Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad

El caso "extremo" que expone Sant Antoni para defender la instalación de 119 cámaras de vigilancia

La inversión, financiada con fondos europeos y el Impuesto de Turismo Sostenible, permitirá la instalación de cámaras con lector de matrículas y de entorno

Sede del SATE de Sant Antoni en el paseo marítimo.

Sede del SATE de Sant Antoni en el paseo marítimo. / Marcelo Sastre

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Factor humano aparte, la gran novedad técnica en el plan de seguridad veraniego de Sant Antoni, presentado este martes por el municipio, es la ampliación del sistema municipal de videovigilancia hasta un total de 119 cámaras, cifra que triplica los dispositivos disponibles hasta ahora.

El jefe de la Policía Local, Tomás Monzó, detalló que las cámaras siguen adelante con su proceso de instalación, que espera que haya culminado "entre esta semana y la siguiente", momento en el que los agentes involucrados en su uso recibirán la formación necesaria para llevar a cabo el trabajo con los dos tipos de cámara existentes: las que tienen lector de matrículas, cuya función principal es el control de vehículos, y las cámaras de entorno.

"Podemos crear nuestros propios listados de matrículas de interés policial que nos puedan suponer saltos de alarma o aviso. Por ejemplo, el año pasado hubo un incidente muy destacado de una violencia de género valorada como caso extremo. Nos saltó su matrícula en la base de datos y en ese mismo instante dos patrullas fueron detrás del coche y lo consiguieron detener", explicó Monzó ante la prensa.

Gas de la risa

La concejala de Seguridad Ciudadana, Neus Mateu, celebró este "salto importantísimo" en el sistema de videovigilancia que ha sido posible pagar gracias a los fondos europeos Next Generation y al Impuesto de Turismo Sostenible. El alcalde, Marcos Serra, apostilló que el mantenimiento de las cámaras es "muy costoso" y que no sería posible realizarlo sin estas ayudas públicas.

La batalla que Sant Antoni sigue viendo imposible ganar es contra el gas de la risa, al menos mientras no se produzca esa "modificación de las normativas que no llega", com lamentó Mateu. "En la ordenanza municipal vamos a intentar denunciar también al infractor, no solo al vendedor. Desde la Policía se está haciendo un trabajo increíble persiguiendo este problema. Hay algún vendedor que ha lesionado a un agente y a las 48 horas ya estaba otra vez vendiendo en la calle. La situación podría desanimar a no seguir haciendo esta lucha, pero la seguiremos haciendo", garantizó.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents