una toalla mientras observaba a mujeres en topless. En ese momento, había muchos niños en la playa”. Ana Pascual Torres también denuncia que un hombre le estaba haciendo fotos "sin permiso ni respeto”.

Surrealismo playero: exparejas, políticos y un Locomía

Entre las respuestas más surrealistas sobre encontronazos en las playas de Ibiza aparece la de Kuen Tyn: “A mí mismo, tirado en la playa por la mañana… llevaba buscándome toda la noche”. Kevin Norman Pacheco Sarmiento asegura haberse encontrado “a un Locomia.” Y Raimer J Prieto, en cambio, se topó con algo quizá aún más peligroso emocionalmente: “A mí ex". Philippe Depardiu y Javi Marqués aseguran que lo peor que se han encontrado en una playa de Ibiza son “políticos” y Mike Ribas Cerezo, futbolero, señala que "a un jugador del Madrid”. No es el único. Serrucho Cifuentes afirma: “Al presidente del Barcelona, lo vi y me fui a casa”.

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