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El vínculo de Carolina Marín con Ibiza que muchos habían olvidado tras anunciar su retirada

La deportista onubense anunció su retirada definitiva del bádminton profesional tras una exitosa carrera marcada no obstante por las lesiones

Huelva rinde homenaje a Carolina Marín y retira su camiseta en el Palacio de Deportes

Javier Vendrell Camacho

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Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

Carolina Marín ya es leyenda del deporte español. La campeona olímpica de bádminton reapareció este lunes 11 de mayo en El Hormiguero, donde habló con Pablo Motos de su retirada definitiva del deporte profesional. La jugadora onubense aseguró que deja la competición "en paz" y convencida de haber tomado "la mejor decisión" de su carrera, después de años marcados por lesiones, operaciones y un enorme desgaste físico.

Su despedida ha servido también para recordar una etapa que no todos conocen: Carolina Marín tuvo pasado en Ibiza. La mejor jugadora española de la historia del bádminton vistió la camiseta del UD Ibiza-CB Pitiús, aunque su relación con el club ibicenco quedó marcada por las lesiones y por una espina que nunca pudo sacarse: debutar ante la afición pitiusa.

Carolina Marín y el UD Ibiza-CB Pitiús

La vinculación de Carolina Marín con el club ibicenco comenzó en el verano de 2018, cuando se anunció su incorporación al CB Pitiús. Era un fichaje de enorme impacto para el bádminton de la isla: la campeona olímpica de Río 2016 y tricampeona mundial unía su nombre a una entidad que buscaba crecer dentro de la Liga Nacional.

Su estreno con la camiseta del equipo pitiuso se produjo en octubre de 2018 frente al Recreativo IES La Orden, precisamente en Huelva, su tierra natal. Marín lideró entonces el triunfo del equipo ibicenco por 2-5, pero su presencia en la competición nacional fue muy limitada a partir de ese momento.

Poco después llegó una grave lesión de rodilla, en enero de 2019, que condicionó por completo su calendario. Más adelante, sus compromisos internacionales y sus procesos de recuperación hicieron que su participación con el CB Pitiús fuese cada vez más complicada.

El debut en Ibiza que nunca llegó

Uno de los capítulos más amargos de aquella etapa fue su esperado debut en Ibiza. En febrero de 2020 estaba previsto que Carolina Marín jugara en la isla en el enfrentamiento contra el Rinconada, pero tuvo que suspender su participación en el último momento por el fallecimiento de su padre.

Aquel partido iba a ser la oportunidad para que la afición ibicenca viera de cerca a una de las grandes figuras mundiales del bádminton. Sin embargo, ese estreno nunca llegó a producirse.

La onubense volvió a competir con el equipo en la Liga Nacional en septiembre de 2020, en un desplazamiento a Benalmádena, pero no pudo cumplir el deseo de jugar en Ibiza ante el público local.

La salida del club ibicenco

En 2022 se confirmó que Carolina Marín no defendería esa temporada la camiseta del UD Ibiza-CB Pitiús. La deportista no renovó su licencia federativa para disputar competiciones nacionales, después de comunicar al club su decisión tras sufrir en mayo de 2021 la rotura del ligamento cruzado y de los dos meniscos, su segunda lesión grave de rodilla en dos años.

La decisión tenía un objetivo claro: gestionar de otra forma su recuperación y limitar sus apariciones para centrar sus esfuerzos en el camino hacia París 2024. Su salida dejó un sabor agridulce en el club, que había conseguido vincular su nombre al de una estrella internacional, aunque sin poder disfrutarla de forma continuada en la pista.

El propio Ernesto García, máximo responsable del CB Pitiús y figura clave en su fichaje, reconoció entonces que la presencia de Carolina Marín había dado visibilidad al proyecto. Su llegada ayudó a transmitir que Ibiza contaba con una estructura importante de bádminton, aunque deportivamente su impacto en la Liga Nacional fue limitado por las circunstancias.

Una retirada marcada por las lesiones

La retirada de Carolina Marín llega después de una carrera extraordinaria, pero también de un recorrido físico muy duro. La deportista anunció en marzo de 2026 que ponía fin a su etapa profesional, condicionada por las secuelas de sus lesiones y por la imposibilidad de competir sin poner en riesgo su cuerpo.

En El Hormiguero, la jugadora explicó que tuvo que volver a pasar por el quirófano el pasado mes de febrero y recordó que el sacrificio de los deportistas de élite no siempre se ve. Detrás de los títulos, dijo, también hay muchas lágrimas y decisiones difíciles.

Marín admitió además que algunas secuelas serán permanentes. Según contó en el programa de Antena 3, ya no podrá ponerse en cuclillas con normalidad, aunque considera que retirarse ahora le permite evitar problemas más graves en el futuro. “Tengo 32 años y toda la vida por delante”, señaló.

La huella de Carolina Marín en Ibiza

Aunque su etapa en el UD Ibiza-CB Pitiús no tuvo el final soñado, el vínculo de Carolina Marín con Ibiza forma parte de su trayectoria. La campeona olímpica no llegó a debutar en la isla ante la afición pitiusa, pero su fichaje supuso un impulso simbólico para el bádminton ibicenco.

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