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Salud

El hospital de Ibiza refuerza su seguridad tras la violación de una paciente: más vigilantes, nuevo sistema de acceso y cierre adelantado de puertas

El centro hospitalario de Ibiza introduce una batería de medidas tras la agresión sexual a una paciente de la semana pasada

Una de las entradas del Hospital Can Misses.

Una de las entradas del Hospital Can Misses. / J.A. Riera

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Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Ibiza

El Hospital Can Misses ha reforzado sus medidas de seguridad tras la agresión sexual sufrida la semana pasada por una paciente ingresada en el centro. Entre las actuaciones que ya ha puesto en marcha figura la implantación de un nuevo sistema de acceso mediante tarjeta identificativa en las entradas al hospital que no son públicas, así como la limitación del horario de acceso por la puerta principal, que hasta ahora permanecía abierta hasta las 23 horas y que ha pasado a cerrarse a las 22 horas.

Este adelanto en el horario de cierre irá acompañado de una ampliación del refuerzo de celador en el mostrador del vestíbulo principal hasta esa misma hora. Hasta ahora, este apoyo se mantenía hasta las 21.30 horas. El objetivo es incrementar el control de accesos durante la franja de tarde y noche, especialmente en los momentos en los que disminuye la actividad ordinaria del hospital y se reduce la presencia de usuarios y trabajadores en determinadas zonas del edificio.

Otra de las decisiones adoptadas por el Área de Salud de Ibiza y Formentera es adelantar un mes el refuerzo estival de seguridad del hospital. Este dispositivo, que inicialmente estaba previsto para julio, comenzará finalmente en el presente mes de mayo. Además, el centro mantiene en evaluación la posibilidad de ampliar durante todo el año la dotación de personal de seguridad, una iniciativa que todavía se encuentra en fase de estudio.

La puerta de personal del hospital Can Misses de Ibiza está abierta las 24 horas los 7 días de la semana.

DI

Campañas de comunicación

Dentro de esta batería de medidas, el hospital también ha impulsado campañas de comunicación interna dirigidas a los profesionales para recordar la obligación de utilizar la tarjeta identificativa y reforzar la vigilancia compartida dentro del centro. Una de estas campañas lleva por título 'Eres los ojos de nuestros pacientes' y busca implicar a todo el personal en la detección de personas ajenas al hospital o de situaciones que puedan resultar sospechosas.

Todas estas medidas se estrenan después de que un hombre ajeno al centro accediera de forma ilícita al hospital durante la madrugada del lunes de la semana pasada y agrediera sexualmente a una mujer de 69 años que se encontraba ingresada. El presunto autor entró en el centro sanitario, llegó hasta la sala en la que se encontraba la paciente, levantó la sábana y el camisón de la mujer y la agredió sexualmente mientras la agarraba por el cuello y la amenazaba con “cortarle el cuello” si pedía auxilio.

El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Eduardo Escudero, explicó tras los hechos que el presunto agresor habría forzado una puerta de seguridad para acceder al hospital y que, según la investigación, también habría forzado una segunda puerta para abandonar el edificio. La Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Ibiza, plaza número 2, acordó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza para el detenido. Además, el juez le ha impuesto una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima.

Denuncias de los familiares

Familiares de la paciente denunciaron a Diario de Ibiza que en el centro “entra gente continuamente” para dormir en sofás o utilizar las instalaciones, y criticaron que existen accesos por los que, a su juicio, se podía entrar con facilidad. También cuestionaron la dotación de vigilantes durante la noche en un edificio de gran tamaño, con más de 72.000 metros cuadrados de superficie y 382 camas instaladas. Desde el Área de Salud se defendió que, una vez cerradas las puertas principales, el personal de seguridad realiza rondas continuas y atiende los servicios en los que se requiere su presencia, especialmente Urgencias o aquellas zonas donde se produce algún incidente.

Mientras tanto, la paciente continúa ingresada en el hospital, donde recibe tratamiento paliativo por un cáncer de colon. Su familia ha destacado el buen trato del personal de planta que la atiende desde hace semanas, aunque ha anunciado su intención de presentar una denuncia contra el hospital al considerar que la falta de seguridad generalizada en el edificio pone en riesgo tanto a pacientes como a trabajadores.

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