Protección de la sargantana
Los lectores de Diario de Ibiza, entre la esperanza y el pesimismo: "Mientras quede una lagartija viva, seguiré poniendo trampas para serpiente", afirma Neus Torres Roig
Más trampas para serpientes, refugios reales y apoyo institucional para proteger las poblaciones que aún quedan en la isla, entre las propuestas planteadas

Un ejemplar de lagartija pitiusa de característica coloración / Guillem Casbas

La pregunta lanzada por Diario de Ibiza a sus lectores '¿Crees que todavía estamos a tiempo de proteger las poblaciones de lagartija que quedan en Ibiza?' ha abierto un intenso debate en Facebook sobre el futuro de una de las especies más emblemáticas de la isla. Las respuestas oscilan entre quienes creen que aún hay margen para actuar y quienes consideran que la reacción llega tarde.
Marilina Serra Cardona plantea crear refugios o santuarios para lagartijas en fincas privadas del campo ibicenco. “Sinceramente creo que si a los ciudadanos que viven en el campo se les permite tener una reserva de sargantanas, y que las serpientes no tengan acceso a ellas, ayudaría mucho en este momento”, defiende. Según expone, estos espacios podrían estar “controlados por biólogos” y funcionar “siempre en colaboración con el propietario que cede un espacio de su terreno para este fin”.
Serra Cardona insiste en que la medida debería hacerse “sin ningún ánimo de lucro” y con control técnico. “No olvidemos que vivimos una situación excepcional, y a esta situación hacen falta medidas excepcionales”, añade, antes de calificar la situación como “una catástrofe ecológica” en la que el ecosistema de la isla “está en peligro con una especie invasora muy difícil de erradicar”. Su receta pasa por “seguir poniendo trampas y capturar el mayor número posible de serpientes”.
En la misma línea se expresa Neus Torres Roig, que apela a la implicación colectiva: “Mientras quede una lagartija viva, seguiré poniendo trampas para serpientes. Si todos hiciéramos lo mismo, sin excusas, y con apoyo para la gestión de las serpientes capturadas, podríamos lograrlo. Pero tenemos que ir todos a una. Los refugios para lagartijas tienen que ser de verdad, y con apoyo institucional”.
Otros lectores también ven posible revertir la situación, aunque condicionan esa esperanza a una actuación rápida. Maria Cardona resume esta postura con un “Si actúan rápido, sí”, mientras Antonia Llabres Urbano considera que “con voluntad sí, eliminando las serpientes invasoras".
“Solo si cada propietario se hace responsable de su parcela”
También hay quienes proponen medidas más directas contra las serpientes. Pepe Costa Ribas asegura que “Si pagan a cinco euros por serpiente seguro desaparecen y las lagartijas felices otra vez”. Kerin Crocker cree que la solución pasa por la responsabilidad individual: “Solo si cada propietario se hace responsable de su parcela”. Alex Durango también lo vincula a la creación de espacios seguros: “Si crean un santuario, sí”.
El pesimismo, sin embargo, está muy presente en el debate. Skapin Clapés afirma: “No, no estamos a tiempo, en mi casa había centenares de ellas y ahora hace años que no veo”. Tanit Ibiza comparte esa sensación de pérdida: “Ya me gustaría, creo que no , es triste , son. Nuestras , desde siempre”. Luz Serra responde: “Me temo que no”, y Nieves Roig lamenta: “No,siempre tarde, como siempre”. Manuel Conti resume la situación con una frase breve: “Son muchísimas menos ahora”.
Algunos lectores critican la gestión política del problema. Jema Soundwave Storm considera que la reacción ha llegado tarde: “Cuando aprenderán que ciertos problemas se solucionan cuando empiezan y no cuando ya es tarde? Paso lo mismo con los pinos, lo sabían cuando empezó el tomicus pero no lo controlaron, las serpientes lo mismo, no lo controlaron como toca cuando empezó, la culpa de estas cosas es la mala gestión que hay detrás, no saben gestionar las cosas para que no se desborden”. German Street Garcia también se muestra muy crítico: “No somos capaz de proteger a los residentes Vamos a proteger a las pobres lagartijas Y más ahora 10 años tarde”.
Otros comentarios introducen factores adicionales. Aitor Lopez Rosso pregunta “por qué se habla tanto de las serpientes y no se habla de las largartijas que mueren atrapadas dentro de las litronas y botellas que hay por cada descampado, las largartijas se meten a beber, quedan atrapadas y mueren”. Antonia Juan Costa aporta una imagen más cotidiana: “Yo tengo tres pequeñitas por casa cada día les hecho de comer y beber”.
La publicación también ha generado respuestas irónicas o de tono más humorístico. Edgardo Fraile comenta: “Si, un piso adecuado para cada lagartija”. Dominus Sylvestris escribe: “Si hacen una modificación genética para que sean más grandes y puedan competir”. Pablo Sahade apunta: “Antes los políticos que son más peligrosos”. Moisés Moreno López añade: “Los políticos estan demasiado ocupados persiguiendo caravanas”.
- Un incendio calcina el almacén de un 'beach club' de Ibiza
- Revientan una macrofiesta ilegal en Ibiza con djs famosos, más de mil personas y hasta un tiovivo
- Los vecinos grabaron la caída del último precipitado en Ibiza desde un séptimo piso
- Dos precipitados en Ibiza en menos de 24 horas: uno está muy grave tras caer desde un séptimo piso
- Cinco heridos por inhalación de humo en el incendio de una vivienda en Ibiza
- Una “millonaria” indignada en Ibiza: 'Me voy al mar público, que aquí no te cobran por estar hacinados
- Movilidad en Ibiza: La ciudad tendrá tres nuevos accesos con la E-10 para descongestionar el tráfico
- En estado crítico el hombre que se precipitó desde un séptimo piso en Ibiza