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Puerto de Ibiza

Pistoletazo de salida para el futuro del Club Náutico Ibiza: sale por fin a concurso la gestión a largo plazo de sus instalaciones

El canon anual será de 364.000 euros y el periodo de explotación no podrá superar los 25 años

La clave del concurso es que las condiciones deportivas, sociales y culturales pasan a formar parte del núcleo de la concesión

Instalaciones del Club Náutico Ibiza.

Instalaciones del Club Náutico Ibiza. / César Navarro Adame / Cesar Navarro

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César Navarro Adame

César Navarro Adame

Ibiza

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha activado por fin el proceso para adjudicar, por un periodo no determinado todavía pero que no podrá superar los 25 años, las obras y la gestión de las instalaciones que explotó durante 99 años el Club Náutico Ibiza (CNI) y que fueron adjudicadas en abril de 2024 a la empresa privada Puertos y Litorales Sostenibles.

El Boletín Oficial del Estado ha publicado este lunes la resolución de la Autoridad Portuaria por la que se anuncia el concurso. El procedimiento tiene por objeto elegir la oferta más ventajosa para la gestión y explotación de una instalación náutico-deportiva de 33.352 metros cuadrados en el puerto de Ibiza.

La directiva del CNI, con el respaldo de sus socios, debe ahora preparar un proyecto que pueda competir en igualdad de condiciones con las posibles empresas privadas que se presenten al concurso, que según el nuevo delegado de la APB, Alberto del Pino, pueden ser varias.

En una entrevista publicada este domingo 17 de mayo en Diario de Ibiza, y preguntado precisamente por este concurso, advirtió: "Lo que no me sorprendería es que se presentaran más empresas al concurso. Ibiza es un puerto atractivo y lo digo porque otras instalaciones, como por ejemplo en Málaga, han despertado un interés tremendo. Donde antes se presentaban dos o tres ahora acuden muchas más empresas. Lo lógico es que se presenten más al concurso en Ibiza".

La clave del concurso es que las condiciones deportivas, sociales y culturales pasan a formar parte del núcleo de la concesión. En particular, el compromiso deportivo adquiere un peso específico porque deberá estar cuantificado económicamente y garantizado. La oferta ganadora no será, por tanto, únicamente la que plantee una explotación náutica rentable, sino la que combine viabilidad económica con una programación deportiva y social sólida, medible y respaldada financieramente.

El nuevo concurso no se plantea únicamente como una explotación portuaria o comercial. El propio objeto de la licitación subraya que la futura concesión deberá prestar una "especial atención al fomento y enseñanza del deporte" y convertirse en un referente de responsabilidad social en el sector náutico. Según la APB, el modelo que se licita sitúa en el centro el deporte base, la vela, el piragüismo, la competición federada y la apertura de la instalación a la ciudad.

El deporte, condición central

La APB exige que el futuro concesionario impulse escuelas de vela y piragüismo, cree equipos federados en ambas disciplinas y organice actividades deportivas, recreativas y competiciones oficiales. También deberá articular un sistema de apoyo económico a deportistas, además de facilitar medios logísticos para su actividad. Precisamente este apoyo al fomento de la actividad náutica y deportiva es una de las reclamaciones de los gestores del CNI, que valoran el historial que acumula la sociedad de triunfos deportivos y reconocimientos y critica precisamente la falta de implicación en estos temas de los nuevos gestores.

Este compromiso deportivo no queda reducido a una declaración de intenciones. El anuncio del BOE establece una garantía definitiva complementaria adicional equivalente al importe del compromiso económico anual que el adjudicatario asuma para actividades deportivas. Es decir, el gasto deportivo ofertado tendrá una traducción económica directa y quedará respaldado mediante garantía ante la Autoridad Portuaria.

Condiciones sociales, culturales y ambientales

El concurso incorpora además una dimensión social, cultural y ambiental. La APB plantea que la instalación funcione como un espacio de integración entre el puerto y la ciudad, con actividades formativas, sociales, culturales, deportivas y ambientales. Este enfoque busca que la concesión no se limite a la gestión de amarres, sino que tenga retorno público y comunitario.

La nueva concesión deberá combinar la explotación náutico-deportiva con servicios esenciales como la gestión de amarres, restauración, suministros de agua y electricidad, puntos de recarga eléctrica en al menos el 4% de los amarres, reparación de embarcaciones, aparcamiento y varadero. La APB también prevé que la instalación se oriente principalmente a embarcaciones con base en Ibiza, aunque podrá reservar hasta un 15% de su capacidad para embarcaciones en tránsito.

El peso económico del procedimiento

La dimensión económica del concurso se articula a través de tasas, garantías, inversión y plazo concesional. La tasa anual de ocupación se fija en 364.746 euros, sin IVA. A esta cantidad se añade una tasa de actividad del concesionario equivalente al 4% del volumen de negocio. En el caso de actividades desarrolladas por terceros en locales de las instalaciones, el gravamen será del 2%, mientras que para la actividad de varadero desarrollada por empresas también externas al futuro gestor será del 1,5%.

El procedimiento también exige una garantía provisional del 2% del presupuesto de inversión del proyecto presentado. Una vez adjudicada la concesión, el concesionario deberá constituir una garantía de explotación equivalente al importe anual de las tasas de ocupación y actividad, una garantía de construcción del 5% del presupuesto del proyecto y la garantía complementaria vinculada al gasto anual comprometido en deporte.

Como ya publicó Diario de Ibiza, y aunque esta información no figure en la publicación de este martes en el BOE, la APB contempla además una inversión en dos fases: una primera de unos 15 millones de euros durante los dos primeros años, destinada a reorganizar la lámina de agua, construir un nuevo dique y remodelar edificios existentes; y una segunda, estimada en unos cinco millones, condicionada al Plan Especial del puerto de Ibiza para ampliar y desarrollar las edificaciones actuales. Este plan, que organiza, distribuye y aprueba las futuras instalaciones de la zona portuaria de la capital de la isla, está pendiente de una gestión del Ayuntamiento y, según el nuevo delegado de la APB en las Pitiüses, Alberto del Pino, no estará listo al menos hasta 2027.

Qué pesa en la adjudicación

Aunque el anuncio del BOE remite al Pliego de Bases para conocer el detalle completo de la documentación y del baremo, la convocatoria permite identificar los grandes bloques que condicionarán la adjudicación: la propuesta deportiva, social y cultural; el compromiso económico anual destinado a deporte; la inversión prevista; la viabilidad de la explotación; las tasas portuarias; las garantías exigidas y el plazo de concesión ofertado, que en ningún caso podrá superar los 25 años.

El plazo para presentar ofertas será de 90 días naturales a contar desde el día siguiente a la publicación del anuncio en el BOE. Al haberse publicado el 18 de mayo de 2026, y dado que el día 90 cae en domingo, el plazo se desplazaría al siguiente día hábil, el lunes 17 de agosto de 2026, conforme a lo previsto en la propia convocatoria. La Autoridad Portuaria tiene previsto anunciar este mismo martes la apertura del procedimiento para adjudicar esta concesión.

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