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"Ojalá haberme atrevido antes”: la historia de Carolina tras cuatro temporadas en Ibiza

La joven sevillana ha encontrado en la inestabilidad de trabajar por temporadas en la isla una libertad que no hallaba en el modelo tradicional

Carolina en un fragmento del vídeo

Carolina en un fragmento del vídeo / IG

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Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

Carolina tiene 32 años, es de Sevilla y acaba de cerrar su cuarta temporada en Ibiza. Su historia no encaja con la idea de una vida convencional, pero precisamente ahí ha encontrado su forma de estar en el mundo. Durante seis meses vive en la isla y, cuando termina la temporada, aprovecha el invierno para viajar lejos o regresar a casa.

“No tengo hijos, no tengo una casa fija y tampoco llevo una vida tradicional”, explica en su último vídeo de Instagram. Vive con su novio, con quien lleva casi dos años de relación, y reconoce que durante mucho tiempo no se sintió cómoda con lo que muchos entienden como una vida “normal”.

Su cambio llegó cuando decidió lanzarse a vivir por temporadas. Fue entonces cuando entendió que esa inestabilidad, lejos de asustarla, le daba una libertad que no había encontrado antes.

Seis meses en Ibiza y el invierno para viajar

Carolina forma parte de ese grupo de personas que cada año llegan a Ibiza para trabajar durante la temporada. La isla, marcada por el turismo y la actividad estival, se convierte durante varios meses en su hogar. Después, cuando el ritmo baja, cambia de escenario.

Gracias a esta forma de vida ha podido conocer países como Vietnam, Filipinas, Argentina o Tailandia. Destinos que, según cuenta, quizá no habría podido visitar si hubiera seguido un camino más estable o tradicional.

“No es una vida estable. Estás lejos de tu familia, cambias mucho de lugar y no siempre es fácil. Pero a mí me hace feliz”, reconoce.

“Ojalá haberme atrevido antes”

Aunque admite que vivir así también tiene dificultades, Carolina asegura que no se arrepiente de la decisión. La distancia con la familia, los cambios constantes y la falta de una rutina fija forman parte de un estilo de vida que no es para todo el mundo, pero que en su caso le ha dado una sensación de libertad.

“Ojalá haberme atrevido antes”, afirma al hacer balance de estos años entre Ibiza, Sevilla y sus viajes por el mundo.

Su testimonio ha conectado con muchas personas que se plantean dar un giro a su vida, especialmente quienes sienten que el modelo tradicional no encaja con lo que desean. Por eso, Carolina quiere seguir mostrando su día a día y su experiencia en redes sociales.

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