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Vivienda

Los vecinos de un céntrico edificio de Ibiza demandarán a Vodafone para que retire las antenas que lo están agrietando

Los inquilinos exigen a la compañía la retirada de las antenas tras dos meses de retraso en el desmantelamiento anunciado

Vecinos de Ibiza llevarán a Vodafone a los tribunales por unas antenas.

Guillermo Sáez

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Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Los vecinos de un edificio situado en la Avenida Bartomeu de Roselló de Ibiza se han cansado de esperar y van a emprender legales para forzar a que Vodafone retire de una vez las antenas que están provocando grietas en las paredes. La compañía comunicó la rescisión del contrato de alquiler hace más de dos meses y aseguró que "en las siguientes semanas" retiraría todo el aparataje, pero siguen dando largas y esa demora va aumentando la zozobra de los inquilinos.

Este diario ya informó el pasado mes de diciembre de que un arquitecto había analizado el edificio y había elaborado un informe que no dejaba lugar a dudas. El texto sentenciaba que la "excesiva carga en la cubierta, unida a condiciones ambientales agresivas, está produciendo graves consecuencias estructurales". Una de las medidas que mencionaba para "evitar el peligro existente" pasaba por la "eliminación parcial o total del sobrepeso de la cubierta".

Estas conclusiones venían a confirmar los temores de Siauw, una vecina que compró en 1990 su apartamento junto al puerto de Ibiza y que reside en el piso más alto, bajo toda la infraestructura de telecomunicaciones que está provocando numerosas grietas en su vivienda. Las marcas y grietas en la pared continúan siendo visibles en todo el apartamento y se agudizan en el dormitorio, situado justo debajo de las antenas.

Antenas sobre la azotea del edificio, con Dalt Vila al fondo.

Antenas sobre la azotea del edificio, con Dalt Vila al fondo. / Guillermo Sáez

Un problema repetido

Hace más de 15 años, Vodafone y la comunidad de propietarios firmaron un contrato de alquiler de la azotea que venía reportando a los vecinos unos ingresos de 18.000 euros anuales. Además, la compañía también alquiló el apartamento de Carlos, el otro inmueble situado en la novena planta, la última antes de la azotea. Cuando hace varios años este vecino rescindió el contrato de alquiler, y retornó a su piso, comprobó sorprendido que el peso de las antenas había provocado numerosos desperfectos, entre ellos varias vigas dobladas.

Vodafone pagó las reparaciones del piso de Carlos, que hoy luce impecable, y trasladó las infraestructuras más pesadas a otra zona de la azotea, encima del apartamento de Siauw, quien hace seis años descubrió preocupada la aparición de las primeras grietas. Y de la preocupación pasó al miedo cuando el arquitecto que elaboró el informe le avisó de las grietas seguían creciendo, hasta el punto de que "se podía caer el techo en uno o dos años". Las cicatrices en las paredes se multiplican y son alarmantemente visibles por todo el piso.

Grietas en el dormitorio de Siauw.

Grietas en el dormitorio de Siauw. / Guillermo Sáez

La última prórroga del contrato de alquiler firmado entre Vodafone y la comunidad de vecinos estipulaba que el contrato vencía en 2028, pero, a la vista de la situación, ya ha quedado resuelto. El 3 de marzo, la empresa comunicó oficialmente la rescisión del acuerdo "a todos los efectos" en aplicación de una cláusula referida a que "la estación base dejase de tener las ubicaciones o características necesarias para la explotación de la misma para el servicio de telefonía móvil (sic)".

"Por la tanto, advertidas las circunstancias expuestas, les trasladamos que el desmontaje se realizará en las próximas semanas", fijaba la compañía, que también pedía a la comunidad que adoptara "las medidas necesarias para permitir el acceso pacífico al espacio arrendado y las diferentes zonas comunes de la finca en las que se encuentran las infraestructuras y equipamiento" hasta que se produjera "su completo desmontaje".

Esperando a Vodafone

Sin embargo, ya han pasado más de diez semanas desde que se rompió el contrato y las antenas siguen ancladas en el mismo lugar. "Nos dijo el abogado de la comunidad que la semana pasada había una cita con Vodafone, pero la cancelaron. Así que no han venido y tampoco han propuesto ninguna otra fecha. Será porque es muy difícil encontrar un sitio donde poner las antenas", comenta Siauw. Esa es la explicación que aportan los vecinos, que en esta céntrica zona de Ibiza, junto al puerto, "nadie quiere" instalar esas antenas: "Todos los edificios grandes y nuevos que tienen sitio para ponerlas les han dicho que no".

Parte de la infraestructura sobre la azotea.

Parte de la infraestructura sobre la azotea. / Guillermo Sáez

Además de las antes propias de Vodafone, la compañía también subarrendaba espacio en la azotea a otras empresas del sector, como Movistar. Desde esta otra compañía de telecomunicaciones han informado a sus clientes de que su antena, situada en el mismo edificio, ha sido "desmontada recientemente". "Ya hay una orden de trabajo para restablecer el servicio (posiblemente instalando un nuevo equipo cercano), pero, mientras tanto, la cobertura será inestable", advierten a un cliente que les reportó la falta de cobertura.

En cualquier caso, la principal afectada sigue siendo Siauw, que cuenta con que Vodafone se haga cargo de las reparaciones de su casa. "Una vez que hayan quitado las antenas para mí viene lo más gordo porque hay que cambiar el techo completo y cerrar las grietas. Sería una obra muy grande que el constructor ha valorado en unos 30.000 euros. Vodafone le ha dicho al presidente de la comunidad que asumirá el coste, como ya hizo en casa de Carlos", finaliza.

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