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Infraestructuras

Albert Marí, del restaurante El Carmen: “O abre el aparcamiento de Cala d’Hort, o el caos. Es de extrema necesidad”

El propietario del restaurante El Carmen advierte del caos circulatorio si el acceso al único estacionamiento de la zona no se resuelve pronto

Los restaurantes de Cala d’Hort piden una solución para el cierre del aparcamiento

Sergio G. Cañizares

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

El cierre del aparcamiento de Cala d’Hort provoca en Albert Marí, propietario del restaurante El Carmen, cierto déjà vu, pues lo que está sucediendo en este arranque de temporada es prácticamente un calco de lo vivido en 2025, cuando esa superficie no fue abierta a los vehículos hasta el jueves 26 de junio. Espera, eso sí, que esta vez no se tarde tanto y que los tiras y aflojas entre la propietaria, Valle de la Riva (que hace seis años promovió un hotel rural y restaurante en la zona y que es dueña de dos millones de metros cuadrados a la redonda, donde hace lustros se intentó crear un campo de golf), y el Ayuntamiento de Sant Josep se solucionen antes. De lo contrario, habrá lío, advierte: “Si no se abre pronto, será el caos absoluto”.

Caos circulatorio, “sobre todo a la hora de la puesta de sol”, cuando hay bofetadas por asistir al ocaso desde ese balcón de la naturaleza con vistas a es Vedrà: “Incluso cuando ese aparcamiento está abierto, no da abasto. Imagina si sigue cerrado”, apunta Marí.

La propiedad del parking de Cala d'Hort avisó este martes a Albert Marí de que cerraba el acceso al único aparcamiento de la zona porque el Ayuntamiento “no responde o no atiende a sus llamadas y peticiones de reuniones con técnicos para otorgar definitivamente la licencia que llevan 10 años tramitando y que ya tienen aprobada”. La propiedad lanzó al Consistorio sus primeros ultimátums a principios de mayo, afirma Marí.

De momento, este restaurador, que ocupó un cargo en el Consistorio cuando militaba en el PSOE, no ha notado una baja considerable de clientes desde que la propietaria cerrara hace tres días el acceso al aparcamiento, de 7.000 metros cuadrados y con capacidad para 200 vehículos. Habrá que esperar al fin de semana, señala, para comprobar si afecta o no, si bien un cliente ya canceló su reserva al principio de esta semana (este miércoles, cierra) porque, tras dar varias vueltas, arriba y abajo en la empinada cuesta (de más del 16% de pendiente), se cansó de buscar un lugar donde dejar su turismo.

8.000+12.000 euros

El 26 de junio de hace un año, después de que la propiedad del terreno, cansada de asumir la responsabilidad de su uso sin ninguna contraprestación, decidiera meses antes bloquear la entrada de los vehículos, el Ayuntamiento asumió, provisionalmente, la gestión de ese espacio y se comprometió a pagar 8.000 euros por esa temporada. Pero no fue la única compensación, según Albert Marí: los dos restaurantes de la zona, El Carmen y Cala d’Hort, añadieron, entre ambos, 12.000 euros. En total, la propiedad percibió 20.000 euros, según sus cálculos. Además, el Ayuntamiento aplanó el terreno.

“Ahora, la propietaria vuelve a querer obtener algo de rendimiento. Los orgullos se han de aparcar y hay que negociar”

“Ahora, la propietaria -indica Marí- vuelve a querer obtener algo de rendimiento. Los orgullos se han de aparcar y hay que negociar”, comenta respecto tanto a la dueña de la finca como al Consistorio, a los que conmina a sentarse en la mesa, hablar y “negociar un convenio”. “En 2025 ya pasó lo mismo, cuando la propietaria ejerció estas mismas medidas de presión. Para no llegar a un ultimátum como este, se tendría que haber hablado antes”, sugiere el restaurador, a la vez que indica que, por su parte, está “dispuesto a ayudar y a pagar” de nuevo con tal de que se abra ese espacio a los vehículos: “Es de una extrema necesidad”, recalca. A las puertas de la temporada alta, Marí clama por que “se busque una solución, pues si no se permite el acceso a ese estacionamiento, Cala d’Hort no será accesible y se producirá un caos circulatorio absoluto en uno de los puntos más calientes de la isla” en cuanto a concentración de personas.

Cae un 60% el negocio de las hamacas

Se trata del único espacio previsto en el plan de gestión de la costa oeste de la isla para ser usado como aparcamiento en Cala d’Hort. El pasado año, la Comisión Insular de Ordenación del Territorio y Patrimonio (Ciotupha) del Consell acordó permitir que ese estacionamiento pudiera ser de pago, como quiere la propietaria, pero puso como condición que el coste de uso del estacionamiento se consensuara con el Ayuntamiento. Concretamente, y según la Ciotupha, para que se cumpla el requisito del artículo 11 de la Ley de Espacios Naturales (LEN) de que la infraestructura autorizada sea de carácter público, se debe adoptar al menos «algún sistema de gestión pública, directa o indirecta del aparcamiento, que permita considerar que la forma de gestión de la actividad no sea privada sin la necesidad de que los terrenos sean públicos».

Vehículos estacionados en Cala d'Hort.

Vehículos estacionados en Cala d'Hort. / Sergio G. Cañizares

De momento, una simple valla doble y una puerta corredera preinstalada cierran el acceso. No obstante, enfrente hay suficiente espacio para que estacionen algunos vehículos. Una pequeña feixa situada unos metros más arriba ya es utilizada como parking: allí caben media docena de turismos, eso sí, rodeados de matas y árboles.

En la playa, Abdel no ha alquilado aún ni de las 100 hamacas que hay en esa franja del litoral. Antes, cuando trabajaba en Cala Tarida, a las 8 de la mañana ya tenía 40 apalabradas. Este miércoles, a las 11, ni una: “No hay ni gaviotas”, bromea. El negocio ha caído, desde hace tres jornadas, “un 60%”, calcula. Por su parte, Mousa cuenta que solía vender “unos siete u ocho pareos” al día, “lo suficiente para vivir”. Desde que fue cerrado el aparcamiento, “como mucho uno o dos”.

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